El célebre baterista Tony «TC» Coleman regresó a Chile para conmemorar hitos fundamentales del blues junto a su colaborador Víctor Sanders. Específicamente, se cumplieron 33 años desde el emblemático concierto de BB King y Pappo en el Madison Square Garden. Durante su charla con Rainiero Guerrero en el RockShop de Radio Futuro, Coleman rememoró sus intensas giras junto al legendario guitarrista. De este modo, el percusionista reveló detalles inéditos sobre la incansable entrega del rey del blues en la carretera.
La relación profesional entre ambos artistas estuvo marcada por un profundo respeto mutuo en la carretera. De hecho, Coleman conoció de cerca las exigencias de viajar de manera constante por diversos continentes. Por consiguiente, el baterista, que se presenta este jueves 03 de septiembre en el Teatro CA660, destacó la entereza física de su mentor ante el público.
El incansable ritmo de una leyenda en la carretera
La ética laboral de BB King sigue asombrando a quienes compartieron escenario con él. En primer lugar, el baterista describió de manera muy emotiva la personalidad del guitarrista: «Estar con BB, viajar alrededor del mundo, 98 países… él nunca dejaba de ser BB King dondequiera que estuviera. Amaba a la gente, conocía a todos los fans, hablaba con todos. Nunca tuvo un día enfermo cuando estaba en el escenario. Él simplemente era BB».
Esta tremenda dedicación al arte convertía a BB King en un incansable adicto al trabajo. Sin embargo, ese inmenso desgaste físico desaparecía por completo ante la mirada de sus seguidores. En consecuencia, Coleman detalló este contraste en la actitud de su líder: «Adicto al trabajo, trabajo duro, sin excusas. Antes de los shows, me acercaba a él: ‘¿Cómo estás hoy?’. ‘Bueno, estoy bien. Supongo que estaremos bien’. Luego lo subían al escenario, ‘¡El señor BB King!’. Autógrafos toda la noche, todo el día, hasta el cansancio. Luego decía: ‘Intentaré hacerlo de nuevo mañana'».
El blues como idioma universal
Por otra parte, la universalidad de este género musical apasiona profundamente a Tony Coleman. A lo largo de sus viajes, el músico comprobó que el blues conecta con las comunidades más remotas. Asimismo, el percusionista solía buscar clubes locales para improvisar en cada región. Al respecto, el artista reflexionó sobre esta expansión global: «Se ha extendido a todo el mundo. El blues está en todas partes… He estado en 98 países… Podrías ir en medio de los aborígenes… y alguien está cantando música blues… Cuando viajábamos, yo iba a buscar un club de blues… Si trajeron a BB King aquí, ¡a alguien le gusta el blues!».
La anécdota perdida con Albert Collins
Sin duda, uno de los momentos más espectaculares ocurrió durante la grabación del célebre disco «Blues Summit». Este álbum congregó a las grandes leyendas del blues para compartir momentos inolvidables. No obstante, la atmósfera alcanzó su punto máximo cuando Albert Collins ingresó al estudio listo para tocar. En este contexto, Coleman recordó este épico duelo: «Albert Collins entró por la puerta… Venía abriendo el cierre de su funda de guitarra, caminando… Estaba listo… Al dijo: ‘¿Por qué no hacemos un shuffle?’. ‘Muy bien…’. ¡Ida y vuelta, boom! Nunca vi a BB tocar así… Se me pone la piel de gallina. Cada vez que cuento esta historia, siento los escalofríos».
Por desgracia, la magia de aquella sesión irrepetible estuvo a punto de perderse por un descuido técnico del ingeniero. En consecuencia, la enérgica reacción de BB King se transformó en una valiosa lección para todo el equipo de grabación. De esta manera, el baterista recordó aquel cómico incidente: «Luego terminamos… Y el ingeniero dijo: ‘¿Querían que grabara eso?’. ¡De verdad! Nunca escuché a BB decir muchas groserías, pero cuando lo maldijo… le dijo: ‘¡Maldición, ¿no lo grabaste?!’… ‘¡No sabemos qué tocamos, hijo! Cuando yo entre por la puerta, ten la cinta corriendo… Ten siempre la cinta corriendo’.
El sueño de un niño hecho realidad
Por último, Coleman también se refirió a sus inicios en la percusión durante su niñez. De hecho, el artista reveló que su vocación comenzó a una edad muy temprana. Al respecto, el músico describió sus mayores inspiraciones de la siguiente manera: «Es algo con lo que solía soñar de niño y fantasear con que un día… Vi a los Beatles, a Ringo Starr en televisión y quería ser como Ringo… Cualquier baterista, decía: ‘Voy a hacer eso algún día’. Y sucedió, y pude conocer a mucha de esa gente que fue mi inspiración. Un sueño hecho realidad».
Por lo tanto, la exitosa carrera de Coleman representa la materialización de un anhelo que requirió constancia y entrega. El baterista resumió su trayectoria con una breve y honesta declaración: «Totalmente. Mucho trabajo, mucho sacrificio». De este modo, su visita a Radio Futuro sirvió para recordar que la llama del blues sigue ardiendo con fuerza en Sudamérica.
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