ENTREVISTAS

«La tasa real de desempleo en Chile sería mucho más, llegaría a un 13,5%. Prácticamente la mitad de los desempleados tienen educación superior»

Gonzalo Durán de Fundación Sol desmitifica el empleo oficial y advierte sobre la cesantía profesional y la precarización por IA.

Desempleo Chile 2026 Web
Agencia Uno

La economía chilena vive un momento complejo tras la caída de un 1,5% en el Imasec de julio y una tasa de desempleo oficial del 9,5%. Sin embargo, estas cifras no reflejarían la verdadera magnitud de la crisis. Para Gonzalo Durán, economista de la Fundación Sol, los indicadores tradicionales están gravemente subestimados.

El espejismo del empleo de una hora

En Palabra Que Es Noticia, el investigador explica que la metodología oficial maquilla la desocupación real. En palabras de Durán, «para ser considerada una persona con empleo se necesita haber trabajado una hora, solo una hora a la semana anterior a la cual a uno le hacen la encuesta y haber recibido un pago en dinero o en especie». Por ende, quienes realizan pequeños trabajos informales no figuran como cesantes.

Además, el indicador tradicional ignora a los trabajadores desalentados. Al sumar estos grupos, el panorama cambia drásticamente. El economista señala que «si nosotros consideramos estos dos grupos y los sumamos al desempleo, la tasa llegaría a un 13,5%». Asimismo, Durán advierte sobre la persistencia estructural del problema: «desde el 2010 esta cifra se puede medir y desde el 2010 nunca ha bajado de los dos dígitos. Entonces, por eso decimos, aquí tenemos un problema que es bastante estructural».

Por otra parte, esta alta cesantía presiona los sueldos. Durán sostiene que «el sistema capitalista necesita muchas personas también desempleadas porque a partir de eso, bueno, las empresas también pueden controlar el precio de la fuerza de trabajo, es decir, los salarios pueden ahí afectar a que esos salarios estén más deprimidos». Como consecuencia, la mitad de los trabajadores en Chile gana menos de 680.000 pesos líquidos al mes.

Profesionales sin espacio: El descalce educativo

Otro desafío estructural radica en la desconexión del sistema educativo con el mercado laboral. Chile ha experimentado un aumento masivo de egresados, lo que el economista define como «este frenesí eh que se ha dado en las últimas décadas por tratar de vender y vender credenciales educativas».

De hecho, Durán detalla que «si en el año 2010 el 20 % de la población ocupada tenía educación superior. Hoy día eso es igual a más del 40%». Sin embargo, el sistema productivo nacional es incapaz de absorberlos. En consecuencia, se genera una paradoja alarmante: «el total de personas que hoy día están desempleadas prácticamente La mitad de ellas son personas con educación superior».

Una matriz productiva extractivista

Esta cesantía profesional se vincula directamente a una matriz productiva poco diversificada. La caída del Imasec se debió al retroceso interanual del 9,3% en la minería. Ante esta dependencia, Durán critica la nula industrialización nacional.

Al respecto, el experto cuestiona: «¿Por qué dependemos tanto de la minería? Efectivamente, somos un país privilegiado por tener minerales, pero no hemos podido dar un salto estratégico de desarrollar esa minería y no quedarnos solo en la exportación de el concentrado, que es básicamente exportar piedra, ¿no es cierto?, casi de cobre, ponerla en el barco y que se vayan».

Tecnología y reformas laborales precarizadoras

A la falta de diversificación se suma la inteligencia artificial (IA). Según Durán, las empresas la usan para abaratar costos, amenazando puestos calificados. Un estudio de la Fundación Sol sobre la industria de las bebidas evidencia este impacto.

De acuerdo con el investigador, la automatización sobrecarga a quienes conservan sus puestos. En sus palabras: «más allá de que se pierdan empleos, lo que se observa es una intensificación del trabajo a partir de que se le sobrecarga eh de otras funciones asociadas a la inteligencia artificial como la recolección de datos, como saber ocupar estas nuevas tecnologías y las maquinarias, además de las funciones anteriores». Por ende, los empleados sufren «una suerte de mayor intensificación por la misma paga, por el mismo salario y vemos que eso es también precarización laboral».

Reducir impuestos para incentivar empleo

Finalmente, Durán advierte en Palabra Que Es Noticia sobre las reformas gubernamentales de flexibilización. El economista señala que «se promueve más bien una flexibilización de las condiciones de trabajo, como puede ser lo que ya se está discutiendo, de los contratos por hora, de la polifuncionalidad y todo eso, suponiendo que eh las remuneraciones más bien no aquí no van a aumentar».

Asimismo, critica la propuesta de reducir impuestos para incentivar el empleo. Ante la caída de la rentabilidad corporativa en los últimos 15 años, concluye: «se suele decir que esto de reducir los impuestos podría generar más incentivo a que las empresas aumenten su inversión… Pero también hay otra arista… Las tasas de ganancia, podríamos decir, han ido cayendo y entonces también uno esperaría que las empresas lo que van a buscar ahora es recuperar esos niveles de ganancia y recuperarlo significa eh en el fondo que si a ti te bajan los impuestos ahí vas a aumentar las ganancias sin necesariamente eh eso traducirlo en inversiones, sino más bien más acumulación».


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