La discusión de la denominada «megareforma» tributaria en el Senado ha escalado a un nivel de tensión política sin precedentes. En conversación con Antonio Quinteros en Palabra Que Es Noticia, la senadora e integrante de la Comisión de Hacienda, Daniella Cicardini (PS), manifestó su profunda desconfianza hacia la gestión del Ejecutivo y el liderazgo del Presidente José Antonio Kast.
Una crisis de confianza en el corazón del Congreso
Al ser consultada sobre la relación actual entre el Parlamento y el Palacio de la Moneda, la parlamentaria fue tajante. «Evidentemente no le creemos al gobierno porque hay una posición distinta a la que nosotros creíamos que iba a realizar el gobierno en los primeros 3 meses de haber entrado a la moneda», sentenció Cicardini.
Según la legisladora, esta decepción no es solo política, sino ciudadana. Ella sostiene que «cuando hablamos de ‘le creíamos’ es la mayoría de los chilenos que confiaron y depositaron ese voto a este nuevo proyecto político que en campaña dijeron de que iba a haber un plan de seguridad». Sin embargo, la realidad ha sido distinta, ya que, según sus palabras, «nunca existió ese plan de seguridad. Más bien era una metáfora».
¿Seguridad o figuras literarias?
Uno de los puntos más críticos de la intervención de Cicardini fue la alusión a las justificaciones del presidente ante promesas no cumplidas. La senadora criticó duramente que se utilicen recursos retóricos para explicar la falta de resultados concretos.
«Ha existido una cantidad de improvisaciones por parte del gobierno», afirmó la senadora. Además, recordó episodios específicos donde el mandatario matizó sus compromisos: «cuando había una cuenta regresiva del presidente diciendo que iban a quedar tantos días para la expulsión de los migrantes y resulta ser que después él dijo de que era una metáfora, pero después dijo que era un hipérbole». Ante esto, la parlamentaria fue enfática: «nadie eligió al presidente para que fuera experto en figuras literarias. Se eligió al Presidente Kast para cumplir la palabra empeñada».
El «ripio» de la megareforma y el fantasma del «chorreo»
La desconfianza también se extiende al plano económico. Cicardini calificó el proyecto de ley miscelánea como una iniciativa con «mucho ripio» y criticó que se base en la fe y no en datos. «El gobierno lo que instala es que nosotros actuemos desde la confianza, que hagamos un acto de fe a una intención que es el crecimiento, un crecimiento que no tiene una validación empírica», explicó.
Además, fustigó la insistencia en modelos económicos que considera obsoletos. «No ha existido evidencia ni tampoco experiencias comparadas con otros países que hayan cumplido una teoría como es la del chorreo», señaló, agregando que esta lógica de bajar impuestos a los más ricos para beneficiar a los de abajo es la «mayor nebulosa que tiene este proyecto de ley».
Para la senadora, ciertos pilares de la reforma son inaceptables. Respecto a la Invariabilidad tributaria, la calificó como un «candado de 25 años que ningún próximo gobierno durante seis periodos va a poder modificar», advirtiendo que esto podría llevar al país a un «abismo económico». Y sobre la Reintegración del sistema, denunció que «estamos hablando de 1.000 millones de dólares que van a ir directo al bolsillo de las grandes empresas» sin exigirles nada a cambio. «La reintegración económica va a generar un regalo de 1.000 millones de dólares directo al bolsillo porque no se le exige nada, no se le obliga nada», recalcó.
Advertencia por inminentes recortes sociales
La senadora Cicardini fue clara al señalar que el costo de esta reforma lo terminarán pagando los sectores más vulnerables. «Esta megareforma no está financiada, por lo tanto, van a haber recortes sociales y eso va a ser inminente», advirtió. En su análisis, «alguien va a tener que pagar la cuenta de los 4.000 millones de dólares que va a dejar de percibir el Estado. Y eso va a obligar a que los más pobres tengan que pagar lo que no van a pagar los ricos».
Por otro lado, denunció que las promesas de no afectar los presupuestos sociales ya se han roto. «Dijo de que no iban a haber recortes sociales… Lo primero que hizo fue llegar al gobierno y cortar el 3% de todas las carteras en educación, en salud y en otros aspectos sensibles», aseguró la parlamentaria.
El conflicto por el embargo del CAE
Finalmente, Cicardini abordó la polémica por las medidas de la Tesorería General contra deudores del CAE, calificándolas de desproporcionadas. «Nadie se opone a que quien ha tenido un crédito del Estado tiene que pagar ese dinero.. Pero no una medida tan drástica que la tesorería termine embargando dineros para poder pagar la luz, el agua o la escuela», manifestó.
Para la senadora, el contraste entre el candidato y el gobernante es evidente: «esos compromisos de campaña hoy día se los echó al bolsillo y se olvidó de todo lo que dijo cuando él era candidato».
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