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«No basta con tener ingresos»: Por qué Chile falla en bienestar infantil a pesar de su riqueza, según la UNICEF

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Chile enfrenta una realidad crítica en la protección de su infancia. Según un reciente informe de UNICEF, el país se sitúa en los últimos lugares de bienestar infantil entre las naciones de altos ingresos miembros de la OCDE. A pesar de ser una economía con ingresos medios-altos, la brecha interna impide que los beneficios del desarrollo lleguen a todos los sectores.

Amanda Telias, oficial de políticas sociales de la UNICEF, explicó en Palabra Que Es Noticia que este estudio analiza cómo la desigualdad económica impacta directamente en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes. La experta detalla que el bienestar no es un concepto aislado, sino que se mide a través de tres dimensiones clave: la salud física, la salud mental y las habilidades académicas y sociales.

La riqueza no garantiza el bienestar

Uno de los puntos más relevantes de la entrevista es la relación entre el Producto Interno Bruto (PIB) y la calidad de vida de los menores. Telias asegura que los ingresos por sí solos no resuelven el problema. Los países que lideran el ranking, como los nórdicos, Dinamarca o Francia, han logrado sus puestos gracias a una distribución más equitativa.

Sobre esta diferencia fundamental, la oficial de UNICEF subrayó: «Lo que nos muestra este estudio es que no basta con tener ingresos, ¿cierto? No solo son los países más ricos los que aseguran un mejor bienestar para la niñez, sino que son aquellos que distribuyen estas oportunidades para sus niños de mejor manera».

En consecuencia, el éxito de las naciones más igualitarias radica en su capacidad para ofrecer servicios sociales de calidad. Esto permite que el origen económico de una familia no determine el futuro de un niño.

Alarmantes cifras de salud y educación

El panorama para Chile es calificado como «desalentador» por la propia organización. Uno de los indicadores más preocupantes es el sobrepeso infantil, donde las cifras locales duplican el promedio internacional.

Al respecto, Amanda Telias detalló la gravedad de la situación: «Tenemos un sobrepeso de 58% de los niños en comparación a un promedio de 28% en estos países. Entonces, en bienestar mental, salud física y también en aprendizajes vemos rezagos importantes en el bienestar».

Además del problema físico, el acceso a una nutrición de calidad se ve afectado por la falta de recursos económicos. Según Telias, Chile está registrando un fenómeno negativo: «estamos teniendo dietas cada vez de menor calidad y un problema sobrepeso que es muy importante».

En el ámbito educativo, los resultados de las pruebas PISA también sitúan a los estudiantes chilenos por debajo de sus pares de la OCDE. La brecha de aprendizaje es significativa, ya que la calidad de la educación no está garantizada para todos por igual.

Telias citó datos específicos sobre este rezago académico: «el 36% de los adolescentes alcanza estas competencias básicas en matemáticas y en lectura y que es debajo del promedio de el resto de los países que es 55%. Por lo tanto, hay un rezague importante en la calidad de los aprendizajes».

El desafío de erradicar la pobreza infantil

La pobreza sigue siendo el obstáculo principal para alcanzar niveles de bienestar aceptables. En Chile, la cifra es impactante: uno de cada cuatro niños vive en situación de pobreza. Esta realidad exige un fortalecimiento urgente de la protección social.

Para enfrentar esta crisis, la experta propone que el Estado asuma un rol más activo en la provisión de servicios básicos. Amanda Telias fue enfática al señalar: «Una de las cosas que hay que hacer, ¿cierto?, es equipar la cancha de mejor manera. Entonces, proveyendo de más y mejores servicios sociales como salud, de educación y hacer que las personas de menores ingresos no vean afectadas sus oportunidades por no contar con los recursos necesarios».

Inversión pública: Una mirada a futuro

Finalmente, la representante de UNICEF hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad civil. Es fundamental entender que el gasto en infancia no debe verse como un costo, sino como una herramienta de desarrollo nacional. Incluso en tiempos de restricciones presupuestarias, la niñez debe ser la prioridad número uno en la agenda política.

Para concluir, Telias recordó la importancia estratégica de estas políticas: «lo que hay que recordar siempre con estos informes y estas cifras es que la que invertir, cierto, en niñez tiene retornos muy importantes. Sí. Socialmente en el presente y en el futuro. Entonces entender que el gasto en niñez, el gasto público en niñez es realmente una inversión para el país».


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