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«No planifiques mi funeral antes de que el cuerpo muera»: la trastienda del disco más oscuro, experimental e incomprendido del grunge

En noviembre de 1996 el grunge se encontraba en sus momentos más agonicos, sin embargo, el cuarteto tenia que entregar su manifiesto.

Alice In Chains
Columbia Records

Es noviembre de 1995 y el mapa de la escena de Seattle parecía un páramo devastado. Con el suicidio de Kurt Cobain un año antes sepultando la era dorada de Nirvana, Soundgarden fracturándose internamente en la antesala de Down on the Upside y Pearl Jam enfrascado en su guerra contra Ticketmaster, la prensa y la industria dieron por muerta la escena de Seattle.

Para colmo, Alice in Chains era catalogado de antemano por la crítica como un cadáver ambulante. Esto era producto de las adicciones que devoraban a su frontman, Layne Staley.

Sunshine y la concepción de su álbum más único

Sin embargo, el 7 de noviembre de 1995, el cuarteto emergió desde las sombras con su tercer largaduración de estudio. El álbum fue titulado de forma homónima pero rebautizado de inmediato por la fanaticada como Tripod.

Este apodo fue un guiño a la constante iconografía de tres patas que rodeó la entrega, coronada por la portada de «Sunshine», el célebre canino adoptado por Jerry Cantrell y protagonista del videoclip de «Grind». El álbum no solo probó que la banda seguía con vida. Además, entregó su propuesta sonora más compleja, cruda y atmosférica.

Del metal desbordante al abismo existencial

Si Dirt (1992) había sido una descarga telúrica de heavy metal ruidoso, adicciones explícitas e ira desbocada, Alice in Chains significó un viraje de 180 grados. Apoyados en los pasajes acústicos que ya habían explorado en Jar of Flies, el grupo prefirió no encasillarse en ningún género. Por ello, se retó a construir un laboratorio auditivo único.

Líricamente, la escritura dio un salto profundo desde la catarsis tóxica hacia una densidad existencial e introspectiva sobre la fragilidad mental del ser humano:

    • «Grind»: Con su línea de apertura («In the darkest hole, you’d be well advised / Not to plan my funeral before the body dies»), Cantrell y Staley dispararon un puñetazo directo a la cara de quienes los daban por acabados.
    • «God Am»: Con una estructura fuertemente influenciada por lecturas filosóficas de Nietzsche, el track aborda el desencanto, el cuestionamiento a la divinidad y la razón de la propia existencia en un mundo hostil.
    • «Shame in You» y «Frogs»: Pasajes lúgubres y poéticos donde Staley retrata el desgaste de la mente con una honestidad desoladora («When I’m lying, I keep trying / Concentrating on dying»).

El peso de Cantrell y un cierre al estilo Lewis Carroll

Ante el frágil estado de salud de Layne Staley, Jerry Cantrell tomó un rol decisivo en las labores de producción y composición. Además, desarrolló un trabajo de guitarras desértico, disonante y vanguardista.

Cantrell asumió además la voz principal en cortes cruciales del álbum. En especial, destaca la melancólica y romántica «Heaven Beside You» (dedicada a su expareja de aquel entonces) y la magistral «Over Now».

Esta última funciona como la clausura perfecta del LP. Es una pieza sombría pero extrañamente serena que evoca la atmósfera surrealista y melancólica de los cuentos de Lewis Carroll. Asimismo, simboliza el fin de un ciclo con una elegancia agridulce.

Aunque el álbum debutó en el número uno del Billboard 200, las complicaciones de Staley impidieron realizar una gira promocional. El material solo encontró manifestación en vivo durante la histórica grabación del MTV Unplugged en abril de 1996.

También se presentó en cuatro fechas como teloneros de KISS ese mismo verano. Esto configuró las últimas apariciones del vocalista antes de su reclusión final y su trágica partida en 2002. Parte de estos en vivo se pueden encontrar como material en YouTube, sin embargo la calidad es baja, ya que son grabaciones caseras de fanaticos.

Uno de los metrajes más interesantes de la agrupación y que documenta la grabación del homónimo es el titulado «The Nona Tapes«, grabaciones caseras de la banda que se dieron en aquel año, que nos dieron un aspecto más intimo de cada integrante.

A más de tres décadas de su irrupción, el disco del perro de tres patas se mantiene como el artefacto más auténtico, experimental e incombustible en la historia de Alice in Chains.


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