COLUMNA DE OPINIÓN

«Todos bailaron alrededor de Milei, salió bastante victorioso. Dividió a la élite política chilena con sus dichos»

Claudio Fuentes analiza el impacto político de la visita de Javier Milei a Chile, la impericia de la Cancillería y las consecuencias en las encuestas.

Javier Milei 2026 Foro Madrid Web
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La visita del mandatario argentino Javier Milei a Chile sigue generando debates. En su columna de Palabra que es Noticia, el analista político Claudio Fuentes entregó un crudo diagnóstico del encuentro. Para comenzar, el experto de la Universidad Diego Portales (UDP) apuntó a un desequilibrio evidente en la agenda binacional.

Según explicó el académico, el líder transandino logró imponer sus condiciones y capitalizar políticamente su estadía. En este sentido, Fuentes fue categórico al señalar que «Todos bailaron alrededor de Milei. Yo creo que Milei sale bastante victorioso». De este modo, el análisis inicial revela una profunda asimetría en los beneficios obtenidos.

Un giro estratégico en el conflicto de las Malvinas

El aspecto más crítico radica en la declaración firmada por ambos gobiernos. Históricamente, Chile mantuvo una postura cautelosa respecto a las islas en disputa. Sin embargo, este nuevo documento representa un cambio drástico que altera el equilibrio tradicional.

En relación con este punto, el director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO) de la UDP describió el resultado final. Fuentes detalló que el acuerdo «termina con una declaración en donde si bien reconoce la soberanía de Chile, cosa que es evidente y que está en tratados internacionales, lo reconoció y enfatizó el cambio estratégico de Chile en relación a las Malvinas». De acuerdo con el analista, esta nueva postura oficial establece que «Chile valora la reivindicación de Argentina de las Islas Malvinas».

Por lo tanto, este respaldo modifica un histórico vínculo militar que Chile mantenía con el Reino Unido. Además, permite que Buenos Aires intente controlar la relación con las islas desde sus propios puertos, perjudicando la actividad marítima en Punta Arenas.

Impericia gubernamental y obsesión territorial

El profesor Fuentes también criticó la conducción diplomática de la Cancillería. A su juicio, el Ejecutivo actuó con ingenuidad frente a las experimentadas autoridades de Argentina. De manera directa, el analista atribuyó el desenlace a fallas operativas gubernamentales.

En sus propias palabras, el experto diagnosticó que «De parte del gobierno yo creo que al menos hay impericia respecto de lo que ha sido la tradición de la relación con Argentina que ha sido históricamente muy compleja». Por consiguiente, Chile cedió en una posición geopolítica crucial a cambio de una reafirmación obvia.

Además, el especialista reveló el argumento central que obsesionó a la diplomacia chilena durante las negociaciones previas. Fuentes explicó que los negociadores chilenos «se obsesionaron con el tema Magallanes, como querían que existiera una declaración que nos dijeran que el estrecho de Magallanes es soberano de Chile. Y claro, Argentina dijo ‘Okay, perfecto’. (…) Argentina colocó este conejo de Malvinas y terminó con Chile apoyando a Argentina para la pretensión de las Malvinas».

La bombita ideológica que fracturó a la élite

Por otra parte, la visita de Milei tuvo consecuencias internas. En el plano local, el mandatario transandino reactivó las divisiones de la sociedad. En este ámbito, Fuentes destacó cómo el líder libertario polarizó la discusión nacional usando referencias del pasado.

Al respecto, el analista de la UDP remarcó la astucia del gobernante vecino para instalar debates de alta tensión ideológica en Santiago. Fuentes puntualizó que «Milei cumple un objetivo y además nos trae la bombita esta de dividirnos porque tocó el punto de Pinochet que nuevamente divide a la élite política». En consecuencia, la cohesión interna chilena se vio dañada.

Por este motivo, el balance de la visita resulta desfavorable para los intereses nacionales. El especialista resumió la situación de manera muy simple. El analista concluyó que «A mi juicio es un win-win para Milei y sus pretensiones (…) y no para Chile».

Encuestas a la baja y desplome estratégico

Finalmente, esta accidentada agenda internacional coincide con un panorama interno caracterizado por problemas de seguridad y debilidad económica. El descontento ciudadano se refleja con fuerza en las encuestas de opinión pública. En particular, el mal manejo diplomático aceleró el desgaste oficialista.

Con respecto a esta coyuntura, el experto de la UDP vinculó en Palabra Que Es Noticia los datos de los sondeos con el impacto de la política exterior. Fuentes analizó que «tanto Criteria como CADEM, más Criteria que CADEM, muestran una tendencia a la baja en términos de aprobación. (…) El segundo tiene que ver precisamente con este tema de política exterior». Así, el conflicto binacional repercute directamente en la desaprobación gubernamental.


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