ENTREVISTAS

«El logro más importante a nivel de elite»: la tajante definición de un experto sobre el verdadero alcance tras la nueva ley de reconstrucción

El politólogo Christopher Martínez analiza los primeros seis meses de gestión del Gobierno, el verdadero alcance de la ley de reconstrucción y los desafíos del ejecutivo en las encuestas.

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Gobierno de Chile

El cumplimiento de los primeros seis meses del gobierno de José Antonio Kast ha estado acompañado por cifras complejas en la evaluación pública. Según los datos de la última encuesta Cadem, el mandatario registró un 34% de aprobación y un 62% de desaprobación, alcanzando la nota promedio más baja de su periodo con un 3,4.

Para analizar este escenario, el doctor en ciencia política y académico de la Universidad de Concepción, Christopher Martínez, abordó en Palabra Que Es Noticia el acelerado desgaste del Ejecutivo. De acuerdo con el especialista, las mediciones muestran un deterioro rápido en comparación con administraciones anteriores.

En esa línea, el analista detalló la magnitud del bajón de popularidad tras la segunda vuelta electoral. «Lo que las encuestas vienen revelando es una caída primero abrupta de su popularidad, considerando el porcentaje de votación que sacó en segunda vuelta», sostuvo Martínez.

Además, el experto enfatizó cómo el contexto social actual influye en la percepción pública. «En el último tiempo la tolerancia o la paciencia de las personas se ha ido acortando, ha sido menor y por tanto exige resultados muy rápidos, mucho más que antes», añadió el académico. Esta exigencia se cruza directamente con las elevadas expectativas generadas durante la campaña presidencial.

La ley de reconstrucción y el contraste entre la política y la ciudadanía

En el ámbito legislativo, el gobierno logró tramitar la denominada megarreforma o ley de reconstrucción, un paquete normativo que incluye más de 40 ítems y ajustes tributarios. Si bien algunos analistas cuestionan su impacto inmediato en la población, Martínez asegura que se trata del mayor éxito político de la administración hasta la fecha.

Al evaluar el verdadero alcance de este avance en el Congreso, el especialista marcó una clara distinción entre la elite y el electorado general. «Ese es definitivamente un logro. Y el logro más importante del gobierno. De eso no hay duda. La implicancia que esto tiene es que es un logro a nivel de elite, a nivel de lo que es la política, y establece un logro legislativo sumamente importante», afirmó Martínez.

De igual manera, el politólogo comparó este resultado con los intentos reformistas de la administración previa. «La reforma tributaria, que era una de las grandes reformas que tenía el gobierno del presidente Boric, fracasa. En cambio, la megarreforma, como se le ha llamado a la ley de reconstrucción, es un éxito», enfatizó el docente.

Sin embargo, Martínez advirtió sobre la falta de un relato gubernamental efectivo. «El problema es que el gobierno ha carecido de lo que siempre se le está criticando a los últimos gobiernos, que es de una narrativa de triunfo, de avance y de progreso», sentenció el experto.

El impacto de las medidas impopulares y la falta de triunfos populares

A pesar de los avances parlamentarios, la percepción de la ciudadanía está fuertemente marcada por el costo de la vida y el desempleo. La aplicación de medidas de ajuste económico, como el incremento en los combustibles, ha afectado la valoración social del Ejecutivo.

Sobre este punto, Martínez explicó cómo la ausencia de beneficios tangibles agrava la impopularidad de las decisiones económicas. «Ha habido medidas impopulares, como el bencinazo. Y eso podría haberse atenuado si es que el gobierno se pudiera haber anotado algunos logros en términos de logros populares», indicó el académico.

Por consiguiente, la falta de resultados visibles genera desencanto en los votantes. «El gobierno todavía carece de logros que la gente pueda decir: esto es precisamente por lo que yo voté por José Antonio Kast y esto es lo que él me está dando», remarcó el analista.

En el ámbito económico, los indicadores muestran un panorama complejo para las familias. «En términos económicos, el resultado es mucho más claro y concreto negativo, es decir, la economía no está mejorando, el desempleo sigue estando alto», explicó Martínez.

Además, el especialista remarcó que las urgencias cotidianas sobrepasan discursos y estadísticas. «Al final lo que la gente aprecia y lo que la gente percibe es desempleo. La economía no está creciendo, la inflación tampoco es que esté bajando», detalló el docente.

En materia de seguridad pública, aunque los homicidios han mostrado una baja estadística, la sensación de inseguridad persiste. Frente a este escenario, Martínez concluyó: «Las dos principales almas de la campaña de José Antonio Kast, ninguna ha visto triunfos a nivel popular a los ojos de la gente».

¿Ajuste estratégico o desgaste prematuro?

Frente al complejo panorama inicial, existe la posibilidad de que el Ejecutivo haya concentrado los costos políticos en el primer tramo de su mandato. En Chile, los periodos presidenciales son de cuatro años sin reelección inmediata, lo que condiciona la estrategia del gobierno.

Respecto a este dilema de tiempos políticos, Martínez detalló el incentivo de aplicar medidas duras al inicio de la gestión. «Los gobiernos usualmente tienen poco tiempo para gobernar en Chile. Entonces, siempre se deben enfrentar a un dilema: ¿cuándo tienen que implementar o aprobar reformas que pueden ser popularmente sensibles o impopulares derechamente?», expuso el analista.

Por lo tanto, sacrificar popularidad inicial puede formar parte de un plan a largo plazo. «Los gobiernos a veces tienen los incentivos de generar esto cuando llegan, que es cuando gozan de mayor aprobación y por tanto aprovechar esa aprobación y sacrificarla un poco para aprobar estas políticas que pueden ser un poco negativas y así después les queda poco más de tres años para revertir esta tendencia», puntualizó el especialista.

Los principales desafíos para revertir la tendencia

Para evitar un mayor desgaste en el tramo final del año, el analista sostiene que el Ejecutivo debe corregir errores no forzados en su gestión. Uno de los puntos críticos ha sido el manejo de la agenda parlamentaria en seguridad.

Sobre las equivocaciones en la estrategia gubernamental, Martínez señaló con claridad el primer paso necesario. «Lo primero yo creo que es no pisarse ellos mismos. Precisamente lo que pasó con la agenda de seguridad. El trabajo que venía haciendo el ministro de seguridad venía haciendo un buen trabajo, pero sin embargo ellos empiezan a exigir que los avances están condicionados a esta reforma constitucional y yo creo que eso fue un traspié y un autogol», criticó el docente.

Asimismo, la gestión interna de la coalición requiere una conducción más firme desde La Moneda. «Tienen que arreglar en el fondo las descoordinaciones y afinar todas las diferencias que hay dentro de lo que es la coalición de gobierno, que no es una coalición política, son dos coaliciones políticas que están juntas en el gobierno», advirtió el politólogo.

Finalmente, el experto subrayó en Palabra Que Es Noticia el rol que debe asumir el presidente Kast frente a sus equipos. «Ahí le falta a él como líder del gobierno intervenir más derechamente en esos conflictos y golpear la mesa para que las cosas se terminen arreglando y orientando en una sola dirección», concluyó Martínez.


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