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Esperó años para hacerlo y cuando finalmente se decidió creó uno de los discos más importantes de su carrera: así nació “From the Cradle”

Lanzado el 13 de septiembre de 1994, el duodécimo álbum de estudio de Mano Lenta fue el esperado regreso de Eric Clapton al blues más puro y una declaración de principios después del éxito de “Unplugged”.

Eric Clapton
Promocional

Durante buena parte de los años 80, Eric Clapton había dejado claro que quería volver a sus raíces. El guitarrista estaba cansado de incorporar fragmentos y solos de blues dentro de canciones orientadas al pop y al rock y tenía una idea mucho más concreta: grabar un disco dedicado completamente al género que había marcado su carrera.

El proyecto, sin embargo, tuvo que esperar varios años. Recién después del enorme éxito de Unplugged, publicado en 1992, Clapton encontró el momento para concretar aquella idea. El resultado fue From the Cradle, estrenado un día como hoy, 13 de septiembre de 1994.

El álbum se convirtió en un éxito inmediato y permitió que el guitarrista presentara el blues a una nueva generación desde una perspectiva completamente despojada de las concesiones comerciales de sus trabajos anteriores.

Un disco grabado prácticamente en vivo

Desde los primeros segundos de “Blues Before Sunrise”, Clapton deja clara la intención del álbum. Su guitarra slide aparece al frente y su interpretación vocal incluso incorpora elementos asociados al estilo de Elmore James.

En “I’m Tore Down”, uno de los primeros adelantos que conoció el público, el guitarrista combina su voz con pequeñas intervenciones de guitarra que aparecen entre los versos y un registro de falsete en el coro.

La banda también tiene un papel fundamental. El armonicista Jerry Portnoy destaca particularmente en “Blues Leave Me Alone”, donde establece un diálogo permanente con la voz de Clapton antes de encontrarse con la guitarra durante el solo.

En “Someday After a While”, Mano Lenta lleva su Stratocaster al límite, mientras una sección de vientos completa la interpretación. Algo similar ocurre con su trabajo de slide en “It Hurts Me Too”, donde la guitarra funciona como una extensión de una interpretación vocal deliberadamente áspera.

El álbum también contiene momentos más cercanos al espíritu acústico que muchos descubrieron en Unplugged. “Motherless Child” y “How Long Blues” presentan una faceta más íntima, mientras que “Goin’ Away Baby” devuelve al grupo a un blues eléctrico.

Pero uno de los aspectos más sorprendentes de From the Cradle está detrás de sus grabaciones. El álbum fue registrado en vivo dentro del estudio, utilizando solamente dos overdubs en todo el disco.

La decisión exigió un nivel extraordinario de preparación por parte de Clapton y sus músicos, pero también permitió capturar una interpretación mucho más orgánica y cercana a la esencia del blues que el guitarrista llevaba años buscando.

From the Cradle terminó siendo mucho más que un disco de versiones de blues: fue la demostración de que, después de décadas de carrera, Eric Clapton todavía podía regresar a sus raíces y hacerlo con la misma intensidad que había convertido a la guitarra en su lenguaje.


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