La llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina responde a múltiples factores económicos e institucionales. Sin embargo, existe otra historia oculta detrás de este fenómeno. En su libro Los Dueños de la Libertad, la periodista Soledad Vallejos desvela los vínculos profundos y el lobby internacional. Asimismo, expone la formación que pavimentó este camino mucho antes de que el mandatario asumiera el poder.
La autora comenzó a investigar cuando Milei, un disruptivo panelista de televisión, empezó a perfilarse como candidato presidencial. Vallejos detectó que las lecturas, fundaciones y autores que mencionaba no solían circular habitualmente. De esta manera, descubrió una red de influencia que se remonta a la posguerra.
La estructura oculta de una red de 70 años
Según explica la periodista en Palabra Que Es Noticia, el fenómeno libertario no surgió espontáneamente, sino que responde a una estrategia transnacional de larga data.
En este sentido, Vallejos advierte que «había todo un mundo que empezó a trabajar hace 70 años al final de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de llegar a la política desde lugares que no son la política.». Este movimiento decidió operar desde espacios alternativos a los partidos tradicionales. Los activistas se enfocaron en «las universidades, los medios de comunicación, espacios institucionales propios con otras lógicas, pero siempre el proyecto es llegar al poder político, llegar al Estado con cuadros propios.».
De hecho, esta red regional mantiene un diálogo constante con fundaciones de Estados Unidos. Un claro ejemplo es la Foundation for Economic Education, creada en 1946.
Los dogmas de la Escuela Austríaca
Para comprender este movimiento, es clave analizar la Escuela Austríaca de economía. Esta corriente plantea que el mercado organiza de forma espontánea la vida social.
En relación con esta doctrina, Vallejos detalla que la Escuela Austríaca «plantea cosas como orden espontáneo, que quiere decir lo siguiente: el mercado organiza la vida social, no el Estado, no las reglas de la democracia, no la idea de derechos ciudadanos». Por consiguiente, si el mercado actúa libremente, los individuos se autorregularán por supervivencia.
Además, la versión menos radical de esta teoría sostiene que el Estado mínimo solo debe garantizar justicia, seguridad y salud.
Milei como el vocero de un movimiento preexistente
A pesar de su imagen histriónica, Milei no inventó el libertarismo en Argentina. El actual mandatario funcionó como el canalizador de un trabajo de hormiga que llevaba décadas en el país.
Vallejos sostiene que la sintonía del economista con el malestar social le permitió conectar con este andamiaje. Por consiguiente, «Milei fue el vocero de algo que estaba haí un montón, pero no encontraba cómo canalizarlo.».
La periodista subraya que este entramado no depende de un solo individuo: «si pasado mañana Milei se desintegra en el aire, este mundo no va a desaparecer y eventualmente encontrará otro vocero.»
El libertarismo tecnológico: la versión 2.0
La influencia de estas ideas ha evolucionado hacia formas más complejas. Uno de los actores clave en esta fase es el magnate de Silicon Valley Peter Thiel. Él es cofundador de PayPal y de la firma Palantir.
Thiel ha visitado oficialmente la Casa Rosada y mantiene vínculos estrechos con el gobierno. En este contexto, Vallejos explica que «Palantir es una empresa que procesa datos y esto que suena muy abstracto quiere decir que pueden predecir conductas, eh registrar conductas sociales».
La autora advierte su interés por la explotación de Vaca Muerta y la empresa estatal Arsat. Este control tecnológico representa la evolución de esta ideología: «esta es una versión 2.0 del libertarismo original, digamos.».
La batalla cultural y la permanencia del movimiento
El avance de este proyecto se manifiesta también en la llamada «batalla cultural». La periodista destaca el ascenso de sectores conservadores que buscan redefinir conceptos históricos como los derechos humanos por «derechos fundamentales».
Finalmente, Vallejos concluye que «el crecimiento de las derechas en Argentina de la mano del libertarismo. Milei por ahí cambia un poquito de volumen, pero es bastante irreversible la presencia en el escenario político». Esta advertencia deja en claro que el fenómeno ha permeado en la sociedad y continuará marcando la agenda durante las próximas décadas.
