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Estuvo a punto de tocar con Metallica, pero su destino terminó siendo aún más grande

El guitarrista que ayudó a transformar a Sepultura en una de las bandas más influyentes del metal mundial y casi tocó en Metallica.

Andreas Kisser
Getty Images

Hay músicos que nacen para marcar una época y otros que terminan redefiniendo un género completo. Ese fue el caso de Andreas Kisser, quien este 24 de agosto celebra un nuevo cumpleaños convertido en una de las figuras más influyentes de la historia del heavy metal. Desde su llegada a Sepultura en 1987, el guitarrista brasileño impulsó la evolución de la banda hasta convertirla en uno de los nombres más importantes del metal extremo a nivel mundial.

Lo que pocos conocen es que su historia comenzó con una guitarra acústica que recibió de regalo de su abuela cuando era apenas un niño. A partir de ese instrumento descubrió su pasión por la música, aprendiendo primero canciones populares brasileñas antes de enamorarse definitivamente del rock tras escuchar a bandas como Kiss, Queen, Black Sabbath, Led Zeppelin y Deep Purple.

El guitarrista que cambió el destino de Sepultura

Nacido el 24 de agosto de 1968 en São Bernardo do Campo, Brasil, Kisser ingresó a Sepultura para reemplazar al guitarrista Jairo Guedz, participando inmediatamente en la grabación de «Schizophrenia» (1987). Su incorporación significó un cambio radical para el grupo, aportando una mayor influencia del thrash metal y una forma distinta de componer que sería clave en discos fundamentales como «Beneath the Remains», «Arise», «Chaos A.D.» y «Roots».

Con el paso de los años, su estilo de guitarra, caracterizado por riffs contundentes, solos técnicos y una constante búsqueda de nuevos sonidos, terminó convirtiéndose en una referencia para varias generaciones de músicos según consignó su sitio oficial.

El día que estuvo a punto de tocar con Metallica

Uno de los episodios más curiosos de su carrera ocurrió en 1992, cuando James Hetfield sufrió graves quemaduras en un accidente con pirotecnia durante un concierto de Metallica.

La banda necesitó un guitarrista que cubriera temporalmente las partes rítmicas de Hetfield y Andreas Kisser fue invitado a audicionar para el puesto. Finalmente, el elegido fue John Marshall, pero aquel episodio confirmó el prestigio que el brasileño ya tenía dentro de la escena internacional.

Mucho más que Sepultura

Además de su trabajo con Sepultura, Kisser ha desarrollado una extensa carrera paralela participando en proyectos como De La Tierra, Hail! y Kisser Clan, además de colaborar con numerosos artistas y componer bandas sonoras para cine. También publicó el álbum solista «Hubris I & II», nominado al Latin Grammy como Mejor Álbum Brasileño de Rock.

Su influencia también ha trascendido la música. En 2012 se convirtió en el primer guitarrista de metal brasileño en ingresar al muro de la fama del histórico Cavern Club de Liverpool, un reconocimiento reservado para artistas que han dejado una huella en la historia del rock.

A más de tres décadas de su llegada a Sepultura, Andreas Kisser continúa siendo uno de los guitarristas más respetados del metal mundial, demostrando que aquel regalo de su abuela terminó cambiando para siempre la historia del género.


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