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Alcalde de Coquimbo advierte por la emergencia hídrica en Coquimbo y La Serena: “Tener a medio millón de personas sin agua es una crisis sanitaria”

Ali Manouchehri califica de "crisis sanitaria" el corte de agua que afecta al 75% de Coquimbo y La Serena. Critica duramente la gestión de Senapred y cifra la reconstrucción regional en hasta 700 millones de dólares tras el devastador sistema frontal.

Coquimbo La Serena Web
Agencia Uno

La Región de Coquimbo enfrenta una de sus crisis más agudas tras el paso de un severo sistema frontal que dejó ráfagas de viento de hasta 80 km/h, marejadas y lluvias torrenciales. Sin embargo, la mayor preocupación actual se centra en el suministro hídrico. El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, alertó en Palabra Que Es Noticia sobre la vulnerabilidad de la zona urbana ante el colapso del servicio de agua potable, que ha dejado a cientos de miles de ciudadanos en una situación crítica.

Una crisis sanitaria sin precedentes

El impacto en los servicios básicos ha sido masivo. Según el edil, la interrupción del suministro no solo es un problema de comodidad, sino un riesgo biológico inminente para la población. Manouchehri detalló la magnitud del desabastecimiento:

«Acá el 75% de la población de Coquimbo se quedó sin agua, 75% las viviendas, La Serena el 75% de sus viviendas. Estamos hablando cerca de medio millón de personas que perdieron el acceso al agua potable. Eso se transforma automáticamente en una crisis sanitaria«.

Esta situación se ve agravada por la falta de infraestructura resiliente. El alcalde enfatizó que la dependencia de fuentes superficiales es un problema estructural no resuelto: «Esta región lleva 4 años, 5 años desde que yo soy alcalde hablando de desalación de agua y aún no sacan el proyecto. Seguimos dependiendo de los afluentes que se ven contaminados por los propios ríos«.

Críticas a la respuesta de Aguas del Valle y Senapred

La gestión de la emergencia por parte de la empresa privada y los organismos técnicos del Estado también fue objeto de duros cuestionamientos. El alcalde describió una descoordinación que impidió una reacción oportuna.

Respecto a la sanitaria local, señaló que «la reacción de Aguas del Valle no fue la mejor. Dispusieron de 100 estanques en Coquimbo y pasaban las horas y los estanques no estaban llenos. Muchos de esos estanques venían con el agua contaminada o con una turbiedad que era notoria inclusive a la vista«.

Por otro lado, la crítica hacia el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) fue categórica, revelando fallas técnicas básicas durante el inicio de la catástrofe:

«Lo que nos llegó de este informe alfa fue nylon y sacos de arena cuando ya prácticamente teníamos activado todas las quebradas. En la reunión previa, cuando necesitábamos hacer todas las coordinaciones, a Senapred se le cae el internet. O sea, ya partimos con una coordinación previa a las lluvias que mostraba que iba todo esto a terminar en un verdadero desastre«.

El drama de la ruralidad y los loteos irregulares

La emergencia también dejó al descubierto el peligro de la expansión urbana descontrolada en sectores rurales como Cruz de Caña. Manouchehri explicó que el crecimiento demográfico en zonas de riesgo multiplicó el número de personas aisladas.

«A través de los loteos irregulares, donde vivían 100 familias, hoy día están viviendo 4.000 personas. El punto rojo más grande que tuvimos en el sector de Cruz de Caña; hace 10 años vivían 300 personas y hoy día están viviendo 4.000. Cuando se activan las quebradas, esas personas quedan completamente aisladas porque están habitando en un espacio donde la naturaleza busca tomar cauce«.

Para asistir a estos sectores, el municipio debió recurrir a medios extremos, incluyendo el uso de embarcaciones para llegar a localidades como Puerto Aldea con médicos, agua y combustible.

Encuentro con el Ejecutivo y reconstrucción

Tras reunirse con el presidente José Antonio Kast, el alcalde manifestó que existe un reconocimiento de las fallas en el manejo inicial de la crisis. Manouchehri fue enfático al evaluar el desempeño gubernamental: «Yo creo que las dos primeras etapas [preventiva y reactiva] fueron un verdadero desastre«.

De cara al futuro, el foco está puesto en la inversión necesaria para recuperar la infraestructura dañada. El edil convocó a parlamentarios y alcaldes de la región para generar una visión compartida que permita presionar por recursos del Estado:

«Estamos cercanos calculando que esto puede superar con mucha facilidad los 300 millones de dólares. Ya se habla cercano a los 700 millones de dólares que va a costar la reconstrucción de la región completa«.

Finalmente, el alcalde subrayó que la relación con el gobierno central dependerá de la eficacia en la entrega de ayuda: «Los alcaldes somos oficialistas y somos oposición dependiendo de cómo funciona el gobierno y cómo actúa el gobierno hacia nuestra gente«. Se espera que durante la jornada del viernes se restablezca progresivamente el suministro de agua en Coquimbo, aunque la situación en La Serena sigue siendo más compleja.


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