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La historia oculta detrás del discurso que rompió todas las reglas del Rock & Roll Hall of Fame

Todavía se debate si fue un acto de rebeldía o el momento más honesto de la historia del Salón de la Fama del RNR. ¿Por qué ese discurso sigue dando de qué hablar?

Rush 2013 Rock Hall Discurso Bla Bla Web

Los amantes del rock viven la fase de grupos del Mundial del Rock 2026. 48 de las bandas más importantes de la historia se juegan el todo por el todo en una competencia donde los fans deciden, a través de sus votos, cuál merece ser considerada la mejor de todos los tiempos. El certamen enfrentará a nombres legendarios como Rush. Cada duelo será definido por el público a través de votaciones disponibles en nuestro sitio especial que puedes revisar acá.

Cuando Rush fue finalmente inducido en el Rock and Roll Hall of Fame en 2013, los fanáticos sabían que sería una noche especial. Lo que nadie imaginó es que Alex Lifeson, el legendario guitarrista de la banda, protagonizaría uno de los momentos más surrealistas y memorables en la historia de las ceremonias de premiación. Mientras sus compañeros Geddy Lee y Neil Peart ofrecieron discursos elocuentes y sentidos, Lifeson decidió tomar un camino completamente distinto.

Por más de dos minutos, Lifeson se paró frente al podio y no pronunció ninguna palabra coherente. En su lugar, ofreció una actuación magistral de pantomima acompañada únicamente por la repetición constante de: «Blah, blah, blah».

¿Por qué Alex Lifeson eligió el «Blah, Blah, Blah»?

Pese a que el discurso parecía una improvisación caótica, la realidad es que tuvo un origen muy humano. En una charla reciente, Lifeson confesó que la idea nació del puro nerviosismo y la frustración. Mientras se dirigía a la ceremonia en Los Ángeles, se dio cuenta de que no podía memorizar el discurso que había preparado.

«Simplemente no pude recordar nada. Debería decir simplemente ‘blah blah'», le dijo a su esposa Charlene en el auto. Aunque ella bromeó diciendo que eso lo haría parecer un tonto, Lifeson se convenció de que esa era la respuesta perfecta a la pomposidad que a veces rodea estos eventos. El guitarrista sintió que, después de escuchar tantos discursos largos esa noche, el «blah, blah, blah» resumía exactamente lo que se siente estar ahí arriba.

La reacción de Geddy Lee y Neil Peart

Geddy Lee y Neil Peart, sus compañeros de banda, no tenían idea de lo que Alex planeaba hacer. Lee admitió más tarde que ambos pasaron por las «cinco emociones básicas» mientras veían a su amigo hacer gestos de llanto imaginario y llamadas telefónicas ficticias en el podio.

Incluso, en un momento de desesperación hilarante, Lee le susurró a Peart: «Yo le pegaré con el premio y tú lo sacas». Sin embargo, al ver la grabación después, ambos reconocieron el genio cómico detrás de la actuación. Fue un momento que encajó perfectamente con el humor excéntrico que los tres compartieron durante décadas.

Un caos para la producción de la ceremonia

Un detalle curioso poco conocido es que Lifeson sí tenía un discurso escrito en su bolsillo. De hecho, el texto original estaba cargado en el teleprompter de la ceremonia. Sin embargo, al comenzar con su rutina de «blahs», el sistema electrónico entró en un estado de confusión total al no poder seguir el ritmo de su actuación.

Este despliegue, cargado de elementos de vodevil, se convirtió en el tema principal de conversación después del evento. Alex no solo rompió el protocolo, sino que demostró que el rock también es saber reírse de uno mismo.


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