El día de hoy, el legendario Tom Morello celebra 62 años de vida y como motor sonoro detrás de Rage Against The Machine y Audioslave, Morello tomó la guitarra eléctrica y la deconstruyó. Mezclando la fuerza del heavy metal, el groove del funk y los rasgueos de un DJ de hip-hop, creó un lenguaje musical único.
Para celebrar su cumpleaños, repasamos 10 de sus mejores canciones, donde sus riffs demoledores y sus icónicos solos cargados de efectos (especialmente sus amados pedales Wah y Whammy) cambiaron las reglas del juego:
Bulls On Parade – Rage Against The Machine
Esta canción es la definición perfecta del sonido híbrido de RATM. El riff principal es pesado, oscuro y rebota con una energía rítmica inigualable. El solo. En lugar de tocar notas tradicionales, Morello frota sus manos sobre las cuerdas a la altura de las pastillas mientras manipula rápidamente el killswitch (el selector de pastillas). ¿El resultado? El sonido exacto de un DJ haciendo scratching en un vinilo, una genialidad que dejó al mundo con la boca abierta.
Like A Stone – Audioslave
Aquí vemos la faceta más melancólica y atmosférica de Tom. Los acordes de los versos son sutiles y espaciales, cediendo todo el protagonismo a la voz de Chris Cornell, hasta que explotan sutilmente en el estribillo. El solo de guitarra es puro sentimiento y técnica. Utilizando su pedal Digitech Whammy calibrado para saltar octavas, Morello crea un llanto robótico, prolongado y emocional que se eleva por encima de la base rítmica de la canción. Es uno de sus solos más hermosos y estructurados.
Killing In The Name – Rage Against The Machine
El riff principal en afinación Drop D es un bloque de cemento: simple, directo y absolutamente letal, diseñado para hacer saltar a estadios enteros. El caos controlado. A medida que la canción aumenta la tensión hacia su explosivo final, Morello pisa a fondo el pedal Whammy creando esos chillidos agudos e inconfundibles que cortan el aire como una sirena de advertencia antes del estallido total.
Cochise – Audioslave
El riff de «Cochise» es pura arrogancia de hard rock moderno. Es masivo, cuadrado y tiene una distorsión abrasadora que anunciaba por todo lo alto el nacimiento de Audioslave. La introducción. Morello golpea las cuerdas de la guitarra con un lápiz (o púa) mientras usa un pedal de delay ajustado rítmicamente. El efecto emula el sonido de las aspas de un helicóptero acercándose a toda velocidad, demostrando su capacidad para crear atmósferas cinematográficas antes de soltar el riff principal.
Guerrilla Radio – Rage Against The Machine
La guitarra y el bajo de Tim Commerford se entrelazan en un groove sincopado que te obliga a mover la cabeza. Es un riff juguetón pero con un mensaje contundente. El solo final. Morello usa el pedal Wah-Wah a una velocidad frenética mientras ataca las cuerdas con técnica de tremolo picking. Es un asalto sónico agudo y distorsionado que simula una transmisión de radio clandestina perdiendo la señal.
Show Me How To Live – Audioslave
Un riff pesado, pantanoso y musculoso que se siente como si estuvieras conduciendo un auto clásico por el desierto a 200 km/h. La guitarra sostiene un groove implacable que encaja a la perfección con la agresividad vocal de Cornell. En medio de la canción, Tom Morello manipula el feedback (acople), el trémolo y los controles de volumen para imitar literalmente el sonido de un motor de coche acelerando y cambiando de marcha. Un truco escénico y sonoro magistral.
Testify – Rage Against The Machine
«Testify» se mueve sobre un groove resbaladizo. El riff de los versos apenas parece una guitarra; es más bien una secuencia rítmica apretada que deja espacio para la voz metralla de Zack de la Rocha.El sonido rítmico que parece un sintetizador oscilante es, en realidad, Morello desconectando a medias el cable de su guitarra, tocando la punta de metal contra el puente y usando el pedal Wah rítmicamente. Una invención brillante nacida de la improvisación y el ingenio.
Moth – Audioslave
Una de las joyas ocultas de Audioslave. Morello construye un arreglo que mezcla arpegios intrincados con acordes densos. Aporta una textura casi de rock progresivo, demostrando que no solo sabe hacer grooves cuadrados, sino que es un compositor armónico complejo. El trabajo rítmico a lo largo de la pista es asombroso, y sus sutiles barridos de Wah en las secciones instrumentales le dan a la canción un aura misteriosa, casi oriental, que hipnotiza al oyente.
Take The Power Back – Rage Against The Machine
Morello demuestra que es un maestro del ritmo, tocando acordes de funk cortantes a lo James Brown o Parliament-Funkadelic, pero inyectados de esteroides y furia punk. Su interacción con el bajo con slap es perfecta. En el solo, Morello vuelve a usar escalas poco convencionales para el rock, trasteando rápido y abusando del Wah-Wah para generar una textura que es tanto bailable como furiosa.
The Worm – Audioslave
Un tema oscuro, pantanoso y arrastrado. El riff principal es siniestro, afinado bajo y con una vibra casi hipnótica, mostrando la fuerte influencia de bandas clásicas de los 70 pero con su toque característico. Como el propio título indica, Tom Morello hace que su guitarra «se arrastre» como un gusano. Utilizando una combinación magistral de uso intensivo del pedal Wah-Wah y un fraseo resbaladizo (deslizándose por el diapasón), el solo emite un lamento viscoso y extraño que pocas personas en el mundo podrían replicar.
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