ENTREVISTAS

Antonia Rivas: «No es una elección presidencial, ni un plebiscito contra el Gobierno, es un mal texto»

Del Plebiscito Constitucional de este domingo, conversamos en #FuturoPQN con la excomisionada experta de CS y vocera por el “En Contra”.

Antonia Rivas PQN
Agencia Uno

Este domingo 17 de diciembre, Chile vuelve una más a las urnas. Esta vez, para decidir si aprueba o no el nuevo texto constitucional liderado por el Partido Republicano.

Sobre esta elección tan clave para la futuro del país, conversamos en Palabra Que Es Noticia con la excomisionada experta de Convergencia Social y vocera por el “En Contra”, Antonia Rivas.

¿Cual es la sensación desde el “En Contra” en como han calados sus ideas en la población de cara al plesbicito?

Yo tengo la sensación de que cada vez que hemos explicado el texto, porque hemos hablado todo el tiempo del texto, de la letra chica, de los titulares engañosos y los problemas técnicos, jurídicos que tiene este texto, nos ha ido bien.

Creo que la ciudadanía está escuchando. Además, hemos mantenido la misma línea durante toda la campaña. O sea, empezamos con esta idea y hemos seguido con esta idea hasta el día de hoy. Una idea más asociada a hacer pedagogía, a tratar de explicar los graves riesgos y retrocesos que tiene este texto.

Mi sensación es que, si bien hay un desencanto bien profundo con el proceso y un desinterés, cuando explicamos, cuando hablamos, las personas entienden.

Además, siento que nos ha ayudado bastante el mensaje de la otra parte. En dividirnos, en la idea de que nos jodamos, una campaña muy violenta, muy polarizante.

Y mi sensación en los puerta a puerta, en los banderazos, en las ferias, es que finalmente la gente está cansada también de que no se ponen de acuerdo y esta pelea constante entre sectores que no hablan del texto, sino que es más bien pura pelea.

Pero más allá de lo buena o mala que son ambas campañas, parece que mueve la balanza de aquellos que no les interesa el proceso, ¿como analizan eso? ¿qué pasa con ese votante que conocemos muy poco?

Es evidente que hay un alto número de votantes indecisos, y las dos campañas han apuntado estratégicamente a ese sector. Yo creo que evidentemente la campaña del En Contra ha sido una campaña un poquito más lúdica, tratando de darle un poco más de esperanza y fuerza a las personas frente a una campaña que ha sido, francamente muy violenta.

El otro día se me apareció esa sketch de la cabeza en el basurero y quedé sorprendida, o sea, creo que eso ya bordea otros límites, y en horarios menores, yo lo encontré muy complicado esa idea.

Se hace visible que finalmente solo les importan algunos y que escribieron este texto no para tener un acuerdo, no para tener consenso, como salió ayer en La Tercera, que para mí fue bastante relevante, porque la verdad es que nos han tratado de intransigentes tanto tiempo, nos han dicho que no quisimos llegar a acuerdos cuando la verdad es que hicimos todos los esfuerzos y ahora, finalmente se confiesa su intención de nunca llegar a acuerdos con nosotros.

¿Cuál es esa confesión? ¿Podrías explicar un poco?

Claro, salieron unos Whatsapp de unos republicanos en que decían que la intención del proyecto constitucional nunca fue llegar a un acuerdo y que la intención tenía que ver con escribir el texto, que esto no iba a ser nunca un texto de consenso.

Y eso nos reafirma lo que nosotros dijimos todo el tiempo, o sea, era muy difícil cuando uno estaba en una negociación y el titular de La Tercera era: si esta constitución no le gusta el Frente Amplio, entonces los Republicanos estamos bien, dicho por el líder del Partido Republicano.

O sea, ¿cómo voy a estar negociando acá con alguien que dice que la constitución es buena si yo no estoy? Y así sucesivamente. O todas las campañas publicitarias que se hicieron por todo Chile meses antes de que el Consejo se cerrará, cuando faltaban muchas etapas.

Entonces, ¿qué posibilidad teníamos nosotros de realmente influir en esto?

En su perspectiva, ¿qué elementos son fundamentales para votar «en contra» en el próximo plebiscito?

Es una pregunta interesante, yo creo que hay muchos motivos para votar en contra de este mal texto, además creo que votar en contra es una responsabilidad democrática por los problemas que tiene esta propuesta.

Uno de los temas tiene que ver con todo aquello que va a permitir de alguna manera discriminar constitucionalmente o que tiene que ver con un sesgo conservador muy fuerte de esta propuesta. Por ejemplo, no reconocer los derechos de las niñas y adolescentes en el texto, sino que privilegiar siempre este interés superior, sin considerar exactamente que tienen derechos.

Pasa lo mismo con los derechos de las mujeres, también está en riesgo la interrupción del aborto en tres causales, se podría poner en cuestión la ley de pago efectivo de pensiones, en general ahí hay una serie de elementos que a mí me parecen muy preocupantes y retrocesos.

Y por otro lado, tenemos problemas técnicos, jurídicos, muy importantes, muy graves, que tienen que ver con dos formas, por una parte yo creo que esta constitución va a abrir una judicialización, eso para explicarle a la ciudadanía, es que los asuntos se van a resolver en tribunales, y en materia de derechos sociales, yo creo que eso es muy complejo.

Y por otra parte, hay un problema muy grave que fue advertido por nosotros en varias oportunidades que tiene que ver con el debilitamiento de la potestad sancionatoria del Estado en materia administrativa y en materia penal, es lo que se ha hablado de la ley de narcotráfico, de la posibilidad de que el Estado aplique sanciones y multas a través de su potestad administrativa, y eso, que se ha hablado poco, que no es muy entendible, es un riesgo cierto y muy complejo de este texto constitucional.

Sumado además, y por último, es que este texto constitucionaliza y pone en texto todo aquello que ni siquiera está en la Constitución del 80. Por eso José Piñera, creador de la AFP, dice que este texto es un win-win. Un nivel de política pública que se constitucionaliza en aquellas cosas que le interesa al sector que la escribió, y en cambio, en otras cosas, como derechos de los niños, mujeres, discapacidad, no están en la parte de derechos, sino que están en la parte de principios, como meras declaraciones de buena voluntad.

Podría seguir hablando 17 horas de los problemas de este texto.

¿Usted cree que Michelle Bachelet movió las aguas con su aparición en la franja?

Yo le tengo el mayor respeto a la presidenta Bachelet, creo que es una mujer que ha hecho mucho por este país, y cada vez que hace cosas me da la sensación de que la mujer también le tiene mucho respeto, en ese sentido creo que siempre es un aporte.

Pero me gustaría hacer un punto que creo que es súper relevante. Se nos ha acusado, y cada día de forma más violenta, porque la verdad es que los últimos debates en general han estado bien desatados de parte del sector de la favor con esto de las noticias falsas, y a mí me gustaría ser súper enfática, porque en el derecho, los abogados, sobre todo en derecho constitucional, hacer interpretaciones, leer la norma, analizar las palabras, eso es lo que hacemos, entonces tener una interpretación diversa posible, avalada por profesores, o sea, todo lo que dice la presidenta Bachelet en la franja, no lo dice ella, lo han dicho profesoras, especialistas.

En general esta idea de las noticias falsas, que estamos mintiendo, es muy peligrosa, porque no es cierto. Entonces yo quiero decirle a la ciudadanía, al que está escuchando, que la verdad es que no se deje convencer por esos argumentos. Pido menos desesperación y más debate sobre el texto.

¿Por qué la ex presidenta ingresa tan tardíamente a la campaña?

Fue una decisión del comando. En general la presentación de nuestra campaña fue muy ciudadana nosotros, no hemos querido presidencializar -por decirlo de alguna manera- esta elección.

En esa línea, es muy importante volver a decirle a la ciudadanía que lo que se vota el 17 de diciembre es el texto que escribió Republicanos con Chile Vamos. No es una elección presidencial, no es un plebiscito contra el gobierno, ni siquiera es un voto contra José Antonio Kast o contra los Republicanos. Es contra un mal texto que pone en peligro la estabilidad de la institucionalidad de los avances en derecho

¿En relación con eso, cree que está bien la estrategia de poner al votante contra el gobierno para que la votación sea un llamado de atención?

Creo que esa es una pésima idea. Aquí estamos hablando de un mal texto.


Contenido patrocinado

Compartir