Noticias

Pensaron que terminarían un álbum en unos pocos días, pero se tardaron más de 2 años: A 35 años de la mayor odisea de My Bloody Valentine

Hasta 1990, la discografía de My Bloody Valentine se componía de nueve EPs y solo un álbum de estudio de larga duración.

My Bloody Valentine 1991 Loveless Creation Records
Creation Records

Algunas obras surgen en cuestión de segundos. Otras, pueden llegar a tardarse años, como le pasó a My Bloody Valentine con «Loveless».

El 4 de noviembre de la última década del siglo XX, el cuarteto irlandés publicó su segundo LP tras una extensa discografía compuesta casi solo de EPs. Acostumbrados a la rapidez, la banda creyó que finalizarían su obra maestra en menos de una semana. Para su mala suerte, el proceso se extendió desde 1989 hasta 1991. 

Cuando My Bloody Valentine entró a los estudios Blackwing en febrero de 1989, creían que podían hacer su nuevo álbum en unos pocos 5 días. Nada les anticipó el golpe de realidad que los atacaría por la espalda.

Las sesiones comenzaron a extenderse, algo que aumentó la ansiedad a tope. El sonido que Shields tenía en la cabeza se volvió cada vez más difícil de capturar y aquel segundo disco les terminó consumiendo más de dos años de trabajo.

El desarrollo de una nueva identidad musical a contrarreloj

Cuando llegó 1990, el álbum aún no lograba tomar forma. En abril decidieron publicar el EP «Glider», que permitía escuchar una parte de aquel proceso eterno. De sus cuatro canciones, sólo «Soon» volvió después en «Loveless».

Afortunadamente para sus fans más impacientes, la pieza mostraba uno de los caminos a los que My Bloody Valentine estaba apuntando: un conglomerado de instrumentos y voces capaces de convivir en igualdad de condiciones.

Las voces de Kevin Shields y Bilinda Butcher comenzaron a suavizarse. Abandonaron el deseo de protagonismo para terminar fundiéndose con el apartado instrumental.

Para entonces, el tiempo transcurrido ya pesaba sobre el grupo. Creation Records, su discográfica, comenzaban a impacientarse. Las sesiones eternas del grupo trajeron consigo el rumor de que arrastraron a Creation hasta la bancarrota.

No obstante, su vocalista masculino siempre negó esta versión: «No nos pasamos del presupuesto porque Creation nunca nos dio uno».

La odisea creativa de My Bloody Valentine

El desgaste interno también les jugó en contra. Colm Ó Cíosóig atravesó diversos problemas personales. Incluso, parte de la batería terminó siendo reconstruida a partir de samples.

La relación sentimental entre los dos cantantes también se deterioraba, algo irónico considerando el título del disco pendiente.

Después de haber pasado años buscando cómo debía sonar cada pista, todavía pasaban días ajustando el instante exacto en que una terminaba y comenzaba la siguiente.

Finalmente y luego de más de dos años después de aquella entrada aparentemente rutinaria a Blackwing, «Loveless» logró llegar a las disquerías.


Contenido patrocinado

Compartir