El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago tomó una decisión clave sobre el exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve. La magistrada postergó hasta el 3 de marzo de 2027 la audiencia de preparación del juicio oral por violación y abuso sexual. La resolución se adoptó tras el reclamo de la defensa por una notificación fallida. Además, el tribunal rebajó su medida cautelar a arresto nocturno.
Al ingresar al Centro de Justicia, Monsalve defendió su inocencia. En ese marco, afirmó: «Bueno, lo que he dicho todo este tiempo: estoy tranquilo, por supuesto; me sigo declarando inocente. Mantengo eso con mucha fuerza».
Sin embargo, para los analistas esta resolución beneficia la estrategia defensiva. En entrevista con Palabra Que Es Noticia, el periodista Sergio Jara Román explicó que el exsubsecretario «ayer quedó con arresto domiciliario nocturno y además logró un triunfo procesal, que es seguir alargando el elástico».
En este sentido, la postergación extiende los plazos de una causa investigada durante dos años. El periodista recordó que «la Fiscalía lo que hizo básicamente fue juntar pruebas durante todo este periodo que es casi dos años». Asimismo, explicó que el tiempo en arresto domiciliario se abonaría ante una eventual condena. En palabras del investigador, «él se arriesga a una pena de 15 años; los querellantes pidieron 17 años. Por lo tanto, si se llega a comprobar el abuso sexual y la violación, él podría canjear casi dos años de arresto domiciliario a la eventual pena que le asignen».
La estrategia de la defensa con el testigo en Perú
Por otro lado, la defensa centró su relato en un garzón del restaurante La Jiseco. Según sus abogados, este testigo estaba inubicable tras salir del país. No obstante, Sergio Jara descartó que su ausencia altere la causa.
El periodista precisó que «la verdad es que ese mesero ha declarado tres veces. Yo me leí las tres declaraciones: las dos primeras con la policía y la última ya con el exfiscal Javier Armendáriz, y el mesero no recuerda nada». Incluso, Jara sostuvo que «era como leer la declaración de Augusto Pinochet: ‘no me acuerdo’, ‘no estuve’, una cosa como esa».
Adicionalmente, Jara aclaró que el testigo viajó a Perú para cuidar a su madre. Por lo tanto, el especialista enfatizó que «llevamos dos días hablando del mesero y la verdad es que aunque estuviera acá en Chile declararía básicamente lo que ya ha dicho: no se acuerda de nada, por lo que no es muy funcional para la defensa de Monsalve».
Abuso sexual y violación: los escenarios penales
En cuanto a los cargos, la Fiscalía cerró la etapa investigativa. De este modo, el proceso entra a definir las dos imputaciones principales. Sergio Jara analizó las diferencias entre ambos delitos.
Respecto al primer cargo, el investigador estimó que la situación del imputado es compleja. En sus palabras, «el abuso sexual es difícil que se lo saque de encima. El abuso sexual es el hecho que se produce en la mañana cuando ya están despiertos, cuando ambos recuerdan esa situación».
Por el contrario, el delito de violación presenta un escenario probatorio distinto. Sobre esta acusación, Jara sostuvo que «lo que va a pelear con más firmeza Manuel Monsalve tiene que ver con el delito de violación». Al respecto, advirtió que «se le imputan 10 años por la violación. Si solamente es condenado por abuso sexual, él no va a pisar la cárcel».
Relación asimétrica y presiones desde el poder
Paralelamente, la causa contempla testimonios de personas a quienes la víctima acudió antes de denunciar. Además, se reveló una conversación previa a la salida. Según los antecedentes, «hay una conversación previa de la denunciante con su madre en la que ella le dice que tiene que salir de nuevo con ‘este viejo asqueroso'». Para el investigador, la prueba demuestra que «había una relación asimétrica entre un jefe y una subalterna».
Finalmente, Jara cuestionó las gestiones encargadas a la PDI. El profesional planteó: «¿Qué hacía un funcionario público con mucho poder dirigiendo a las policías para una investigación?». Asimismo, reveló en Palabra Que Es Noticia que «los PDI se disfrazaron de delivery para ir a la casa de la denunciante para dar cuenta de si estaba en el lugar, invadiendo su privacidad y vulnerándola de nuevo». Jara agregó que «todo esto pasó por orden de Monsalve, quien invocó la Ley de Inteligencia». Además, confirmó que «hay chats en los que Monsalve habla con distintos funcionarios de gobierno e incluso con periodistas en los que se plantea la posibilidad de instalar como tema esto del crimen organizado y el sicariato».
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