Durante años, las autoridades consideraron la tenencia ilícita de armamento como una falta accesoria al narcotráfico o los secuestros. Sin embargo, la creciente violencia armada obligó a modificar esta perspectiva.
Actualmente, el fenómeno se analiza como un negocio independiente. Samuel Malamud, abogado asesor de la Unidad de Crimen Organizado de la Fiscalía Nacional, señala en Palabra Que Es Noticia que «el tema de las armas en Chile siempre fue visto como algo conexo a la criminalidad, en el sentido de que no era concebido como un mercado en sí mismo. Las armas eran asociadas como algo accesorio a la comisión de los delitos en la medida que al criminal mantener un arma le permite asegurar el negocio principal, que es vender drogas o secuestrar».
Por esta razón, la Fiscalía ha adaptado su estrategia. Al respecto, el especialista destaca que «lo que primero planteamos como tesis es que el delito de armas no es solo un fenómeno conexo, sino que es un mercado en sí mismo. Así como las organizaciones criminales tienen ganancias ilícitas muy importantes vendiendo droga, también lo hacen vendiendo armas».
La escalada de homicidios en zonas críticas
Asimismo, los indicadores estadísticos muestran una aceleración inédita en el uso de fuego mortal. En consecuencia, la tasa de homicidios cometidos con pistolas o revólveres superó los promedios internacionales.
En primer lugar, los datos reflejan un aumento constante. Malamud detalla que «Naciones Unidas cifra en un 50% aproximadamente el porcentaje de homicidios cometidos con armas de fuego. Chile hasta el 2019 estaba por debajo de esa cifra, con un 40% de los homicidios en promedio. Ya el 2021 empezamos a asomar un poquito la nariz más allá de esta cifra, cercano a un 51%. Y el año 2022, donde la tasa de homicidios llega al 6,8 por cada 100.000 habitantes, esto llega a un poquito más del 60%».
En segundo lugar, la afectación territorial concentra focos de alta gravedad. Por consiguiente, el abogado puntualiza que «en ciertas comunas del sur de la Región Metropolitana este porcentaje, por ejemplo en San Bernardo o en Puente Alto, llegaba a un 70% y en La Pintana a un 80%. Es decir, ocho de cada diez homicidios se han cometido con arma de fuego, lo que nos demuestra este aumento bastante repentino y grave de la violencia armada».
¿De dónde provienen las armas que circulan en las calles?
Por otro lado, la investigación penal analiza el origen de la oferta criminal. Para responder a este dilema, la literatura maneja dos teorías. La primera apunta al desvío de armas legales inscritas. La segunda se refiere al mercado negro directo o modificación.
De este modo, Malamud aclara que «normalmente la literatura maneja dos teorías: una es que pueden venir del desvío de armas legales o inscritas, ya sea por robo, pérdida o testaferrato. La otra alternativa es que provengan derechamente del mercado negro o actividades propiamente de tráfico per se, mediante internación ilegal desde el extranjero o porque son fabricadas o adaptadas en el propio país».
Además, los datos de incautaciones de Carabineros entre 2022 y 2024 definen cuál vía predomina. El profesional confirma que «de manera muy clara, las que predominan son las que no pudieron estar inscritas en Chile. La cifra gruesa de incautaciones ronda las 3.000 armas anuales. El año 2022, de 1.564 armas, un poquito más de la mitad no pudo estar inscrita, 1.007 estaban inscritas previamente y respecto a cerca de 500 no se tiene información porque tienen los números de serie borrados».
Armas a fogueo adaptadas y el negocio del arriendo
Paralelamente, el mayor acceso en jóvenes responde a razones económicas. Efectivamente, adquirir una pistola convencional es costoso, pero adaptar armas a fogueo bajó los precios.
En este sentido, Malamud advierte que «hay fenómenos muy preocupantes que permiten el acceso a armas a personas a las que tradicionalmente no les sería tan fácil adquirir un arma porque es cara. Sin embargo, cuando hablamos de armas a fogueo adaptadas, el valor desciende. Un arma a fogueo puede rondar entre los $300.000 y $500.000″.
Por otra parte, la policía indaga una modalidad emergente: el arriendo de armamento. Esta práctica explica por qué una misma pieza aparece en múltiples delitos distantes. Malamud señala que «el arriendo de armas es una tesis sobre nuevas modalidades de tráfico que las policías nos vienen insistiendo. Parte de eso lo reflejan los registros del sistema de identificación balística IBIS, que nos dice que un arma es ocupada en un periodo de dos años cuatro o cinco veces en distintas regiones del país».
Adicionalmente, los decomisos de municiones respaldan esta hipótesis. Según indica el jurista, «llama mucho la atención cuando en allanamientos autorizados judicialmente se encuentra un arma pero se hallan 100 o 200 municiones de distintos calibres, o incluso sin encontrar armas se hallan muchas municiones. Esto refuerza la tesis de que eventualmente hay un fenómeno de arriendo».
Control de desvíos e instructivos de la Fiscalía
Por su parte, el desvío desde instituciones armadas representa una cifra menor. Malamud subraya que «contrario a lo que pasa en otros países, el desvío de armas e inscripciones pertenecientes a Fuerzas Armadas en Chile tiende a ser un fenómeno más bien marginal. Es relevante, desde luego, pero tiende a ser más bien marginal dentro de la tesis del desvío de armas inscritas».
Finalmente, la prioridad del Ministerio Público es evitar que el tráfico sea sancionado como simple porte. Por lo tanto, el organismo dictó instructivos generales.
A modo de cierre, Malamud concluye en Palabra Que Es Noticia que «desde la vereda del Ministerio Público hemos intentado conducir las políticas criminales a través de instructivos generales. Uno de estos aspectos es tener un mayor control y supervisión respecto de los delitos de tráfico de armas. Para que no sean reconducidos por delitos que tienen pena más baja, como el porte y tenencia. Sino que se califiquen propiamente tal y tengan una pena proporcional con la gravedad que representa este fenómeno».
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google