El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) anunció nuevas regulaciones para los ciclistas que transitan por el cerro San Cristóbal desde diciembre. La iniciativa busca identificar a quienes incumplan las normas internas del Parque Metropolitano mediante un empadronamiento obligatorio, el uso de chalecos reflectantes y fiscalizaciones de velocidad.
Sin embargo, las medidas generaron una amplia controversia entre los usuarios habituales del recinto. En ese contexto, el especialista y conductor del programa Rock & Ruedas, Carlos Jimeno, cuestionó en su columna de Palabra Que Es Noticia la viabilidad de estas disposiciones. De entrada, sostuvo: «De hecho, en cerros de otros lugares no se utiliza esto que el ministro Poduje quiere implementar».
Empadronamiento y la amenaza de colapsos en los accesos
En primer lugar, la exigencia más discutida es la inscripción previa antes de ingresar. Las autoridades evalúan la instalación de tótems digitales en los accesos principales. No obstante, Jimeno advirtió que el masivo flujo de visitantes provocará severos colapsos.
Al respecto, el conductor detalló el impacto que tendrá el registro obligatorio. «Las tres principales son identificar a los ciclistas que van a subir el cerro San Cristóbal. Me imagino que con algún tótem QR y con algo que no sea una persona con una planilla y un lápiz, porque a razón de más o menos 2.000 a 3.000 personas sábado y domingo, el cerro tiene un alto flujo de personas. Yo creo que ahí se va a producir una gran congestión y la subida al cerro para peatones, ciclistas y turistas va a ser espantosa», explicó Jimeno.
Asimismo, el comentarista cuestionó la exclusión de los peatones de este proceso. «Un código QR puede ser fantástico», afirmó. Sin embargo, remarcó que exigir el trámite únicamente a quienes andan en bicicleta resulta injusto.
La controversia por el uso de chaleco reflectante en verano
Por otro lado, la segunda medida obliga a vestir un chaleco reflectante durante el ascenso. Esta exigencia comenzará en plena época estival, lo que genera molestias por las altas temperaturas. En consecuencia, Jimeno la calificó como una norma inusual e impráctica.
Al referirse a este punto, el especialista remarcó las dificultades físicas del requerimiento. «La segunda medida es que los ciclistas, y no los peatones, van a estar obligados a partir de diciembre a subir el cerro con un chaleco reflectante. Lo que a mí me parece en extremo complejo, porque subir el cerro en temporada de primavera y verano con un chaleco reflectante cuando lo único que quieres es escapar del calor, y se supone que es una actividad en bicicleta bastante más exigente que hacerlo a pie, me parece muy extraño y muy curioso», argumentó.
Además, enfatizó la desigualdad de trato entre los distintos visitantes del parque. «Imagínate con 30 o algo más grados subiendo con un chaleco reflectante todos los ciclistas para ser identificados. También me parece un poco sesgado porque los peatones no van a tener que cambiar su vestuario, sí los ciclistas», añadió.
Control de velocidad y fiscalización en el parque
En tercer lugar, el Minvu busca controlar la velocidad de descenso mediante pistolas de medición. El cerro San Cristóbal está calificado normativamente como un espacio urbano. Por lo tanto, en sus caminos rigen límites de 30 km/h en zonas generales y de 50 km/h en vías de conexión.
Sobre este punto, Jimeno reconoció el marco legal existente, pero dudó de la capacidad de fiscalización. «La tercera medida me parece bastante más lógica. El cerro San Cristóbal está calificado como un espacio urbano. La norma en este espacio urbano de tránsito es de 30 km/h y en algunas calles de conexión de 50, como en cualquier vía pública en Chile. Dentro del cerro aplican estas dos y efectivamente los ciclistas bajan a más de 30 km y más de 50 km/h cuando el camino está despejado», puntualizó.
Por su parte, el comunicador sostuvo que los accidentes graves son mínimos en comparación con el volumen diario de visitas. «Se han producido accidentes, discusiones y peleas, eso es verdad, pero por la cantidad de personas que suben al cerro y quienes caminan, son mínimos estos encuentros. Yo no sé si hay recursos para destinar policías para que estén ahí fiscalizando a los ciclistas», acotó.
Educación cívica como alternativa a las medidas punitivas
En ese sentido, Jimeno consideró la estrategia oficial como una respuesta desmedida. «Yo lo veo exagerado. Ese es mi concepto, lo he venido pensando bastante. Me parece exagerado porque si hasta aquí la gente convive, sí que potencialmente hay algún problema cuando un peatón recibe el impacto de una bicicleta o chocan dos bicicletas. Eso ocurre, es cierto, porque hay un volumen importante de personas», reflexionó.
De igual manera, el especialista criticó la falta de prioridad del ministerio. «Yo creo que se echó un problema gratis el ministro teniendo otras cosas más importantes como los problemas de vivienda. Solo puso la mirada en uno de los actores de este espacio tan importante como el cerro San Cristóbal y no en otros, en beneficio de uno castigando a otro», sentenció.
Por esta razón, respaldando la postura del senador Sebastián Keitel, apostó por la formación ciudadana. «Enseñémosle a la gente a convivir en un espacio urbano para quienes hacen deporte más competitivo o recreativo, y para quienes pasean. Tratemos de convivir a partir de la educación. Ese sería un mejor camino y no esto, que lo único que consiguió es encrispar el ambiente», aseveró.
Finalmente, el conductor anticipó una eventual revisión de las normas antes de su entrada en vigencia. «Yo creo que esto va a tener que revisarse antes de empezar una implementación así tan punitiva», concluded Jimeno en Palabra Que Es Noticia.
