A comienzos de los 90, The Cult demostró gran osadía al querer competir con el grunge de Seattle con un disco totalmente atípico.
Tras el enorme éxito de su álbum de 1989, «Sonic Temple», el grupo liderado por Ian Astbury y Billy Duffy enfrentaba el desafío de mantener su lugar en la escena internacional.
El resultado fue un disco sólido, ambicioso en algunos aspectos. Sin embargo, también resultó ser un espejo de las tensiones que enfrentaron como banda, además de ser la causa de una millonaria demanda debido a una fotografía no autorizada en su portada.
La polémica que rodeó a «Ceremony»
«Ceremony» es mundialmente reconocible gracias a su carátula. En ella se puede ver a un niño nativo norteamericano, perteneciente al pueblo Oceti Sakowin, asentados principalmente en Dakota Norte y Sur.
Su uso derivó en conflictos legales que complicaron la difusión y promoción en varios mercados. Este traspié contribuyó a que el disco no tuviera la exposición esperada.
En concreto, los padres del chico levantaron una demanda de 61 millones de dólares. Sin embargo, el caso fue desestimado en 1997 por falta de jurisdicción personal. Se presentó un caso aparte en el Tribunal de Distrito de Dakota del Sur el 10 de abril de 1995. Un mes después la causa se archivó.
Otra de las grandes críticas que enfrentó The Cult fue a raíz del videoclip de «Wild Hearted Son». En él, se presenta una danza ceremonial, donde también se puede apreciar una persona posicionada detrás de una gran fogata.
Algunas personas lo consideraron ofensivo para la época debido al racismo que los pueblos originarios norteamericanos arrastraban desde la colonización.
Apartado musical
En cuanto a su contenido sonoro, «Ceremony» se aleja del emblemático tono de su antecesor. Es una entrega mucho más experimental, que explora la espiritualidad y la cultura de la nación Oceti Sawokin, aunque quizá no de la forma más adecuada-.
A pesar de contar con canciones clave para comprender la transición musical de The Cult durante el auge del grunge, comercialmente careció del impacto de «Sonic Temple».
Su fracaso monetario puede rastrearse hasta Nirvana y Pearl Jam, quienes ya eran los dueños de los primeros puestos en las listas de reproducción.
Con el tiempo, «Ceremony» se ha revalorizado como patrimonio artístico de The Cult. A 35 años de su publicación, es prueba documental de una de las facetas más arriesgadas de la banda.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google