En conversación con Andrea Moletto durante la edición de este viernes en Palabra Que Es Noticia de Radio Futuro, el economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, Raphael Bergoeing, abordó el adverso panorama económico del país tras el seminario de ASIMET. Además, analizó la entrega del más reciente Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central.
El especialista puso el foco en la velocidad del deterioro en las estimaciones de crecimiento del instituto emisor. «El Banco Central esperaba un crecimiento en el techo de 3% para Chile en diciembre… y lo bajó en el techo a 0,75%, es decir, a un cuarto del crecimiento que esperaba hace 9 meses… una profundidad en la caída que no se veía salvo durante la pandemia hace mucho, mucho tiempo», puntualizó.
De un problema de oferta al estancamiento de la demanda
Bergoeing explicó que, si bien el origen del shock provino de factores externos (como el conflicto entre EE. UU., Irán e Israel que encareció el valor internacional del petróleo), el escenario derivó rápidamente en una contracción interna.
El encarecimiento del combustible impactó de manera inmediata el transporte y el costo de los alimentos. Además, redujo la capacidad de compra de las personas e impulsó la inflación. Esto provocó una caída en el consumo de bienes y servicios. También generó un freno en la adquisición de maquinarias por parte de las empresas. Así, se transformó una crisis de oferta en un freno de demanda.
Respecto a la decisión del Gobierno de no aplicar subsidios para contener el valor de las bencinas y cuidar el gasto fiscal. El economista contextualizó la apuesta de la autoridad. Aunque reconoció sus costos: «El gobierno tiene que buscar balancear algo estructural para pasado mañana con decisiones en el corto plazo».
Expectativas frustradas y la urgencia de un presupuesto pro-empleo
El académico advirtió que la tasa de desocupación, estancada cerca del 9,5% tras casi cuatro años de deterioro, generó un choque directo con el optimismo inicial de reactivación. «Había un discurso que hablaba de que con este gobierno iba a haber un rebote… cuando tienes un escenario negativo que choca con tus expectativas previas, es una combinación explosiva para que la gente tienda a validar el escenario negativo, frenándose y esperando», indicó.
Ante este panorama y sumándose a planteamientos de analistas como David Bravo e Ignacio Briones, Bergoeing enfatizó la necesidad de priorizar la recuperación laboral en la próxima ley de presupuestos. «La tasa de desempleo está en el cielo, es absolutamente inaceptable. Como Briones dice, tengamos un presupuesto pro-empleo… usemos platas, por ejemplo, para un subsidio laboral que permita que las empresas vuelvan a contratar», remarcó.
En el plano del mediano plazo, destacó que el Banco Central proyecta una recuperación hacia 2027 y 2028 gracias al alto precio del cobre y la reconstrucción. Como señal positiva, subrayó la aprobación ambiental de proyectos por US$ 33.000 millones en el SEIA durante el primer semestre. Es una cifra histórica que triplica los registros previos desde 1990.
