COLUMNA DE OPINIÓN

El aislamiento de Ed Sheeran «es algo inédito, no recuerdo otro caso donde todos lo hayan dejado solo»

Marcelo Contreras analiza el colapso del tour del músico británico tras la salida de sus teloneros y músicos por posturas sobre Palestina.

Ed Sheeran 2026 Cancelacion Web
Getty Images

El cantante británico Ed Sheeran atraviesa la polémica más compleja de su carrera tras el colapso de la logística de su gira internacional. El conflicto se desencadenó cuando la productora Messina Touring Group retiró del cartel al rapero estadounidense Macklemore debido a sus declaraciones sobre el escenario en apoyo a Palestina. En consecuencia, se produjo una renuncia masiva de los demás proyectos invitados y de los músicos de apoyo del artista.

Durante su columna de Palabras sacan palabras, el crítico de música Marcelo Contreras calificó el hecho como un evento sin precedentes en la industria musical. «Todos se fueron, lo dejaron solo. Es algo inédito, no recuerdo otro caso donde haya sucedido algo como esto», afirmó el especialista al describir la soledad del intérprete en el escenario.

Un artista pop frente a un conflicto inesperado

Para el analista, el impacto resulta aún más llamativo debido al estilo habitualmente neutral y familiar que caracteriza al cantautor británico. En ese sentido, Contreras destacó la propuesta artística de Sheeran en sus presentaciones en directo. «Es como el pop más inofensivo que uno pudiese imaginar», comentó el crítico, agregando que «es la clase de artista que hoy en día se presenta con una guitarra, loopea un montón de secuencias pegándole a la caja, haciendo unos acordes y ahí te arma la canción».

Sin embargo, la inclusión del rapero Macklemore en el tour desencadenó la crisis política. El conflicto escaló rápidamente cuando el empresario estadounidense Robert Kraft rehusó ceder sus recintos si el rapero participaba en la gira. Respecto al discurso del telonero sobre la crisis en Gaza, Contreras enfatizó su claridad ética. «Macklemore declaró su apoyo a Palestina, pero fue un apoyo muy bien pensado, políticamente bien dicho, porque de inmediato separó aguas: dijo que no estaba enjuiciando a los israelíes, sino a una determinada política sobre lo que está pasando en Gaza, que a todas luces es un genocidio», detalló el periodista.

Un efecto dominó que desbarató el tour mundial

Como resultado de la marginación de Macklemore, se desencadenó una reacción en cadena entre los músicos participantes. La medida provocó la renuncia inmediata del grupo folclórico irlandés Beoga, del productor Finneas y de la banda de soporte en pleno. Ante la controversia, Sheeran intentó desligarse públicamente de la decisión de la productora. No obstante, el impacto mediático ya se había concretado. «A Sheeran lo deja en una situación súper incómoda y sale a decir días más tarde: ‘En el fondo no fui yo, yo no lo saqué, pero lo sacó otro, pero lo lamento mucho'», explicó Contreras sobre la tibia respuesta del cantautor.

Fallas de gestión y el dilema de la neutralidad

El analista cuestionó severamente a la oficina de representación del músico por no prever la postura ideológica de los artistas invitados. Según el crítico, el perfil social de Macklemore era bien conocido en el circuito musical. «El management de Ed Sheeran no puso atención en la trayectoria que tiene Macklemore como rapero. Él tiene un largo historial apoyando causas sociales», argumentó el especialista.

Asimismo, Contreras sostuvo que en la actualidad la mayoría de los creadores expresan posturas éticas frente a crisis internacionales. Por lo tanto, la falta de previsión provocó un severo costo reputacional y digital para el cantante. «Hoy en día la gran mayoría de los artistas en todo el mundo se expresan frente a esta situación. Que no hayan tomado las precauciones es lo curioso, y el que está pagando los platos rotos queda sin banda y perdió 300.000 seguidores», aseveró el crítico.

El rol del artista como oráculo frente a la sociedad

La controversia reabrió el debate sobre si los músicos tienen la obligación de opinar sobre asuntos internacionales. Contreras advirtió que el público suele exigir posturas a figuras que no poseen formación técnica en geopolítica. «A veces la gente cree que los artistas son como una suerte de expertos en geopolítica, y creo que tienen el conocimiento de cualquier persona común y corriente», observó el columnista.

De igual modo, el periodista contrastó este fenómeno con la sobreexposición ideológica de ciertas celebridades internacionales. «En el Star System estadounidense, Sean Penn tiene opinión de todo sobre geopolítica, o Roger Waters opina de lo humano y lo divino. A veces me queda la sensación de que el público esperara que fueran una suerte de oráculo», añadió Contreras.

Antecedentes históricos de vetos en la música popular

Para contextualizar el aislamiento de Sheeran, el crítico repasó diversos episodios donde las declaraciones políticas provocaron severas sanciones comerciales. En primer lugar, rememoró la controversia de The Beatles en Estados Unidos durante 1966. «En 1966, cuando Lennon dice que en este minuto son más famosos que Jesucristo, significó un baneo brutal», recordó el periodista.

Del mismo modo, Contreras repasó los vetos sufridos por los Sex Pistols en 1976 y por Dixie Chicks en 2003 tras criticar la invasión a Irak. También destacó las restricciones padecidas por Los Prisioneros en Chile. «En dictadura, toda la gira del 87 y 88 de ‘La cultura de la basura’ se la bajaron completamente porque los militares no prestaron ningún recinto», señaló el profesional.

Finalmente, el analista recordó el caso de Sinéad O’Connor tras su protesta televisiva en 1992. «Uno de los casos más dramáticos e injustos fue lo que le sucedió a Sinéad O’Connor cuando rasga la foto del Papa en Saturday Night Live. Le hicieron pebre todo el planeta, pero el tiempo terminó dándole la razón sobre las acusaciones que ella hizo», resaltó el especialista.

La conveniencia de suspender la gira mundial

Respecto al manejo comunicacional de Sheeran, Contreras criticó el comunicado emitido por el cantante para intentar neutralizar la situación. «En esa declaración sentí que Sheeran trataba de repartir las culpas. No puedes tratar de hacer esas equivalencias o empatar. La declaración le quedó muy mala», juzgó el comunicador.

Dado el complejo escenario mediático y el eventual paso del tour por Sudamérica, el crítico sugirió en Palabras Sacan Palabras una medida drástica para frenar el desgaste. «Por ahí leí a alguien que decía que tal vez lo mejor que podría hacer Ed Sheeran en este minuto es suspender la gira. Yo creo que no es mala idea», concluyó Contreras.


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