El quinto encuentro regional del Foro de Madrid, que se realizará en Las Condes los días 3 y 4 de septiembre, ha desatado una fuerte discusión política. Este evento contará con la participación estelar de los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast. Sin embargo, la asistencia del jefe de Estado chileno ha generado resistencia en ciertos sectores de la centroderecha tradicional.
Frente a esto, el diputado de Renovación Nacional (RN), Francisco Orrego, defendió categóricamente en Palabra Que Es Noticia la coherencia doctrinal del mandatario. Asimismo, cuestionó con dureza a los dirigentes de su propio sector que intentan desmarcarse de la cita.
Un foro netamente doctrinario y de derecha
Orrego explicó el origen y propósito de esta organización internacional, que nació como una alternativa al Grupo de Puebla para conectar a las fuerzas que defienden las ideas de la libertad. Por lo tanto, no es un espacio para la moderación centrista.
Al respecto, el legislador fue sumamente claro al definir la identidad del encuentro. «El foro es 100% doctrinario. Efectivamente tiene una visión ideológica bastante marcada. Este no es un foro que represente al mundo del centro político, la centroizquierda o la izquierda más radical en Chile. No, es un foro que aglutina personas que defendemos las ideas de la libertad y que nos declaramos abiertamente conservadores. Es un foro que reúne a gente de derecha», asegura.
El rechazo al «pauteo» y la defensa de Kast
Por otra parte, Orrego arremetió contra los militantes de centroderecha que sugirieron que Kast no debería asistir. Para el diputado, estas posturas son inaceptables.
«Ninguno de ellos está habilitado para pautear al presidente de la República. O andar dándole mensajitos a través de la prensa para recomendarle qué puede hacer o qué no puede hacer. El presidente de la República tomó una decisión, esa decisión está zanjada. Él determina a qué foro va a asistir y a qué foro no asistir», sostuvo Orrego en cosnecuencia.
Además, recordó la coherencia ideológica que ha caracterizado la trayectoria del gobernante chileno: «El Presidente de la República, José Antonio Kast, tiene una línea política clarísima. Lo conocemos desde cuando él militaba en la Unión Demócrata Independiente. Siempre ha sido conservador, tradicionalista, de derecha, católico, nacionalista. Se va de la UDI precisamente porque siente que la UDI se aleja un poco de los principios del gremialismo y funda un Partido Republicano que es un partido 100% doctrinario en torno a la defensa de las ideas gremialistas y conservadoras».
«Entonces, ¿qué le pedimos al presidente? ¿Que ahora se declare una persona de centro o una persona de centro derecha? No, pues hay que ser responsables con uno mismo. Y el Presidente tiene una visión política, el Presidente tiene una visión doctrinaria y el presidente tiene la libertad absoluta de participar en cuanto foro estime conveniente», añade.
Tensiones internas y disputa por la hegemonía
La controversia refleja una pugna más profunda por el control político de la derecha chilena. Orrego admitió que existe una disputa hegemónica entre Chile Vamos y el Partido Republicano.
El parlamentario explicó: «hay una disputa entre la derecha y la centroderecha por ver quién tiene la hegemonía. Si esto se viene desde la elección presidencial, donde la centroderecha, mundo del cual provengo yo y en el cual yo estoy militando, que es Renovación Nacional, llegó quinto en una elección presidencial y fue pasada por encima por parte del mundo de la derecha nueva o la derecha representada por el Partido Republicano que termina imponiéndose en la Cámara de Diputados con 31 diputados y ganando la elección presidencial. Entonces, acá hay una disputa hegemónica por ver quién tiene el liderazgo de hoy día de la derecha».
Asimismo, Orrego criticó la inconsistencia de quienes hoy se muestran incómodos con Kast, pero que antes aceptaron los cargos de gobierno: «Lo que me molesta es el ruido que ha generado al interior de mi propio sector. Un sector que cuando tuvo la posibilidad de articularse para gobernar y repartirse cargos políticos y tener un Seremi acá, un subsecretario allá, un ministro allá, ahí estaban todos calladitos, por cierto. Ahí nos dejó de doler la guatita, como decía algún político por ahí que le daría dolor de guatita votar por José Antonio Kast, pero cuando te llega el cheque a fin de mes parece que se te quitó el dolor, ¿cierto? Entonces, o somos coalición o no somos coalición».
Conservadores versus libertarios
Finalmente, Orrego marcó distancias con el Partido Nacional Libertario y con Javier Milei. Aunque apoya el libre mercado, enfatizó que el conservadurismo tiene una visión del Estado opuesta al libertarismo.
Para aclarar su posición doctrinaria, Orrego manifestó: «yo no podría militar en el Partido Nacional Libertario porque no soy libertario; soy conservador, tradicionalista, nacionalista, por ende, no podría estar militando ahí».
A continuación, detalló el rol del Estado según su doctrina: «Los conservadores entendemos que el Estado tiene que jugar un rol importante dentro de la sociedad, inclusive en el carácter moralizante. Los conservadores somos muy defensores de la tradición y también de la visión propia que tenga un país en el respeto de la soberanía individual y lo que significa la visión judeocristiana occidental, básicamente católica. Pero entendemos que el Estado sí cumple un rol muy importante que está determinado en el artículo primero, inciso cuarto de la Constitución, estando al servicio de la persona humana y teniendo la obligación de generar las condiciones para su mayor desarrollo material y espiritual.
«El Estado juega un rol muy importante dentro de la sociedad. Los amigos libertarios en su visión minarquista o anarcocapitalista entienden que el Estado no juega ningún rol o se limita a ciertas funciones como la seguridad. Claro, ahí nosotros sí entendemos que el Estado juega un rol importante porque creemos en la subsidiariedad», concluye en Palabra Que Es Noticia.
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