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Siete músicos, cinco canciones y una mezcla inesperada: la banda chilena que debuta con un EP entre rock, pop y math-rock

El septeto chileno debuta con un trabajo de cinco canciones donde las guitarras toman protagonismo y conviven con melodías memorables, estructuras dinámicas y letras marcadas por la nostalgia, el romanticismo y la introspección.

Dharma
Promocional

Siete músicos y compositores provenientes de distintas regiones de Chile se reúnen en DHARMA, proyecto que acaba de presentar Anatomía de un recuerdo, su primer EP.

El trabajo está compuesto por cinco canciones que exploran distintas posibilidades dentro del rock y el pop, combinando melodías fáciles de recordar con guitarras protagonistas, progresiones armónicas elaboradas y pasajes instrumentales que incorporan elementos del math-rock japonés y el rock alternativo.

El resultado es una producción que busca mantener siempre el foco en la canción, pero que también se permite experimentar con estructuras, cambios de intensidad y diferentes capas sonoras.

Un EP nacido desde la experimentación

La diversidad que caracteriza a Anatomía de un recuerdo está directamente relacionada con la manera en que nació DHARMA.

El proyecto surgió como un espacio para reunir las experiencias musicales de sus siete integrantes y probar diferentes caminos de composición. Ese proceso terminó convirtiéndose en el material que hoy da forma a su debut discográfico.

“Este lanzamiento retrata la búsqueda inicial de la banda, nuestra primera experimentación para encontrar el sonido que nos gusta. Es un manifiesto y un cierre de lo que fuimos en una primera etapa”, explica el grupo.

Las cinco canciones funcionan así como una fotografía de los primeros pasos de la agrupación, pero también como punto de partida para una nueva etapa creativa.

Guitarras al frente y una voz que guía el recorrido

Uno de los elementos más reconocibles del EP es el protagonismo de las guitarras.

Arpegios, riffs y diferentes capas instrumentales aparecen a lo largo de las canciones, acompañados por bajo, batería y piano. A esto se suman secciones instrumentales que permiten a la banda jugar con cambios de intensidad y estructuras más complejas.

La voz femenina ocupa el centro de la propuesta, mientras que los coros masculinos funcionan como contrapunto.

Aunque aparecen referencias al math-rock japonés, el indie y el rock alternativo, DHARMA evita quedar atrapada en una sola etiqueta. Las influencias conviven con una marcada vocación melódica y con elementos de distintas expresiones de la música chilena contemporánea.

El resultado transita entre lo sofisticado y lo directo, con momentos que pueden recordar algunas atmósferas del rock japonés actual, pero siempre desde una perspectiva propia.

Una historia marcada por la nostalgia

El componente musical encuentra su contraparte en las letras.

Anatomía de un recuerdo aborda emociones y experiencias que permanecen incluso después del paso del tiempo. La frustración de perseguir los propios sueños, el dolor de no sentirse escuchado y la melancolía asociada al paso de los años aparecen junto a una mirada romántica e introspectiva.

Nostalgia, calma y euforia recorren las cinco composiciones, construyendo un imaginario que también se extiende hacia lo visual, con referencias a paisajes verdes y tonalidades pasteles y cafés.

De esta manera, el nombre del EP adquiere sentido: cada canción funciona como una aproximación a esos recuerdos y emociones que permanecen, cambian de forma y vuelven a aparecer con el paso del tiempo.

De “Llevamos tanto” al debut de DHARMA

El primer acercamiento público de la banda ocurrió en 2025, cuando DHARMA presentó “Llevamos tanto” junto a su respectivo videoclip.

Ese lanzamiento sirvió como adelanto de un proyecto que ahora queda completamente expuesto con Anatomía de un recuerdo.

El EP permite conocer las diferentes inquietudes que confluyeron en la creación de la agrupación y, al mismo tiempo, establece las bases de lo que podría venir en su siguiente etapa.

La producción fue grabada en Torque Recs por Victoria Cordero y Juan Diego Soto, mientras que la mezcla estuvo a cargo de Eduardo Silva y la masterización fue realizada por Emanuel Irarrázabal.

La propuesta audiovisual fue desarrollada por Denisse Quezada, mientras que Lissette Quezada estuvo a cargo de la portada.

Con Anatomía de un recuerdo, DHARMA cierra su primera etapa y deja definidas algunas de las coordenadas que pretende seguir explorando: melodías de raíz rock, guitarras al frente, estructuras dinámicas y un proceso colectivo de composición.

Cinco canciones que funcionan como presentación, pero también como despedida de la primera versión de una banda que ahora comienza a descubrir hasta dónde puede llevar su propia mezcla de rock, pop y experimentación.


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