Un incendio de grandes proporciones con presencia de materiales peligrosos afectó desde la noche del pasado martes a las instalaciones de la empresa Panimex, ubicadas en la comuna de Quilicura. La magnitud de la emergencia, marcada por explosiones de sustancias químicas y bombonas de gas, movilizó a más de 250 voluntarios. Además, participaron 35 compañías de Bomberos de la Región Metropolitana.
Ante el evidente riesgo sanitario y las irregularidades detectadas durante el procedimiento de combate del fuego, la Seremi de Salud Metropolitana actuó de manera drástica. Por eso decretó la prohibición de funcionamiento de la planta e inició un nuevo sumario sanitario en contra de la compañía.
Fallas de seguridad y la dura respuesta de la autoridad sanitaria
Las fiscalizaciones iniciales en el lugar arrojaron serias deficiencias en los protocolos de emergencia de la empresa. Según reportó el Cuerpo de Bomberos de Quilicura, las hojas de seguridad químicas se encontraban mojadas e ilegibles. Además, en las primeras horas no se contó con la presencia del prevencionista de riesgos ni de un encargado que pudiera precisar qué sustancias se estaban consumiendo.
El seremi (s) de Salud Metropolitana, Omar Cáceres, confirmó la apertura del sumario e informó que durante las primeras inspecciones se detectaron dispositivos de control que no funcionaban de manera adecuada. Por consiguiente, esta nueva fiscalización busca determinar la responsabilidad de la empresa en el origen del siniestro. También busca verificar si existió negligencia u omisión en las medidas de seguridad previamente instruidas.
Suspensión total de clases en la comuna
La densidad de la columna de humo y la presencia de compuestos tóxicos como el amoniaco llevaron a la Delegación Presidencial Metropolitana y a la Seremi de Salud a decretar la suspensión total de clases para este miércoles. Esta medida aplica a todos los colegios y jardines infantiles de Quilicura.
La alcaldesa de la comuna, Paulina Bobadilla, respaldó la medida señalando que la decisión respondió a la alta preocupación de los apoderados. Esto se debió a los intensos olores químicos percibidos desde la madrugada en zonas residenciales adyacentes a la zona industrial.
Por su parte, el delegado presidencial Germán Codina instó a la comunidad a extremar precauciones: mantener puertas y ventanas cerradas, sellar junturas con paños húmedos y evitar la actividad física al aire libre.
Una empresa con un sombrío historial de emergencias
El incendio actual vuelve a encender los cuestionamientos sobre Panimex. Esta firma se dedica a la fabricación y almacenamiento de productos químicos y ya cuenta con un reiterado historial de graves siniestros en sus instalaciones:
En diciembre de 2013, un gigantesco incendio destruyó parte de la planta mientras se almacenaban químicos como ácido fumárico y anhídrido ftálico. La emergencia requirió 300 bomberos y dejó 11 voluntarios lesionados, dos de ellos con quemaduras de gravedad. Por otro lado, en noviembre de 2014, un nuevo fuego afectó depósitos de solventes y tres mil litros de alcohol. Esto desencadenó explosiones que dejaron tres personas afectadas y un sumario por almacenamiento inadecuado de combustibles.
El último accidente que se registró data de julio del pasado 2017, donde una explosión de una caldera en la sala de máquinas dejó a cuatro trabajadores lesionados, uno de ellos en riesgo vital. En aquella oportunidad, Bomberos también denunció la escasa cooperación de la empresa respecto a la información sobre materiales peligrosos en el lugar.
