En conversación con Andrea Moletto en Palabra Que Es Noticia, el secretario general del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, marcó una postura tajante frente al reciente ingreso del texto definitivo de reforma constitucional por parte del gobierno de José Antonio Kast,. El ex candidato presidencial aseguró que su colectividad mantendrá la negativa a cualquier modificación de la Carta Magna en el corto plazo, apelando a un compromiso previo de estabilidad política.
Un pacto de no innovar en la Carta Magna
Para Parisi, la decisión de impulsar cambios constitucionales tras dos procesos fallidos rompe un acuerdo tácito de la clase política. Según el economista, existe un compromiso con la ciudadanía de otorgar un periodo de calma institucional que no está siendo respetado por la actual administración.
Al respecto, Parisi señaló que: «Después de los dos intentos fallidos del cambio constitucional quedó como un contrato implícito en que no se iba a tocar la Constitución por un lapso no menor. Hablábamos incluso de dos periodos presidenciales». Además, enfatizó que este cambio de opinión afecta directamente la confianza pública: «El entonces candidato Kast parece que ahora no apoya lo que dijo el presidente Kast y por lo tanto eso le hace muy mal a la democracia».
La advertencia sobre el «camino Loncon»
El líder del PDG manifestó su preocupación por las consecuencias políticas de abrir este debate. A su juicio, permitir reformas constitucionales ahora le entrega una herramienta estratégica a los sectores de izquierda para futuras contiendas electorales. Parisi advirtió que el oficialismo está facilitando un escenario que podría lamentar en el futuro cercano.
«Lo que está haciendo el presidente Kast es abriendo una puerta que después van a estar llorando los republicanos. La próxima elección presidencial va a ser sobre cambios constitucionales a la orientación Loncon del primer mamarracho constitucional», sentenció el secretario general del PDG. Asimismo, cuestionó la estrategia del gobierno al priorizar cambios de fondo sobre la urgencia legislativa: «Son 30 leyes que quiere pasar este gobierno, de las cuales 19 ya están siendo tramitadas y son 11 que son básicamente cambios constitucionales que nosotros no estamos de acuerdo».
El Tribunal Constitucional: ¿Institución o tercera urna?
Uno de los puntos de fricción ha sido el rol del Tribunal Constitucional (TC). Aunque Parisi reconoce que a la institución se le cuestiona, se opone a realizar modificaciones apresuradas o motivadas por intereses particulares del Ejecutivo en su agenda de seguridad.
En este sentido, Parisi fue enfático al declarar: «No empecemos a hacer parches que finalmente no conducen a lo esencial. Hacer bypasses ad hoc para una situación en particular no es prudente para la estabilidad democrática que se requiere». Si bien admitió que «algunas veces el Tribunal Constitucional se ha convertido en una tercera urna», insistió en que cualquier cambio debe tener consenso y no estar bajo presión al Parlamento.
El PDG como puente y las críticas por «machismo»
Pese a su rechazo a la reforma, Parisi destacó que el PDG busca ser un «puente de unión entre la derecha y la izquierda» en materias laborales y económicas. Confirmó que se sumará un integrante cercano a su partido a la comisión de expertos para el empleo público tras conversaciones con el ministro Quiroz.
Sin embargo, no ahorró críticas hacia la forma en que el gobierno gestiona su gabinete, calificando ciertas acciones como desprolijas. «La forma en que se despidió a la ministra de Deporte no corresponde. A nadie le gusta ser despedido en una cadena nacional y ver a una mujer llorando por eso», fustigó. Además, acusó una tendencia preocupante en los relevos de cargos: «Mi problema es que lo están reemplazando por hombres y no por mujeres. Han salido tres mujeres y es muy difícil ser mujer en política».
Sensación de desgobierno e incertidumbre
Finalmente, Franco Parisi analizó las tensiones internas entre los ministros de Kast, señalando que las disputas públicas por presupuestos y estrategias legales dañan la autoridad presidencial. Para el economista, estos conflictos envían una señal de inestabilidad que afecta directamente la inversión y la percepción de orden en el país.
«Salir a discutir un incremento del 23,9% en los medios de comunicación daña el liderazgo que se requiere como presidente. Veo que el presidente no está tomando el toro por las astas». Parisi concluyó advirtiendo que las contradicciones ministeriales «aumentan la incertidumbre y claramente dan una sensación de desgobierno», lo que justifica la postura firme de su partido de no otorgar los votos para la megareforma constitucional,.
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