ENTREVISTAS

“Estaría cerca de ser electa”: el duro diagnóstico de José Miguel Insulza sobre rol del Gobierno de Kast en candidatura de Michelle Bachelet a la ONU

"Es una pena porque difícilmente vamos a tener alguna vez otro candidato o candidata a secretario general de Naciones Unidas con más posibilidades que Michelle Bachelet", asegua el ex ministro.

Insulza Bachelet Web
Agencia Uno

Las recientes votaciones preliminares en las Naciones Unidas han desatado un intenso debate político en Chile. Diversos sectores sugieren que la expresidenta Michelle Bachelet debería evaluar la continuidad de su candidatura a la Secretaría General del organismo internacional. Ante este escenario, el exsecretario general de la OEA, José Miguel Insulza, entregó un análisis categórico. El parlamentario evaluó con dureza la postura adoptada por la administración del presidente José Antonio Kast frente a este hito de la diplomacia global.

Durante una conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci en Palabras Sacan Palabras, Insulza cuestionó con firmeza las opiniones que surgen desde el oficialismo y sus sectores afines respecto de la postulación de la exmandataria. Para el actual legislador, el Ejecutivo se autoexcluyó del proceso de manera voluntaria. En consecuencia, esta decisión de La Moneda anula cualquier legitimidad para exigir un retiro o una revisión de la campaña.

Un Gobierno sin derecho a opinar

El excanciller recordó que la administración liderada por José Antonio Kast optó desde un inicio por marginarse del respaldo a Bachelet. Por esta razón, el diplomático enfatizó que el palacio de gobierno no posee injerencia alguna sobre el futuro de esta postulación.

Al ser consultado sobre si Bachelet debería deponer sus intenciones, el exsecretario de la OEA fue tajante: «Cualquiera que está diciendo hoy día que se revise, se olvida que el gobierno de Chile no tiene nada que ver con la candidatura de Michelle Bachelet, la rechazó, la desechó, por lo tanto no tiene derecho a opinar».

En este sentido, Insulza aclaró quiénes son los verdaderos artífices de la postulación que busca posicionar a la exjefa de Estado. Según detalló, el peso de la campaña recae en potencias regionales que sí valoraron su liderazgo internacional. «Los que tienen derecho a opinar son los que están detrás de la candidatura de Bachelet, fundamentalmente los gobiernos de México y Brasil», especificó con claridad.

El largo camino hacia la Secretaría General

A pesar de los cuestionamientos de algunos detractores por los resultados de las primeras consultas informales, Insulza hizo un llamado a la calma. El exministro explicó que las votaciones de carácter preliminar en las Naciones Unidas son parte de un proceso dinámico. Por lo tanto, estos sondeos iniciales de ninguna manera representan una resolución definitiva.

De hecho, el exsecretario general de la OEA remarcó la importancia de respetar los plazos institucionales del organismo internacional. «Este es un proceso complejo que a estas alturas, en agosto, generalmente no se ha terminado. Falta bastante todavía», advirtió para poner paños fríos al debate actual. El diplomático recordó que la persona elegida asumirá sus funciones recién en enero del próximo año. Por consiguiente, todavía restan meses de intensas negociaciones en Nueva York.

Por lo tanto, Insulza descartó de plano una retirada prematura de la carrera diplomática. A su juicio, la decisión de persistir o desistir solo debe ser tomada por la propia candidata en conjunto con sus patrocinadores. «Nadie tiene las condiciones para ganar todavía. Hay algunos que están más cerca, otros que están más lejos, pero yo no estaría por deshacer el esfuerzo todavía, a menos que así lo decida la presidenta Michelle Bachelet en acuerdo con Brasil y con México», argumentó de forma categórica.

Una oportunidad histórica desperdiciada por Chile

La falta de apoyo estatal a Bachelet no es un hecho menor para Insulza. El exministro lamentó profundamente la postura del Ejecutivo chileno. El parlamentario considera que Chile desperdició una oportunidad histórica de situar a una figura nacional en el cargo multilateral más relevante del planeta.

Bajo la mirada del experimentado diplomático, la posición de Bachelet en el tablero internacional era inmejorable. Su trayectoria como Alta Comisionada para los Derechos Humanos y expresidenta en dos periodos la situaban en un lugar privilegiado. No obstante, la división interna terminó por mermar sus opciones de éxito inmediato.

«Si el gobierno de Chile hubiera apoyado a Michelle Bachelet, ella estaría cerca de ser secretaria general de Naciones Unidas», sentenció Insulza con evidente frustración. Para el excanciller, la fortaleza del país en el extranjero radicaba históricamente en mostrarse ante el mundo como una nación unida y sólida. Lamentablemente, ese panorama cambió de forma drástica en el escenario actual.

Finalmente, Insulza concluyó su diagnóstico advirtiendo sobre el carácter excepcional de esta postulación. El diplomático enfatizó en la enorme dificultad de volver a levantar un liderazgo de esta magnitud en el corto o mediano plazo. «Es una pena porque difícilmente vamos a tener alguna vez otro candidato o candidata a secretario general de Naciones Unidas con más posibilidades que Michelle Bachelet», remató el exministro. Con esta frase cerró una de las críticas más duras que se han registrado contra la actual conducción de la política exterior.


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