ENTREVISTAS

El rescate de la profundidad: la firme reflexión de Don Rorro sobre el grupo emergente que desafía a la industria actual

El líder de Sinergia analiza el éxito de Candelabro y cómo la nueva escena musical desafía las reglas de la inmediatez digital.

Ley Don Rorro Web
Radio Futuro

La industria musical contemporánea parece regida por el ritmo frenético de las redes sociales. Hoy impera la dictadura de los algoritmos de forma implacable. Sin embargo, en medio de este panorama hiperconectado, surgen propuestas que deciden nadar contra la corriente. En conversación con Pato Cuevas en La Ley del Rock de Radio Futuro, Don Rorro, vocalista de Sinergia, compartió una profunda reflexión sobre la escena independiente chilena. Especialmente, destacó al grupo emergente Candelabro. Esta banda rompe esquemas mediante una postura artística firme y desafiante.

Para el líder de Sinergia, el panorama actual para difundir música es paradójico. Aunque hoy existen más canales gracias a las plataformas digitales, el verdadero alcance masivo se ha vuelto complejo. De acuerdo con el músico, la fragmentación de la audiencia encierra las propuestas en nichos. A pesar de esto, Don Rorro valora positivamente cómo ciertos grupos se abren paso de forma autónoma. De esta manera, obligan a los medios tradicionales a prestar atención a lo que ocurre en los márgenes.

El valor del repliegue creativo y la desconexión

El principal factor de diferenciación de Candelabro radica en su proceso de creación. En este sentido, Don Rorro enfatiza la necesidad de distanciarse del ruido digital. En consecuencia, el músico sostiene que la verdadera profundidad requiere un aislamiento consciente de los celulares: «Cuando uno quiere elaborar un poquito más, uno tiene que replegarse, tomar el celular y dejarlo afuera, y ahí poder construir algo un poquito más profundo y más elaborado.»

De este modo, el vocalista sostiene que el aplaudido álbum de Candelabro resulta de este distanciamiento tecnológico voluntario. Por lo tanto, el contenido lírico y musical del grupo refleja una madurez ausente en producciones de consumo rápido: «Ellos claramente dejaron el celular al lado, dejaron todo el medio y reflexionaron sobre la religión, sobre la opresión.»

Desafiando las rígidas reglas comerciales de la industria

La propuesta de Candelabro destaca por desafiar abiertamente las convenciones de duración y estructura que impone el mercado actual. Hoy en día, la industria exige temas breves y ganchos inmediatos para captar la atención en pocos segundos. No obstante, este colectivo emergente ha decidido ignorar estas pautas comerciales con un éxito sorprendente: «En estos tiempos que son tan artificiales, digitales, donde todo es como inmediato, que se presente algo elaborado y que vaya extraordinariamente a contracorriente. Las reglas son que la canción ahora tiene que partir al tiro, que la canción no tiene que pasarse de dos minutos y medio, que tiene que tener este punchi, que tiene que decir esta frase. Y estos cabros se dan el tiempo que sea necesario. Si una canción tiene que durar 10 o 14 minutos, dura 14 minutos y le funciona.»

Esta genuina rebeldía artística genera incomodidad en sectores tradicionales del público, lo cual Don Rorro considera saludable para el arte. De hecho, el vocalista encuentra un paralelismo histórico claro entre este fenómeno y los inicios de su propia agrupación: «Muchas de las cosas que yo veo en Candelabro el día de hoy en términos de convocatoria, de respuestas y cosas, me recuerdan de lo que vivió Sinergia en el 2001, en el 2006, 2007. Cuando subimos a la primera Cumbre del Rock Chileno nos tenían en un horario vespertino, previo al estelar. Sinergia sale a las cinco de la tarde y deja la escoba, una escoba que nos sorprende a nosotros mismos y que incluso todos los medios estaban mirando sin entender qué estaba pasando o qué no vimos pasar.»

Un retorno esperanzador hacia lo humano y lo análogo

En un mundo cada vez más dominado por algoritmos y automatización, el líder de Sinergia mira el porvenir con optimismo. Por consiguiente, percibe que la saturación tecnológica provoca un cansancio generalizado. Esto, según su visión, abre una gran oportunidad para proyectos artísticos orgánicos: «Nos está gustando cada vez más lo humano. A las nuevas generaciones, y a las generaciones que escuchan el rock, que escuchan Sinergia, que escuchan la nueva escena, les gusta lo análogo, les gusta lo humano, y ahí hay futuro.»

Finalmente, Don Rorro concluye que el verdadero camino para las bandas no es someterse a las métricas, sino recuperar la autenticidad que otorga la desconexión.


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