El Senado de la República se prepara para una de sus jornadas más intensas en lo que va del año. Desde las 15:00 horas, la Cámara Alta discute la denominada «Ley miscelánea Omega Reforma», en una sesión que se extenderá hasta total despacho. En este contexto, el senador independiente y miembro de la bancada republicana, Rodolfo Carter, analizó en Palabra Que Es Noticia los desafíos técnicos y políticos que enfrenta esta iniciativa.
Una jornada maratónica marcada por la fragilidad
La sesión de este miércoles no será breve. Carter anticipó que el debate requerirá un alto nivel de compromiso y atención por parte de todos los parlamentarios debido a la complejidad de las materias tratadas.
“Va a ser una jornada maratónica, agotadora. Esta sesión fácilmente puede prolongarse hasta las 2 o 3 de la mañana. Requerirá mucha concentración porque, como es Hacienda, son temas económicos, técnicos y delicados. Un error en una votación ahí le cuesta a la economía y a los chilenos de carne y hueso”, señala.
Respecto al resultado esperado, el legislador fue cauto pero optimista sobre la aprobación, aunque reconoció que el margen será mínimo. “Lo que sabemos es que hay una mayoría construida en el Senado, una mayoría delgada, frágil, en donde deberíamos aprobar sin mayores problemas este proyecto de ley. Se va a aprobar por una mayoría de uno a tres votos”, agrega.
Errores de negociación y el conflicto con el PPD
Uno de los puntos más complejos de la previa fue el quiebre en las conversaciones con sectores del PPD. Carter identificó fallas en la comunicación estratégica del Gobierno, aunque descartó que la responsabilidad recaiga en una sola figura.
“Se han cometido errores, pero aquí no hay ni Superman ni grandes errores. Hay un equipo que lidera el ministro de Hacienda, donde el objetivo es conseguir una baja de impuestos para reactivar nuestra economía. Hubo un error cuando se señala que se va a bajar la propuesta original del Ministerio al 22%, en circunstancias que un grupo de senadores de oposición habían estado dispuestos a votar favorablemente la invariabilidad”, asevera.
Para el senador, la clave de una negociación exitosa radica en la percepción de la contraparte. Según explicó, la sensación de desconfianza fue lo que alejó a ciertos sectores. “Los senadores del PPD se sintieron defraudados. Tenemos que ser muy finos en no transmitir la sensación al que está al otro lado de la mesa de que le están pasando gato por liebre. Es un aprendizaje duro de que una negociación en el mundo académico es distinta a una en el Senado”, comenta.
El retorno a la «seriedad» de Aylwin y Lagos
Carter vinculó la actual reforma con la necesidad urgente de recuperar las tasas de crecimiento que Chile ostentó a principios de siglo. En su visión, el país debe mirar hacia atrás para entender qué fórmulas resultaron exitosas en democracia.
“Estamos tratando de volver a números parecidos a los que tuvo el presidente Lagos el año 2005, que fue probablemente el mejor año de la economía chilena, donde crecíamos fuertemente y Chile pagaba sus deudas. Esa posibilidad se perdió y lo que queremos hoy día es volver a encontrarla”, afirma.
El parlamentario enfatizó que el objetivo no es innovar con teorías inciertas, sino aplicar medidas con resultados probados. “No se está inventando la pólvora, se está volviendo a recetas que ya dieron empleo y prosperidad a los chilenos hace no mucho tiempo. Tuvimos un ciclo muy virtuoso entre el presidente Aylwin y el presidente Lagos en donde Chile crecía a tasas del 5%. Éramos un país serio, cuya palabra valía, y eso lo perdimos”, añade.
Salud y empresa: Un incentivo para enfermedades catastróficas
Más allá de la controversia tributaria, Carter destacó una moción parlamentaria transversal. El proyecto busca que las empresas obtengan beneficios impositivos si financian tratamientos para sus trabajadores.
“Hoy día las empresas pueden descontar impuestos por factores productivos. Ahora se incorporará la posibilidad de que, si una empresa apoya a un trabajador con cáncer o a un miembro de su familia, lo que aporte a ese tratamiento oncológico va a poder descontarlo de su ejercicio tributario”, indica.
Esta iniciativa tiene un trasfondo personal para el senador, quien recordó la experiencia de su padre hace tres décadas. “Mi papá murió de cáncer. La empresa en que trabajaba financió el tratamiento en la mejor clínica del país. Tuvo una muy buena sobrevida y murió con tranquilidad. Me di cuenta de que lo que nosotros tuvimos como un regalo no le pasaba a casi nadie. Hoy, 30 años después, puse esa posibilidad con un estímulo tributario”, concluye.
