Chile es un país que convive permanentemente con la adversidad de la naturaleza. Ante los recientes eventos climáticos, el psicólogo y coach Sebastián Rodríguez explicó en profundidad en Palabras Sacan Palabras cómo opera la mente humana frente a situaciones de crisis. Durante su columna, el especialista abordó la importancia de comprender la desorganización psíquica que ocurre de forma inmediata tras un desastre.
El estado de shock y el «cerebro reptiliano»
En los momentos posteriores a una catástrofe, las personas entran en una fase crítica de desajuste emocional. Según Rodríguez, este periodo inicial se caracteriza por una pérdida de la capacidad de raciocinio habitual.
«Lo terrible de la catástrofe es que uno entra en estado de shock generalmente. La primera emoción es el shock, el no saber qué hacer, la confusión, la rabia. Son puras emociones que nos desorganizan», detalló el profesional. Además, añadió que «en esa etapa crítica uno entraría a en modo reptiliano. El cerebro, la parte más juiciosa, deja de funcionar. Entramos más en una fase de supervivencia».
Este estado de desorganización psíquica impide que el individuo tome decisiones complejas. Por este motivo, el coach enfatizó que el apoyo externo debe ser sumamente práctico durante las primeras 72 horas. «Uno no está en condiciones psíquicas de pensar en lo que está pasando. Uno está modo literalmente en modo supervivencia», puntualizó.
Por qué la terapia convencional no funciona en la crisis
Uno de los puntos más relevantes de la intervención de Rodríguez fue la crítica a las intervenciones psicológicas tradicionales durante el clímax de la tragedia. Para el experto, preguntar por los sentimientos en ese instante puede ser contraproducente.
«Cerebralmente uno está bloqueado y uno literalmente necesita que otro te diga lo que tienes que hacer. Eso es terapia en crisis», afirmó Rodríguez. El especialista fue enfático al describir cómo debe ser la ayuda efectiva: «Si uno quiere ayudar a una persona en crisis, le dice: ‘¿Dónde dejamos esto? ¿Dónde ponemos el horno? ¿Qué vamos a hacer con la comida?’. Hay que darle instrucciones directamente a la persona porque no está en condiciones de tomar ese tipo de decisiones».
En consecuencia, el psicólogo advirtió sobre los errores comunes en la comunicación con las víctimas. «No hay que preguntarle qué siente, qué le pasa, qué sucede, cuáles son sus temores o sus peores fantasías. Necesita que otra persona lo ayude a pensar porque todo el pensamiento práctico está bloqueado», subrayó.
El trauma: revivir en lugar de recordar
Rodríguez también explicó la naturaleza del trauma post-catástrofe. A diferencia de un recuerdo común, el trauma obliga al cerebro a experimentar el dolor como si fuera el presente. «El trauma frente a una catástrofe es que la persona no recuerda la catástrofe, sino que la revive. Y la revive con la misma intensidad emocional de cuando pasó«, explicó.
Esta condición genera síntomas físicos reales y debilitantes. «Su cerebro no es capaz de procesar que eso es un recuerdo, lo está viviendo como si estuviera en modo presente», indicó el coach. Por esta razón, para el tratamiento de traumas intensos, el psicólogo mencionó técnicas modernas: «Lo que dice la psicología es que no ayuda mucho el talking cure, el hablar del tema. Se recomiendan terapias que se llaman EMDR, que son terapias de movimiento ocular que buscan que uno esos estímulos los desbloquee».
La importancia de la comunidad y los pares
El sentimiento de soledad es uno de los factores que más agrava el cuadro emocional de las víctimas. Rodríguez comparó esta situación con la experiencia de los veteranos de guerra, quienes solo logran abrirse con sus iguales.
«Las personas necesitan hablar con personas inicialmente que estén en su misma situación para sentirse identificados», sostuvo. Además, destacó el rol de quienes logran articular el tejido social en medio del caos. «Las personas que saben organizar a otras personas y formar grupos, redes, comunidades y vecinos son claves. Son las personas que en estas etapas iniciales de las catástrofes son las estrellas», afirmó.
Finalmente, el especialista señaló que la presencia de figuras de autoridad y líderes locales es fundamental para combatir la «sensación de abandono», que es el relato emocional más fuerte en estos contextos. «En esta primera etapa lo principal es disminuir la sensación de abandono y aumentar la sensación de comunidad», concluyó.
