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Mundial del Rock: Cumple 26 años el regreso que parecía imposible y que salvó la carrera de un titán del Heavy Metal

En el 2000, una de las mayores leyendas absolutas del heavy metal calló bocas con un disco que parecía imposible.

Iron Maiden 2000 Web
EMI

El Mundial del Rock 2026 se vive con todo en las platafomas de Futur. Este nuevo torneo tiene a 48 de las bandas más importantes de la historia compitiendo con los fans decidiendo, a través de sus votos, cuál merece ser considerada la mejor de todos los tiempos. El certamen enfrenta en fase de grupos a nombres legendarios como Iron Maiden. Cada duelo será definido por el público a través de votaciones disponibles en nuestro sitio especial que puedes revisar acá.

Los 90 fueron, en retrospectiva, una década perdida para el heavy metal en el mundo entero. El grunge desplazó innumerables nombres importantes de los años de gloria del género. Incluso los que sobrevivieron se vieron obstaculizados por la disminución de las ventas o las deserciones de personal clave. Entonces, fue bastante apropiado cuando Iron Maiden reformó su formación clásica. Como para proclamar un regreso del nuevo milenio para el metal detrás de «Brave New World».

De forma oficial, el LP de estudio número 12 de la banda, «Brave New World» marcó el regreso tanto del vocalista Bruce Dickinson como del guitarrista Adrian Smith. Se emparejaron nuevamente con los guitarristas Dave Murray y Janick Gers, el baterista Nicko McBrain; y el bajista y lider Steve Harris después de una década de separación durante la cual Iron Maiden había seguido adelante con dos proyectos mal recibidos liderados por el cantante Blaze Bayley.

Este tridente novedoso de tres guitarras resultó ser totalmente apto para circular durante la segunda mitad de 1999 en lo que se denominó Ed Hunter Tour. Y el aumento de la asistencia insinuó el nuevo interés de los fans en otro álbum de Iron Maiden. Se lanzó el 29 de mayo de 2000, hace 26 años, con un título que hacía referencia al futuro. Pero un contenido que parecía hacer retroceder el reloj, resucitando muchos de los sellos sonoros que construyeron el legado de la banda.

De hecho, cortes de «Brave New World» como «The Mercenary», «Dream of Mirrors» y «The Nomad» se habían esbozado durante los últimos días de la era Blaze. Pero el material restante vio un intenso nivel de colaboración entre todos los miembros de la banda, excepto Nicko McBrain.

Smith y Dickinson trajeron «The Wicker Man», el single principal de «Brave New World».  Y Harris lo finalizó con el inconfundible sello de Maiden. Dickinson también proporcionó sus letras imaginativas a las canciones de Harris y Gers «Ghost of the Navigator» y «Out of the Silent Planet». Así como el himno, la canción principal escrita por Murray / Harris.

A su vez, Harris colaboró con Smith y Murray en «The Fallen Angel» y «The Thin Line Between Love and Hate», previo a atribuirse todo el mérito a la emotiva «Blood Brothers», una canción dedicada a su padre y, más tarde, en vivo a Ronnie James Dio y otros, según lo requiriera la situación.

Entre medio, «Brave New World» entregó al menos un puñado de estándares de Iron Maiden de la nueva era, esa que precisamente le daba el inicio al siglo XXI.

Una hazaña no pequeña a la luz de los problemas que enfrenta Maiden y el cambio de modas musicales durante la década anterior, por supuesto.

Este Iron Maiden de seis cabezas también cumplió con aquella promesa. Y lanzó los aclamados y bien recbiidos «A Matter of Life and Death», «The Final Frontier», The Book of Souls» y «Senjutsu».

Pero fue necesario un regreso estelar a la forma plena de Iron Maiden. Precisamente, como un «Brave New World» para ponerlo todo en movimiento. Uno que sigue hasta el día de hoy y que ya comenzó la gira con la que celebran sus 50 años de trayectoria. ¡Up the Irons!


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