En el marco de una intensa discusión legislativa sobre el fortalecimiento de las herramientas contra el crimen organizado, la socióloga y experta en seguridad, Lucía Dammert, analizó en Palabras Sacan Palabras con Álvaro Paci el estado actual de la agenda de seguridad del Gobierno. Durante la conversación, la académica abordó desde la llegada del nuevo ministro Arrau hasta las polémicas medidas anunciadas en la última cuenta pública, lanzando duras críticas a la efectividad de ciertas propuestas.
El cuestionado «Registro de Vándalos»
Uno de los puntos más polémicos de la entrevista fue el análisis del propuesto «Registro de Vándalos». Para Dammert, esta iniciativa carece de sustento técnico y responde más a una necesidad comunicacional de corto plazo. Al respecto, la experta fue categórica: “Yo el registro de vándalos lo dejo como dentro de lo que se llama la política electoral… fue y parece una lluvia de ideas, parece que se sentaron ahí unas personas, dijeron, ‘Bueno, ¿cómo hace para mostrar mano dura y uno dijo, «Quítenle la pensión» y el otro dijo, «Quítenle la gratuidad»‘”.
Además, la socióloga advirtió sobre la falta de evidencia respecto a la utilidad de estas sanciones administrativas. “No hay ningún antecedente que yo haya podido encontrar mundial donde este tipo de medidas sirvan. Sirven comunicacionalmente, sí”, explicó, añadiendo que “la gente está harta de aquellas situaciones de incivilidad que ocurren en las calles… La gente quiere más orden”. Sin embargo, recalcó que la solución no debe ser únicamente el castigo punitivo sin un trasfondo educativo o integrador.
Riesgos de sesgo y contradicciones legales
Dammert también expresó su preocupación por el posible sesgo clasista detrás del diseño de la medida. Según su visión, la propuesta parece ignorar que las incivilidades no son exclusivas de un sector socioeconómico. “Parece que hubo una lluvia de ideas de gente muy similar, porque solo te toca estar en un grupo de gente muy similar para pensar uno, que los delincuentes o los vándalos siempre van a ser gente pobre que tiene acceso a beneficios sociales”.
Por otro lado, la experta destacó una evidente contradicción en el debate parlamentario actual. Mientras algunos sectores se oponen a transparentar movimientos financieros, parecen dispuestos a crear bases de datos personales de ciudadanos sin debido proceso. “A mí lo que me parece muy peligroso… es la sensación permanente que ante cualquier problema social la única solución es el castigo… Me sorprende porque el secreto bancario no se quiere aprobar porque se tiene miedo que se filtren los datos, pero se quiere aprobar un registro de vándalos donde tú vas a casi unilateralmente quedar en un registro y perder derechos sociales y ahí no hay temor a que se filtre la información”.
La llegada del ministro Arrau y la gestión política
En cuanto a los cambios en el gabinete, Dammert valoró el perfil del nuevo ministro Arrau, comparándolo con la gestión anterior de la exministra Steiner. Para ella, la clave del éxito en esta cartera no es solo técnica, sino principalmente política. “El Ministerio de Seguridad es un ministerio eminentemente político… necesita gente que tenga capacidad política de articulación, necesita gente que sepa leer cómo se hace la política, además de la política pública”.
Sobre el nuevo titular, destacó que “ha llegado y ha mostrado capacidad política. Sabe vincularse con los temas, instalar situaciones, muy rápidamente resuelve algunas cosas que podrían ser bombas de tiempo en manos de otros más inexpertos”. No obstante, advirtió que la seguridad puede ser «criptonita» para los políticos con aspiraciones presidenciales, debido a la dificultad extrema de su administración.
Secreto bancario: la ruta del «dinero oscuro»
Finalmente, Dammert enfatizó la urgencia de avanzar en el levantamiento del secreto bancario para combatir eficazmente las estructuras criminales. Ante la negativa de sectores de oposición que temen un uso político de la información, la socióloga recordó que ya existen herramientas intrusivas aceptadas por la sociedad. “¿Por qué no fue tan compleja la conversación sobre las detenciones por sospecha, la que te puedan abrir el auto bajo cualquier circunstancia?… Hay un montón de elementos, herramientas, mecanismos que tiene el sistema de justicia criminal donde uno tiene que confiar en la institucionalidad”.
Para la experta, el foco debe estar en la inteligencia financiera, dado que “un porcentaje muy alto, altísimo del dinero ilegal en el mundo se mueve por el sistema financiero”. Advirtió que en Chile “el nivel de dinero oscuro, negro que hay en el país es muy alto y ese dinero está comprando terrenos, está invirtiendo en cosas”. Por ello, concluyó que “de nada nos sirve saber que hubo 10 personas que lavaron 80 millones de dólares si ese dinero nadie sabe dónde está… volvemos a caer en la parte más débil de la cadena”.
