ENTREVISTAS

Daniel Muñoz reflexiona sobre el estallido social y el escenario actual: “El movimiento fracasó y el ascenso de Kast es una derrota de eso”

El actor analiza el impacto del estallido social, su visión sobre la violencia y por qué considera que el avance de la derecha es una respuesta al fracaso del movimiento.

Daniel Muñoz Psp 16 Junio Web
Agencia Uno

En una profunda conversación radial, el actor y músico Daniel Muñoz abordó la contingencia nacional con la misma honestidad con la que interpreta a sus personajes. Lejos de las luces de los sets de televisión, Muñoz se encuentra hoy volcado a la música y al estreno de su nueva película, 1000 pedazos, una cinta inspirada en un hecho real del norte chileno. Sin embargo, su mirada sobre el presente de Chile y las cicatrices del estallido social de 2019 capturaron el centro de su conversación con Andrea Moletto y Antonio Quinteros en Palabras Sacan Palabras.

El estallido como un «hermoso caos»

Al recordar los eventos que transformaron al país hace casi cinco años, Muñoz no utiliza términos moderados. Para el actor, lo vivido en las calles fue una manifestación de la naturaleza humana en su estado más puro y desordenado. «Yo creo que fue un gran momento de libertad y fue un gran caos, un hermoso caos. Y como fue un hermoso caos, como caos también se disolvió», comenta.

A pesar de la fragmentación actual de los movimientos sociales, el intérprete de Juan Herrera asegura que la presión que originó la explosión social no ha desaparecido. «El espíritu está obviamente, pero como un fantasma. Lo que fue ese movimiento sí se disgregó, se despedazó, se terminó», explicó, añadiendo que el fenómeno es «absolutamente repetible» y que puede ocurrir de forma tan inesperada como un terremoto o un volcán que explota. Según el actor, el detonante sigue siendo el mismo: «Generalmente las injusticias, las injusticias sociales».

La violencia y la «tribu» abandonada

Uno de los puntos más controvertidos de su reflexión fue el papel de la violencia durante las protestas. Muñoz evita criminalizar de plano estas acciones, prefiriendo analizar su origen sociológico a través de una metáfora. «Hay una frase que me gusta mucho que es africana, que dice: ‘El niño que no es acogido por su tribu en la infancia, cuando crece, vuelve y quema la aldea para sentir su calor'», señala.

Bajo esta lógica, el actor vincula la furia de las calles con el abandono estatal. «La mayoría de la primera línea eran muchachos del Sename. Muchachos que estaban botados en la calle. Encontraron una familia y un sentido en esta especie de caos», afirmó. Para él, la violencia fue el «lenguaje con el cual toda esta gente abandonada se expresaba», aunque recalca que no fue lo único que definió el movimiento, destacando la discusión política y las obras de arte que surgieron en la Alameda.

El ascenso de Kast y la derrota política

Al analizar el escenario político actual y el fortalecimiento de sectores conservadores como el Partido Republicano, Muñoz es tajante al identificarlo como una consecuencia directa del devenir del movimiento social. «Para mí Kast es una derrota. Es la derrota del movimiento», sentencia.

El actor interpreta este fenómeno como una reacción pendular de la historia. «Fracasó el movimiento y eso empoderó al contra, lo hizo armarse y está donde está ahora», señaló, argumentando que este tipo de extremos son parte de las fuerzas de la naturaleza. «Si el estallido fue algo tan extremo, la reacción a eso tenía que ser, creo yo, igual de extrema. No iba a ser algo moderado», añade.

Además, manifestó su desconfianza hacia las iniciativas legislativas del gobierno actual en materia de seguridad, comparándolas con métodos de educación arcaicos. «Desconfío porque representan todo lo que no me gusta… es como si esa época de los 80 se trasladara ahora donde hay otros recursos y siguieran los charchazos».

El adiós a la televisión y el refugio en el arte

Finalmente, Muñoz abordó su presente profesional, marcando una distancia definitiva con la pantalla chica. «Mi época de televisión ya prácticamente terminó. Ahora la ficción en televisión ya no existe. Solo las teleseries que hace Mega», asegura. Su rechazo a volver a los formatos tradicionales se debe, en parte, a la demanda de tiempo que le exige la música, actividad que hoy ocupa la mayor parte de sus días.

«He dicho que no a varias cosas. Cuando joven decía sí a todo, pero poco a poco uno ya va entendiendo de qué se trata», confesó el actor sobre su actual selectividad. Hoy, prefiere enfocarse en proyectos como 1000 pedazos, una película que le permitió explorar la redención a través del desierto, y en sus giras musicales con agrupaciones como Los Marujos, lejos de los «malos negocios» y la sobreexposición del pasado.


Contenido patrocinado

Compartir