Teodosio Cayo, presidente de la Unión Panamericana de Asociaciones de Valuación (UPAV), analizó en profundidad una de las propuestas más comentadas en el último tiempo.
Se trata de la eliminación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las viviendas nuevas como medida de alivio para la clase media.
Sin embargo, el experto aterrizó las expectativas y advirtió que el impacto real en el bolsillo de las familias podría ser significativamente menor al esperado. Esto ocurriría si no existe una estricta fiscalización.
Durante la entrevista, Cayo desmitificó la idea de que eliminar este impuesto se traduzca de forma automática en una rebaja sustancial en el precio de venta. Además, detalló los aspectos técnicos de la medida:
Una medida poco resolutiva
«El impacto real directo es bastante bajo, puede ser de un 3% a un 4%… lo que pasa que podría llegar hasta un 15% con lo que llamamos el crédito fiscal. Pero se requiere de un control. Porque si no, es muy difícil que una empresa vaya a traspasar ese descuento directamente si no tiene la necesidad de hacerlo».
El especialista explicó que, si solo se considera el diferencial directo entre el IVA de compra y el IVA de venta, la reducción en el valor final del inmueble apenas rondaría un marginal 3% o 4%. Por lo tanto, para que la rebaja se vuelva verdaderamente atractiva y alcance cifras cercanas al 15%, el beneficio estatal tendría que incorporar obligatoriamente el traspaso del «crédito fiscal». Es decir, el IVA que las empresas constructoras ya pagaron al adquirir los materiales y servicios durante el proceso de edificación.
Una grieta que podría provocar una crisis inmobiliaria
La advertencia más compleja planteada por el presidente de la UPAV apunta al delicado momento financiero que atraviesa la industria. En la actualidad, una gran cantidad de inmobiliarias se encuentran severamente complicadas a nivel económico. Además, actualmente arrastran deudas por créditos de construcción. Incluso, lidian con un altísimo stock de propiedades que no han podido vender.
Ante este escenario de asfixia financiera, Teodosio Cayo alertó que existe un riesgo inminente de que las empresas utilicen el beneficio tributario para sanear sus propios balances y pagar deudas pendientes, en lugar de traspasar el descuento al precio final de la vivienda, dejando al consumidor en la misma situación de desprotección actual.
