Joagen Rock llega a conversar con Futuro en un bar capitalino. Con una estética ochentera congelada en el tiempo aparece con su chaqueta de cuero negra, tachas y pantalón pitillo.
De inmediato llamó la atención por su polera de Iron Maiden que señaló es su declaración de principios. «No hay nada más heavy metal que Iron Maiden, la banda más metalera del mundo»
Joagen Rock, luchador de 32 años se sienta, pide una cerveza con la misma intensidad que mantiene en el ring de Xtreme Club y comienza de inmediato a contar que su identidad tiene que ver con el barrio. «Vengo de las más podridas y violentas calles de Maipú, buscando romper los límites de lo humano». El «pro wrestler» argumenta que encontró en el ring su verdadero sentido. «Cuando pude llegar a la lucha libre y ser un luchador profesional… me encontré a mí mismo»
Incluso, su conexión con la lucha libre nació en su infancia. «Siempre fui fan desde muy niño, desde la Era Attitude y la ECW. Cuando vi la entrada del Sandman con la canción de Metallica entendí todo». Esta pasión señala, forjó su carácter rebelde y auténtico. «Fue lo que me marcó mi personalidad porque con esto también llegué al metal»
Bajo este contexto, el heavy metal y pro wrestling nacional se unieron orgánicamente. «Siempre fui fan de lo extremo, de llevar las cosas al límite». Sus ídolos como Rob Van Dam, Sandman, Sabu, entre otros marcaron un camino de autenticidad total. «De ahí tomé que esto no es personaje, es mi estilo de vida cotidiano».

El rugido de Maipú y la Dinastía Rock en Xtreme Club
Su apellido es parte de la dinastía Rock. Una familia de historia en Xtreme Club y parte fundamental de su sangre. «Vengo de familia de luchadores», mencionó de inmediato a su «hermano mayor» y primo, Harold Rock». El destino lo llevó a las filas de la agrupación más prestigiosa para ellos. «Por la familia decidí entrar a lucha libre y decidí ser luchador de oficio».
Efectivamente, el autodenominado campeón del pueblo de Maipú tiene una base deportiva sólida. «Llevo más de 20 años de experiencia en deportes de combate y de contacto». El deporte fue su herramienta de salvación personal. «Fue mi vía de escape a la pasta base, a la droga, a la delincuencia».

Por otra parte, su ascenso fue un fenómeno sin precedentes en el ring. «Fui el primer campeón prodigio en la historia de Xtreme con la menor trayectoria». El público lo reconoció de inmediato. «La gente se siente identificada conmigo porque en mí ven el esfuerzo».
Sin embargo, la traición familiar marcó un quiebre doloroso en su carrera. «Mi primo cayó en la avaricia y vio la oportunidad de cagarme para quitarme el título». A pesar del golpe, su legado sigue intacto. «Fui legitimado por el público y querido por la bancada extrema»
Adicionalmente, es enfático que su estilo no es un disfraz, sino una extensión de su alma. «No soy un huevón disfrazado de rockero, soy yo extrapolado con mi alter ego». Joagen Rock mezcla a cada momento de la conversación la lucha libre chilena, el género que más nos gusta para ofrecer un espectáculo sincero. «Transmito la energía del rock and roll, la energía electrizante que yo siento».
Feudo con Hans Kaempfer
Este sábado en el Teatro Huemul se enfrentará nuevamente al Campeón Absoluto actual, Hans Kaempfer y al debutante en la «X», Seven. De inmediato tomó la posta y señaló que el conflicto con sus rivales actuales define su presente guerrero. «Hans siempre busca el resultado más que las formas, si te va a cagar, te caga. Y con respecto al otro personaje, entra a luchar con una canción de Luis Miguel. Ahí la dejo». Por ello ya está preparado desde su regreso de Estados Unidos para una batalla que promete ser histórica. «Pretendo ajustarle la actitud, que entienda cómo funciona el rock y la calle»
De las calles de Santiago al entrenamiento en academia de D-Von Dudley
En marzo del 2026 decidió probar suerte, viajar a Estados Unidos y buscó el entrenamiento en la academia de D-Von Dudley. D-Von Dudley fue inducido al WWE Hall of Fame en el año 2018, por ser parte de la legendaria dupla The Dudley Boyz en la compañía de Triple H y en la extinta ECW. Esto lo admite como su mayor hazaña. «Cumplí dos años como luchador y quería internacionalizar mi carrera profesional»
Llegó a Orlando con sueños gigantes y pocos recursos. «Llegué literalmente con el bolso colgado del hombro y golpeando puertas». Por consiguiente, entrar al círculo íntimo de una leyenda no fue fácil. «D-Von Dudley me dijo inmediatamente que no, ni cagando. No me había visto ni en pintura». No obstante, su talento habló más fuerte que cualquier rechazo. «Me subió al ring y me dijo que tenía un minuto para mostrar lo que sabía».
Ciertamente, el impacto de su técnica dejó atónitos a los veteranos estadounidenses. «Él quedó fascinado con mi perfil de luchador y mis gritos de heavy metal». Logró forjar un vínculo fraternal con la élite mundial. «Nos hicimos amigos y fui parte de su familia porque son una hermandad».
Igualmente, su paso por Estados Unidos incluyó noches legendarias de rock. «Estuve carreteando con el Sandman toda la noche y me echó cerveza en el hocico jajaja. Un sueño poder compartir con mi ídolo de toda la vida». Además pudo estar de frente con ídolos que antes solo veía por televisión. «Estuve con mis dos referentes máximos, Sandman y Rob Van Dam».

Además, su experiencia en el extranjero le dio una visión profesional renovada. «Allá es un trabajo, es una profesión y son muy rigurosos en todo sentido». Regresó para compartir este conocimiento con sus pares. «He podido regresar para transmitirle los conocimientos que aprendí allá a mis colegas en Chile».
Bajo esta perspectiva, Joagen Rock contó a Radio Futuro que este sábado planea su dominio absoluto. «Vuelvo en un siguiente nivel, un next level absoluto entrenando con la élite». El próximo 16 de mayo buscará recuperar lo que es suyo. «Voy con todo el afán de poder recuperar mi título de campeón»
También es vital su rol como instructor dentro de la Academia de Xtreme Club. «Mi club confió en mis cualidades y habilidades para poder ser un instructor». Pretende enseñar con la misma pasión que muestra en sus combates. «Espero poder mostrar lo que me enseñaron allá (Estados Unidos), que es un orgullo para mí y mis alumnos».
Del mismo modo, Joagen enfatiza que el éxito requiere un sacrificio constante. «Lo más importante es el ímpetu, demostrar garra y el no rendirte jamás». Es una filosofía que solo los verdaderos apasionados comprenden. «Es un poder que solo te lo otorga la guitarra eléctrica», admite en una analogía directa y permanente con los sonidos estridentes.
Este sábado en el evento ROCK N’ ROLLA TOUR 26 asegura que finalmente la justicia llegará con el sonido atronador de Slayer. «Raining Blood interpreta bastante bien mi energía y la contracultura del ring». Para cerrar invita a todos a no perderse este regreso señalando que «Joagen Rock no volvió siendo el mismo. En la lucha libre chilena no pido permiso, solo vengo a reclamar su trono. No quiero ser el héroe clásico, quiero interpretar la emoción del pueblo».
Aún quedan entradas en el sistema Lucha Libre Apparel para el nuevo evento de Xtreme Club Lucha Libre este sábado 16 de mayo con la pelea estelar entre nuestro entrevistado Joagen Rock, el Campeón Absoluto, «El Adonis Sudamericano» Hans Kaempfer y el debutante, incorporado al Museo del Deporte de Iquique, el «Showman», Seven.

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