Hay discos que no se escuchan; se experimentan. El 2 de mayo de 2006, la banda californiana Tool lanzó su cuarto álbum de estudio, «10,000 Days». Esta obra consolidó su estatus como los arquitectos definitivos del metal progresivo y vanguardista.
Hoy, al cumplirse exactamente dos décadas de su estreno, el álbum no solo mantiene su aura de enigma y complejidad intacta. Además, sirve como la antesala perfecta para celebrar a su mente maestra:
El indescifrable Maynard James Keenan, quien regresará a Chile el próximo 29 de noviembre en el Estadio Santa Laura junto a sus otros dos proyectos, A Perfect Circle y Puscifer.
Un viaje al dolor de Keenan y a la geometría sonora
La gestación de 10,000 Days estuvo marcada por un profundo sentido de pérdida y misticismo. El título del álbum hace referencia directa al tiempo aproximado (27 años) que vivió Judith Marie, la madre de Maynard, paralizada tras sufrir un aneurisma cerebral hasta el día de su muerte. Ese dolor crudo y filial atraviesa el corazón del disco. También se aleja de los conceptos matemáticos de Lateralus (2001) para adentrarse en un terreno mucho más humano, espiritual y desgarrador.
La producción del álbum (a cargo de la propia banda junto al ingeniero Evil Joe Barresi) fue un despliegue técnico sin precedentes. Cada nota de bajo de Justin Chancellor, cada polirritmia de Danny Carey, las texturas hipnóticas de la guitarra de Adam Jones y la voz camaleónica de Keenan fueron grabadas con una fidelidad sónica que desafió los estándares del metal de la época. Así lograron una atmósfera tan nítida como sofocante.
Monumentos de tensión y liberación
El álbum es un recorrido que exige paciencia y oído crítico. Abre con la demoledora «Vicarious», una ácida crítica al morbo humano y al consumo de tragedias a través de las pantallas. Esta canción está impulsada por un riff intrincado que ya es un clásico. Le sigue «Jambi», donde Adam Jones utiliza el talk box para crear un solo de guitarra que suena a maquinaria futurista.
Sin embargo, el núcleo emocional y progresivo del disco se encuentra en la monumental dupla de «Wings for Marie (Pt 1)» e «10,000 Days (Pt 2)». Juntas suman más de 17 minutos de una plegaria sónica ascendente, donde la banda recrea el sonido de una tormenta eléctrica. Mientras tanto, Maynard rinde tributo a la fe inquebrantable de su madre. Tampoco se puede obviar la agresividad rítmica de «The Pot», uno de los temas más coreados de su catálogo. En esta canción la voz de Keenan alcanza registros asombrosos. Finalmente, está la hipnótica «Rosetta Staged», una odisea de 11 minutos sobre abducciones y psicodelia pura.
El regreso del chamán
En su lanzamiento, 10,000 Days debutó en el número uno del Billboard 200 y fue aclamado por la crítica por su madurez y sofisticación. Aunque algunos puristas lo compararon con la perfección matemática de su antecesor, el tiempo le ha dado la razón a esta placa. Es el álbum donde Tool equilibró el virtuosismo técnico con la visceralidad emocional.
A 20 años de su estreno, la influencia de este disco sigue resonando en la música pesada. Y qué mejor manera de celebrar este aniversario que preparándonos para la visita de su vocalista.
El próximo 29 de noviembre, el Estadio Santa Laura será el epicentro de un ritual cargado de la enigmática voz de Tool. Será un show único donde A Perfect Circle y Puscifer se tomarán el escenario para demostrar que Maynard James Keenan sigue siendo un creador inquieto y una de las figuras más fascinantes del rock mundial.
