El escenario político chileno se vio sacudido ayer por una decisión calificada como un «récord»: el presidente de la República, José Antonio Kast, realizó su primer cambio de gabinete a solo 69 días de haber asumido el cargo.
En medio de la sorpresa generalizada, el jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, abordó en Palabra Que Es Noticia con Antonio Quinteros los motivos estratégicos detrás de la salida de las ministras Steinert y Sedini y qué se espera de esta nueva etapa gubernamental.
El hito del 1 de junio y el «ruido ambiente»
Para Schalper, el movimiento de piezas en el tablero ministerial no es azaroso, sino que responde a una planificación comunicacional y política de cara a la próxima Cuenta Pública. Según explicó el parlamentario, «el presidente Kast tomó la decisión de que la cuenta pública del primero de junio marque una inflexión».
El diputado fue enfático al señalar que la permanencia de las autoridades salientes estaba complicando el clima previo a este hito republicano. Al ser consultado por las proyecciones de esta decisión, afirmó: «lamentablemente lo que estaba ocurriendo en los dos ministerios que finalmente se hace el ajuste estaban generando un ruido ambiente que podía generar un impacto en la cuenta pública».
Bajo esta lógica, el ajuste busca despejar el camino para que el mandatario pueda «estrenar en la cuenta pública del primero de junio un recuento de lo que han sido estos dos meses de instalación […] y lo que viene para esta segunda etapa del gobierno que es la consolidación de las agendas de emergencia».
El giro en Seguridad: De la acción a la narrativa política
Uno de los puntos más críticos de la gestión ha sido el área de seguridad, promesa central de la campaña oficialista. Schalper analizó el desempeño de la ahora exministra Steiner, destacando que «se la jugó por un modelo en donde la acción se sobreponía a generar un plan de acción».
A pesar de las críticas, el legislador defendió la capacidad operativa demostrada en conflictos complejos, mencionando que «no hace mucho tiempo atrás, si mal no recuerdo, Antonio 800 operativos de la PDI no fueron capaces de entrar a Temocuyi. Entonces, ¿qué ocurrió distinto? Bueno, yo creo que efectivamente se estableció un cambio de manos».
Sin embargo, para Schalper, la sola eficacia operativa no es suficiente para la estabilidad de un gobierno. El desafío para el nuevo ministro, Luis Arrau, radica en un cambio de paradigma. «En política no basta la acción, sino que también hay que ser capaz de hacer política y eso significa hacer una narrativa, dejar muy claro por qué se hace lo que se hace, dejar claro cuál es la estrategia detrás», comenta.
«Tonelaje político» y gestión práctica
El ingreso de figuras como la ministra Alvarado y el ministro Arrau responde, a juicio de Schalper, a una necesidad de peso político en el corazón de La Moneda. El diputado sostuvo que con estos cambios «lo que se busca es fortalecer el tonelaje político del Ministerio de Seguridad de el Ministerio del Interior».
Frente a los cuestionamientos de analistas que calificaron el cambio como «insólito» por su rapidez, Schalper respondió que «gobernar consiste capacidad de gestión. Consiste en capacidad de conducir desde el punto de vista práctico. Pero ante todo es un desafío político». Comparó la situación con el manejo de la pandemia, donde se requirió «una comunicación de riesgo muy clara. Hacer un plan paso a paso. Acompañarse con un consejo asesor. Y hacer una narrativa».
En esa línea, diagnosticó que anteriormente «se apostó por un modelo en donde la eficacia en la persecución penal parecía ser lo central y me da la impresión que una de las cosas que tenemos que mirar para adelante que lo central es la gestión política».
El rol de RN: ¿Aliado o crítico?
Durante la entrevista, también se abordó la postura de Renovación Nacional frente al Ejecutivo, especialmente ante rumores de supuestas reprimendas por sus críticas. Schalper fue tajante. «¿A usted qué amigo valora más? ¿Al que le aplaude las cosas que estima que usted no está haciendo tan bien? ¿O al que lo corrige y le dice ‘Mira compadre, usted no está haciendo tan bien esto’?», enfatizó.
Definió a su bancada como «ese tipo de amigo del gobierno que lo apoyamos en aquellas cosas que nos parecen correctas. Y en aquellas cosas que parece que van a perjudicar al gobierno lo decimos con mucha fuerza». Finalmente, desmintió cualquier conflicto interno tras el ajuste ministerial, asegurando que «algunos les gusta la intriga, a mí me gusta trabajar», revelando que mantiene coordinaciones constantes con los nuevos secretarios de Estado.
