La escena del rock chileno vive una de sus semanas más intensas con la llegada de los Premios Pulsar. Este reconocimiento, organizado por la SCD, celebra lo mejor de la producción musical nacional. En esta edición, la categoría de Mejor Álbum de Rock ha capturado la atención por la diversidad y profundidad de sus nominados. Entre ellos destacan Chini.png con su disco Vida Lorco y Quivik con Manantial. Ambas artistas conversaron con Pato Cuevas en La Ley del Rock sobre lo que significa este hito en sus carreras y la complejidad de transformar lo privado en una obra pública.
El orgullo de la identidad regional
Para Quivik, una agrupación que proviene de Chimbarongo, la nominación ha servido como un bálsamo de confianza. Rocío, vocalista de la banda, explicó que este reconocimiento valida el esfuerzo de años trabajando fuera del radar de la capital. La artista fue enfática al señalar el impacto emocional de este logro para su equipo.
Según Rocío, «para nosotros como Quivik, en verdad es súper importante como que esta nominación nos entregó como esa seguridad de que nuestro disco está bueno, que le está gustando a la gente». Además, destacó que compartir la lista con nombres que admiran, como Niños del Cerro o la misma Chini, es un premio en sí mismo: «estar en esa nominación ya es ganar para nosotros como banda de región. Nosotros somos de Chimbarongo, entonces estar aquí ya es súper importante».
Chini.png y el «ecosistema» del rock chileno
Por su parte, Chini.png recibió la noticia con sorpresa y gratitud. A pesar de haber ganado en esta categoría anteriormente con su álbum El día Libre de Polux, la nominación de Vida Lorco le genera una sensación distinta. En la entrevista, reflexionó sobre el paso del tiempo y cómo la escena independiente ha madurado colectivamente.
«Me siento muy orgullosa de este disco. Estoy muy contenta de estar compartiendo con como mirar a la mayoría de los nominados y haber tocado muchas veces con ellos, ser parte de un mismo ecosistema de bandas», comentó la artista. Chini recordó con emoción los inicios de este camino, señalando que «llevamos más de 10, 12 años haciendo música y no sé en qué momento pasó ese tiempo, como que recién estábamos tocando en casa para 15 personas».
La «vergüenza» de la exposición total
Uno de los puntos más honestos de la conversación fue cuando las artistas abordaron la vulnerabilidad que implica lanzar un disco. Chini.png confesó que la primera vez que escuchó su obra terminada sintió un choque de realidad. Su disco incluye fragmentos de su vida privada que, de pronto, pasarían a ser propiedad de la audiencia global.
«Me dio mucha vergüenza porque hay muchos audios en el disco… audios de mi infancia cuando jugábamos a la radio, cuando grabamos cosas, cuando grababa mi mamá. De hecho, hay una discusión con mi mamá que está como al inicio de una de las canciones», reveló Chini. Al verse enfrentada a la publicación, pensó: «p**, esto en mi cabeza sonaba súper bien, pero ahora va a estar en Spotify, va a estar en YouTube, va a estar en todas partes»**.
«Tirarse a los leones»: El reto de escribir
Rocío de Quivik también compartió una experiencia similar sobre la exposición personal, especialmente en su rol como letrista. En los inicios de la banda, el proceso de definición de roles la llevó a asumir la responsabilidad de las palabras, un terreno que inicialmente le resultaba incierto y desafiante.
Al respecto, la vocalista recordó: «me tiraron ahí a los leones. Ya, Rocío, tú solo tú escribe las letras y espero haberlo hecho bien». Esta transición de lo privado a lo colectivo no fue sencilla. «Entregar estas letras como a un colectivo que ya no eran solo mías, sino que eran de todos, como que igual es cuático, pues como que ya no es tan personal, ya te estás exponiendo a otras personas y cada vez como no tiene que perder el miedo igual a eso, como exponerse y aceptarse también tal cual uno es».
Una decisión estética, no un error
Finalmente, ambas artistas defendieron la honestidad sonora de sus trabajos. En el caso de Chini.png, el disco mezcla alta fidelidad con texturas crudas. «Eso convive con grabaciones de muy mala calidad, de celular, de WhatsApp… creo que está bueno seguir en esa decisión… y presentarlo como una decisión, ¿no? Como algo que es un error».
Este enfoque coincide con la búsqueda de Quivik en Manantial, donde la naturaleza de su región se hace presente a través de «pájaros, lluvia, tormenta». Para ambas, la música es una identidad en transformación que, hoy, encuentra su validación en la gala más importante de Chile. Los ganadores se darán a conocer en las galas del 4 y 7 de junio,.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google