El regreso de U2 a la actualidad discográfica ha tomado a muchos por sorpresa. Con el lanzamiento de sus nuevos EPs titulados Days of Ash y Easter Lily, compuesto por seis canciones, la banda irlandesa parece enviar una señal de renovación hacia el futuro.
Sin embargo, para el crítico de música Marcelo Contreras, este movimiento despierta más nostalgia que sorpresa ante lo que él describe como un periodo creativo «flojo» para los liderados por Bono.
El fin de los «eventos mundiales» de U2
Durante décadas, un lanzamiento de U2 era un acontecimiento que paralizaba la industria. Hoy, la estrategia ha cambiado hacia apariciones sorpresivas, como los dos EPs lanzados entre febrero y abril de este año. Contreras señala que, aunque The Edge ha mencionado que trabajan en un nuevo álbum, la suma de estos dos EPs ya conforma prácticamente un disco completo, el primero en largos años.
El veredicto del especialista es tajante: si bien el material es interesante, «no alcanza ni por casualidad las cuotas épicas y experimentales» que la banda ostentó en su era dorada entre 1984 (The Unforgettable Fire) y 1991 (Achtung Baby). Según Contreras, «las bandas y los artistas en general tienen un periodo creativo que está súper ligado a sus años de juventud», y U2, como grupo que partió en 1978, parece haber dado ya su máximo esplendor creativo.
Bono: Carisma intacto, voz disminuida
Uno de los puntos más sensibles del análisis recae en la figura de Bono. Contreras lo define como una «bestia» en el escenario, un tipo con un carisma tan brutal que era capaz de robarse la película en eventos como el Live Aid. No obstante, el paso del tiempo y ciertos hábitos del pasado han pasado factura: «su caudal de voz ha disminuido notoriamente y se nota en este disco».
La columna rescata anécdotas que pintan la dualidad de Bono: desde las historias de Noel Gallagher sobre la resistencia del cantante para «empinar el codo» durante las giras, hasta su faceta de estratega político capaz de descolocar al Secretario del Tesoro de EE. UU. con su manejo de cifras sobre la deuda en África. «Bono era engrupido de verdad… el tipo iba y hacía la gestión», recuerda Contreras.
The Edge y la «muralla sónica»
A pesar de las críticas a la dirección actual, el trabajo de The Edge sigue siendo el pilar que sostiene la identidad de U2. Contreras destaca su capacidad para crear «murallas sónicas monumentales» a través de un procesamiento de sonido único, utilizando efectos como el delay y el reverb para transformar acordes sencillos en piezas emotivas.
Sin embargo, el crítico advierte un desequilibrio interno. Mientras Bono y The Edge siguen al frente, Contreras siente que Adam Clayton y Larry Mullen Jr. están en una «actitud de reposo», perdiendo ese soporte activo que hacía a la banda imbatible en los años 80.
¿Valen la pena los nuevos EPs?
Para el fanático acérrimo, el veredicto es positivo: ambas son producciones donde hay momentos para emocionarse absolutamente, rescatando esa veta política y personal que los hizo grandes. El primer EP de febrero se muestra atento a la brutalidad del mundo actual, mientras que Easter Lily es una obra más íntima sobre la amistad y la introspección.
En conclusión, U2 sigue intentando «arañar» algo de su pasado glorioso. Aunque ya no tengan la energía estratosférica de sus giras mundiales de antaño, donde el escenario era tan gigante que los músicos se veían minúsculos, su música sigue siendo un puente necesario entre generaciones. Como bien resume Contreras, aunque hayan pasado sus mejores años creativos, «uno siempre desea que estos héroes de la infancia sigan arriba».
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