ENTREVISTAS

«Apagar el celu. Afuera está el mundo real»: Las reflexiones de Candelabro luego del efecto mediático post Lollapalooza Chile 2027

“Queremos que la cocina sea a fuego lento precisamente porque no hay para qué apurarse”. Matías Ávila y María Lobos de Candelabro reflexionan sobre la salud mental, el impacto de las redes sociales y su consolidación tras el paso por LollaCL y Lima.

Rockshop Candelabro Web

Candelabro atraviesa un momento de expansión sin precedentes. Tras un año marcado por el lanzamiento de «Deseo, Carne y Voluntad», la banda chilena de siete integrantes ha pasado de escenarios íntimos como el Bar de René a hitos masivos como el festival Lollapalooza Chile y giras internacionales. Sin embargo, este crecimiento no ha estado exento de desafíos, especialmente en el ámbito digital.

En una reciente conversación en RockShop de Radio Futuro, Matías Ávila y María Lobos abordaron con honestidad cómo han gestionado la exposición mediática y la importancia de mantener los pies en la tierra.

El «peaje» de la exposición y la salud mental

La participación en grandes festivales trajo consigo una oleada de comentarios en redes sociales que la banda no había experimentado antes. Ante la virulencia de ciertos sectores del internet, los músicos han optado por la distancia crítica y el refugio en sus círculos cercanos.

Matías Ávila fue enfático al respecto: «Ya nosotros nos tocaba igual, si hay que pagar peaje. Hay que aprender a ver esos comentarios con distancia y también apagar el celular… afuera está todo el mundo real, está la gente. Al final del día nosotros no somos tan importantes. Apagar el celular y ver realmente las cosas que están pasando que sí importan, que sí tienen valor: la familia, los amigos, el trabajo… son cosas mucho más importantes que estar atendiendo el comentario de un desconocido que al final no pasa nada».

Por su parte, la saxofonista María Lobos destacó que la estructura colectiva de la banda fue fundamental para procesar este impacto. Al ser siete personas, la contención emocional permitió enfrentar las críticas sin descuidar el bienestar individual. «Las redes sociales inevitablemente están arraigadas a nosotros en estos tiempos, escapar de eso era imposible. Nos enfrentamos a algo que jamás habíamos vivido ninguno de nosotros y gracias a Dios que somos siete hubo contención. Yo fue una de las que les afectó, pero hubo gente que nos apoyó mucho… sabíamos que teníamos que tener cuidado en nuestra salud mental, siempre apoyados de nuestros amigos y nuestra familia», indica.

El fenómeno en Lima: Un espejo de introspección

Mientras en Chile el debate se encendía en las pantallas, en Lima la realidad era otra. Candelabro se encontró con un público masivo y entregado, capaz de corear cada una de sus letras a miles de kilómetros de casa. Esta experiencia internacional reafirmó el valor de su propuesta artística por encima del ruido digital. María recordó con emoción aquel encuentro.

«Fue muy lindo, de los recuerdos más lindos que he tenido. Recibimos tanto cariño que nos llenaba de felicidad pero a la vez nos sorprendía. Pudimos darnos cuenta de que había público que nos coreaba, fue maravilloso. Fue como otro estilo de público en comparación a Chile, fue como más introspectivo, más que bailar, coreaban», comenta.

Cocina a fuego lento: La filosofía del no apuro

A pesar de haber agotado las entradas para su presentación en La Cúpula el próximo 20 de mayo, Candelabro se resiste a entrar en la vorágine de la industria que exige novedades constantes. La banda prefiere la maduración orgánica de sus temas, un proceso que denominan cariñosamente como «cocina a fuego lento».

Matías Ávila explica que no sienten la presión de lanzar un sucesor inmediato para su aclamado disco debut. «En realidad es un proceso superlento… vamos muy de a poco porque queremos que la cocina sea a fuego lento precisamente porque no hay para qué apurarse. Genuinamente no sentimos la necesidad de apurarnos en hacer un disco nuevo. Pese a que el disco igual nos logró posicionar en un punto de mayor repercusión, no significa que sea lo último que vayamos a hacer, ni de cerca, ni lo mejor que vayamos a hacer».

Incluso han valorado hitos de menor escala, como su presentación gratuita en París Londres, por encima de las luces de los grandes festivales, destacando la conexión profunda que logran en sus propios shows: «Algo pasa con las tocatas que son solamente de nosotros que yo creo que calan más profundo».

El respaldo de los consagrados y el futuro cercano

En este camino de aprendizaje, la banda ha contado con el apoyo de figuras históricas del rock y la música nacional. Matías reveló que han recibido consejos de integrantes de Los Bunkers y de Joe Vasconcellos, quienes han sido pilares de orientación en momentos de incertidumbre mediática.

Con la mirada puesta en el Beerfest este sábado 9 de mayo y su gran fecha agotada en La Cúpula del miérciles 20, Candelabro continúa su ascenso bajo una consigna clara: que el arte sea el que hable. Como bien concluyó Matías en su mensaje a otros creadores: «Ojalá que nadie se esté deteniendo de hacer su canción, su arte, en función de que alguien le vaya a decir algo penca, porque eso va a pasar siempre».


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