En la reciente gala de los Premios de Cine de la Academia Británica (BAFTA), celebrada el pasado domingo 22 de febrero el Royal Festival Hall de Londres, una polémica obligó tanto a la organización como a la cadena BBC a pedir disculpas públicas. Esta se trata de un invitado que gritó un insulto racial altamente ofensivo. El responsable, identificado como John Davison, no lo hizo de manera intencionada, sino provocada por el síndrome de Tourette.
John Davidson es un activista escocés que lucha activamente por los derechos de las personas con este trastorno neurológico. Incluso, su vida sirvió de inspiración para la película I Swear. Película que, de hecho, tuvo varias nominaciones en esa misma edición de los BAFTA.
El incidente, por cierto, ocurrió cuando los actores de la película Sinners, Michael B. Jordan y Delroy Lindo presentaban el premio a mejores efectos visuales. La confusión generalizada fue tal que el presentador Alan Cumming tuvo que intervenir para aclarar el altercado a los asistentes presentes. Rápidamente, Cumming explicó que el síndrome de Tourette se caracteriza por ciertas vocalizaciones y movimientos repentinos que la persona en cuestión no puede controlar. La explicación del presentador fue rápida. «Los tics que han escuchado esta noche son involuntarios, lo que significa que la persona no tiene control sobre su lenguaje.»
La decisión de la BBC
Parte de la polémica se reafirmó con la gestión de la BBC. Aún cuando la cadena británica transmiten la ceremonia con dos horas de retraso, aún así no cortaron el insulto. Así fue como se escuchó claramente en la emisión y la plataforma de streaming. La emisora de televisión BBC hizo sus respectivas disculpas posteriores, reiterando además que el uso de este lenguaje no fue intencionado.
Incluso a pesar del altercado, la película I Swear fue premiada dos veces. Uno de estos incluso fue el premio a Mejor Actor, que se lo llevó Robert Aramayo.
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