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Tom Holland y su camino a la sobriedad: «Era esclavo del alcohol»

El actor se abrió sobre cómo vive actualmente el mejor momento de su vida desde que pasó por su mente que tenía un problema con la bebida.

Tom Holland

Tom Holland es uno de los actores más cotizados de la actualidad. Luego de alcanzar la fama mundial siendo el nuevo Peter Parker, increíblemente encontró la manera de vivir una vida tranquila, pese a los focos que suelen estar puestos en él. Pero lo que muchos no saben, es el cambio que tuvo que hacer para llegar a este estado.

El británico de 27 años reveló que se dio cuenta que tuvo un problema serio con el alcohol. De por sí, estar dentro de la industria del cine es algo que realmente no disfruta, menciona. Sin embargo, el tema se le pudo haber salido de control si no se hubiera dado cuenta que tenía demasiado normalizadas las constantes ganas de beber.

Pese a esto, señala que tampoco es que haya sido que simplemente un día despertó y decidió que dejaría de beber. En realidad se produjo pasando diciembre, que suele ser un mes de mucha celebración en Inglaterra. Así, entrado en enero, narra que «Me quedé pensando: wow, a lo mejor tengo algo con el alcohol».

Esto lo llevó a que de alguna forma se desafiara a aguantar las ganas de beber. Así, lo que comenzó en enero, se extendió a febrero. Y lo que siguió en febrero, se alargó por seis meses, en los cuales recién comenzó a ver beneficios reales, ya que al principio estaba «realmente luchando» con la situación.

«Sentía que no podía ser sociable», le contó Holland a Jay Shetty sobre sus relaciones sin beber. «Sentía que no podía ir al pub y tomarme un refresco de lima. No podía salir a cenar. Me costaba muchísimo». Lo que lo llevó a cuestionarse: ¿Por qué? ¿Por qué estoy esclavizado a esta bebida? ¿Por qué me obsesiona tanto la idea de tomar esta bebida?».

Pero luego de atravesar esa batalla, revela que nunca se sintió tan feliz en su vida. «Podía dormir mejor. Podía manejar mejor los problemas», dice.

«Las cosas que iban mal en el rodaje, que normalmente me hacían estallar, podía tomarlas con calma. Tenía más claridad mental. Me sentía más sano, más en forma».


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