ENTREVISTAS

Daniel Jadue: «Cuando uno vota por delincuentes después no se puede quejar de la delincuencia»

Sobre el libro "Palestina: crónica de un Asedio" y la contingencia nacional, conversamos con su autor, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

Daniel Jadue PSP
Agencia Uno

De “Palestina: crónica de un Asedio”, que cuenta la experiencia de su viaje por Palestina para conocer a parte de su familia, conversamos en Palabras Sacan Palabras con su autor, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

¿Cuál es el leitmotiv del libro?

Parto diciendo que recibí un llamado, porque yo empecé a militar desde los 11 años en la causa palestina. Luego de renunciar a mis responsabilidades en esta causa entro a militar al PC y eso, entre comillas, determina que empiece a mirar con un poco más de distancia las ansias de visitar la tierra de mis abuelos hasta que no reciba la invitación para empezar a formar parte de la comunidad palestina a nivel mundial.

¿Cómo fue entrar a Palestina?

Hace 3 o 4 semanas atrás hice un viaje a Palestina con una delegación municipal entre quienes estaban el alcalde Montoya de Macul, algunos concejales y gente del mundo de las municipalidades. Al alcalde Montoya a la salida lo revisaron casi haciéndole desnudarse con una humillación y un maltrato brutal y eso que él ni siquiera es descendiente palestino. Israel tiene como deporte simbólico la humillación hacia los seres humanos que hacen crítica hacia su política de genocidio al pueblo palestino.

En el libro menciona que en Israel hay distintas miradas hacia la causa palestina, ¿Cómo vivió eso en terreno?

No entré a los territorios del Estado de Isarel más allá de las fronteras obligatorias. Me reí mucho con un tuit de un prominente sionista como Zaliasnik por una foto mía en una aerolínea israelí, porque parece que se le olvida que Israel no ha dejado que Palestina tenga su propio aeropuerto. Esta forma de discriminación a todo lo que se acerque al mundo palestino es brutal. En el libro cuento una reunión con Breaking the Silence, una organización de desertores del ejército israelí que buscan que la gente conozca lo que pasa en los territorios ocupados para mostrar el maltrato sistemático.

¿Qué opina de los roces del gobierno con la embajada de Israel?

Para mí son incidentes que no tienen ninguna importancia. Yo voy a lo formal en las relaciones internacionales. Nunca Chile ha condenado las violaciones a los derechos humanos del Estado de Israel. Sería exigible a este gobierno cuando se ha mostrado una posición de vigencia universal de respeto a los derechos humanos. Me llama la atención la obsesión que se tiene con algunos países y gobiernos, pero las buenas relaciones que tienen con Israel o el reino de Marruecos. Se ganan licitaciones públicas empresas que son cómplices de violaciones a los derechos humanos. Ahí hago una distinción, porque uno es lo que hace y no lo que dice.

¿Esperaría una acción más concreta de la Cancillería?

He notado que la Cancillería chilena en los últimos años tiene una subordinación absoluta a la hegemonía norteamericanta y el otanismo. En particular el presidente tiene posiciones que uno no puede compartir. Ser amigo de los nazis de Ucrania y avalar a movimientos neonazis o la acción del presidente de Ucrania que ha sido condenado en Naciones Unidas por mandar a asesinar a prisioneros de guerra me parece que es una diferencia fundamental.

¿Esperaría una posición más neutral en este conflicto?

Chile tiene que tener una posición de Estado primero, no de gobierno ni del gusto de un presidente y de apego irrestricto a los derechos humanos, a todos, incluido la autodeterminación de los pueblos. Estamos conmemorando los 50 años del Golpe de Estado, donde Estados Unidos instaló dictaduras en toda Latinoamérica aliándose con partidos políticos de estos países que se ponen a disposición de una potencia extranjera para derrocar un gobierno. En cualquier parte del mundo esto sería llamado alta traición a la patria y esto en Chile no se conversa. Estamos en un país donde la verdad no juega un rol muy fundamental. Acá todos están acostumbrados a mentir, como el caso del diputado Mellado de Renovación Nacional que a mi juicio debiera ser desaforado, pero te aseguro que en este caso y en el de la corrupción de la derecha no hay mucho interés de los medios. Recoleta fue allanada en vivo y en directo cuando la investigación empezaba y hasta el día de hoy no me han llamado ni a declarar. Cuando era candidato presidencial, Torrealba estaba formalizado y los medios le bajaron mucho el perfil a una cosa donde, además, se acusa a la derecha chilena de asociación ilícita, porque de lo que se le acusa a Torrealba es de robarse plata de todos los chilenos para pasarle a los partidos de Chile Vamos.

¿Qué mirada tiene de este proceso constituyente?

Este proceso es mucho menos democrático y representativo que el primero. Hemos mirado un borrador que tiene regresiones bastante graves, evitando a los independientes, cerrando el sistema político y consagrando el modelo neoliberal de una manera incluso más radical que como está en la Constitución de Pinochet. La derecha y la extrema derecha tienen toda la responsabilidad de ver si esta Constitución propuesta da respuesta a los dolores y las demandas de la ciudadanía porque si no eventualmente vamos a tener otro levantamiento.

¿Está por el rechazo?

Me voy a manifestar cuando vea el texto final. Espero que quienes tienen la responsabilidad, por tener mayoría absoluta de hacer y deshacer, sean capaces de salir de la trinchera donde están hoy. Cuando uno vota por delincuentes después no se puede quejar de la delincuencia. Yo espero que el pueblo discuta la propuesta constitucional para que se vote informado. Espero que los medios cumplan su rol y no vuelvan a hacer lo que hicieron para el primer proceso. Me llamó mucho la atención que hay casos más graves de lo del “Pelao” Vade y los medios están callados.

¿Cuáles casos han sido más graves?

Un consejero acusado por abuso sexual, otro condenado por hurto. Si eso hubiera estado en la Convención lo habrían hecho tira el primer día. No estoy defendiendo al “Pelao” Vade, solo digo que quienes están ahí hoy también son igual o más de cuestionables. Estamos en un país bastante hipócrita, porque en el Congreso tenemos mentirosos bien notables que nunca nadie les ha dicho nada ni les piden la renuncia. Tenemos un senador por el sur que dijo haber visto fotos de un enfrentamiento para justificar el asesinato por la espalda de Camilo Catrillanca. El senador Kast, Felipe Kast, el mentiroso número uno de Chile. Aquí la mentira se ha instalado como una forma de actuar de la derecha y hay algunos medios que tienen cierta complicidad con esto.


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