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Rafael Sagredo sobre una nueva constitución: «Siempre hay un sector que se opone a las transformaciones»

"La clase política tiene una gran oportunidad de legitimarse frente a la opinión pública", comentó el historiador en #FuturoPSP.

Rafael Sagredo
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En conversación con el programa Palabras Sacan Palabras, Rafael Sagredo Premio Nacional de Historia 2022, conversó sobre su trayectoria desde sus inicios y también abordó el presente nacional por el que atraviesa el país, tras los resultados del Plebiscito de Salida del 4 de septiembre.

¿Cuánto tiempo haciendo clases?

Desde que soy ayudante ya casi 40 años, ¿cómo ha sido la experiencia?

En 4 décadas cambia todo. Empecé como ayudante, he hecho clases en colegios y uno de los cambios fundamentales es que son cada vez más inquisitivos los alumnos y poco conformistas.

Se dice haber ignorancia en los jóvenes sobre temas de historia, cómo si no supieran del tema ¿es un prejuicio?

Generalizar es complicado, los ojos no saben cosas más concretas, pero saben donde buscar, ahora tienen otras habilidades. Una capacidad crítica y curiosidad, saben más o menos según sus intereses.

Tenemos que hablar de lo que pasó en el plebiscito, siendo usted historiador ¿cómo ve este hito?

Es un hito porque es la primera vez que en un plebiscito de salida se rechazó. Yo lo veo como un gran proceso que no convenció a la convención. Recientemente, en 2019, se vio la necesidad de adecuar la institucionalidad de esta nueva sociedad y el respeto por las minorías. Fue un hito importante que es parte de un proceso y como todos los actores no lo doy por terminado. Es una crisis de crecimiento, que si fue estallido o revuelta fue preocupada por la expansión y las transformaciones en el mundo. Lo imprescindible que resulta la institucionalidad al cual aspiramos esté acorde con el cambio social.

¿Con qué períodos históricos podríamos analizar los que vemos ahora, que nos pueda dar alguna idea?

Una de las virtudes de la historia es que ofrece precedentes. Muchos lo comparan con lo que pasó en Chile a principios del siglo XX que culminó con la constitución de 1925. Otros lo comparan con el fin de la década de 1820, aquí hubo una crisis importante y resulta que finalmente el país se organiza después de un tiempo. La institucionalidad política necesita responder a estas demandas.

Crisis de crecimiento…¿dónde situaría el inicio?

A comienzo del siglo XXI, los pingüinos es una expresión que agarra fuerza. El 18 de octubre toma un matiz que abarca toda la sociedad y sobrepasa todos estos procesos. Es una manifestación visible que ya estaba ocurriendo, el malestar generalizado muchos lo escribieron. En el 2014 escribí que ya se notaban ciertos síntomas de agotamientos y es lo que hemos vivido.

Quiero llevarlo a una frase del presidente Lagos, a quien se le preguntó por el ideal luego del rechazo. «Quien tendría que llevar la batuta sea al presidente, pero en el ideal yo llevaría al León de Tarapacá».

Lo que sugiere más allá de los detalles, él convocó una convención que levantó una constitución, lo que quiere decir es que Alessandri lideró la idea de que había que reemplazar la constitución de 1833, promoviendo la separación de la iglesia del Estado. Es de otro tiempo con otras fórmulas, y a pesar de que haya muchos parecidos la historia nunca se repite. Vemos esta conversaciones de la clase política donde todos quieren atribuirse el liderazgo.

Existió en 1925 una constitución escrita por 20 personas…

Fue impulsada por Alessandri y los militares también. Hoy veo difícil un escenario como ese. El mecanismo era así y se eligió y esa pareciera ser la fórmula que ha optado la ciudadanía.

¿Cómo ha visto la reacción del sistema político?

El acuerdo del 15 de noviembre fue fundamental porque permitió salir de la crisis por la vía institucional, pienso que a pesar de todo lo que se diga, la clase política tiene una gran oportunidad de legitimarse frente a la opinión pública para creerles los cambios. Yo como ciudadano espero un cambio y que se pongan de acuerdo. A la larga, la gran mayoría espera que se pongan de acuerdo y tracen una ruta para la nueva constitución.

Esa necesidad de cambio, muchos y muchas creen que estos momentos de ebullición social terminan en totalismos…

Siempre hay un sector que se opone a las transformaciones, pero a larga en mi opinión, el futuro se impone. Estamos en un mundo global donde estos principios prevalecen, podemos demorarnos más o menos pero todo indica que es la aspiración mayoritaria de las personas. Muchos le tienen miedo al futuro pero este llega.

Las ideas de descentralización, paridad y plurinacionalidad no pudieron calar en la sociedad, se dijo que había otras necesidades…

Pienso que si están presentes pero mi impresión es que quizás la forma o la performance de la constituyente perjudicó, pero mi impresión y lo que veo es que están presentes de una manera más moderada y consensuada, y esa, es mi impresión que quedo de los resultados del plebiscito.

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