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«Judas and the Black Messiah», la potente apuesta política en los premios Óscar 2021

La película dirigida por Shaka King sobre el asesinato de Fred Hampton por el FBI opta a seis premios de la academia, y Daniel Kaluuya es el gran favorito para Mejor Actor de Reparto.

Daniel Kaluuya Judas Black Mesiah Web

«Judas and the Black Messiah» es una de las grandes competidoras de este año para los premios Óscar. La potente apuesta política de la película dirigida por Shaka King va por seis ppremios de la academia.

Las categorías por las que compite son Mejor Película, Mejor guion original, Mejor fotografía, Mejor canción original y Mejor actor de reparto. Es en esta categoría donde se divide en dos nominaciones para sus protagonistas, Daniel Kaluuya y Lakeith Stanfield.

«Judas and the Black Messiah», la película que merece el Black Lives Matter

Judas and the Black Messiah ahonda en un capítulo siniestro de la historia de Estados Unidos: el asesinato por parte de agentes del FBI del jefe de los Panteras Negras de Illinois Fred Hampton, y lo hace desde la perspectiva del compañero que lo traicionó.

El papel que jugó durante años el infiltrado del FBI William O’Neal, un ladrón de poca monta que a cambio de no ir a la cárcel se enroló con 17 años en los panthers para acabar como jefe de seguridad de Hampton, trasciende los sucesos históricos en los que se enmarca para hablar de algo tan eterno y universal como el nombre bíblico al que alude el título del filme.

Dos protagonistas de lujo

Frente a otras indagaciones sobre aquellos años, Shaka King se entretiene lo justo en las estampas pintorescas de los sesenta y los clichés de los Panteras Negras. Y si lo hace lo aliña con mejor gusto que la mayoría. Ahí quedan las secuencias con dos temazos del primer disco del trompetista Eddie Gale, Ghetto Music, editado en 1968.

El director opta por cerrar el plano y centrarse en los rostros de sus torturados personajes principales. Daniel Kaluuya y Lakeith Stanfield dotan a la película de un nivel incontestable, pero no están solos. Todos los secundarios se emplean a fondo en un coro cuya energía se redobla con el agente del FBI que interpreta Jesse Plemons, siempre a gusto en la piel de tipos amenazantes, o en la secuencia que protagoniza un irreconocible Martin Sheen, que bajo la trabajada máscara del jefe del FBI John Edgar Hoover se despacha con un discurso racista que pone los pelos de punta.

Sin duda que la película es de Judas y su mesías. Si Daniel Kaluuya contagia de proclamas revolucionarias al patio de butacas mostrando el enorme talento como orador de su personaje, Lakeith Stanfield interioriza de tal manera su triste personaje (documentado desde el inicio con la larga entrevista que realizó años después para la serie sobre los derechos civiles «Eyes On The Prize II: America At The Racial Crossroads 1965–1985»), que logra arrastrar al espectador hasta su misma espantosa encrucijada.

De ambos, el que está casi seguro de llevarse el Óscar es Daniel Kaluuya. Ya ha ganado por la categoría de Mejor Actor de Reparto en los Globos de Oro, los Critics Choice, los SAG y los BAFTA. Con un premio de la academia, el intérprete británico cprpnaría la campaña.

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