ACTITUD FUTURO

Halconas de Felipe Camiroaga se van en picada contra creadores de poleras satánicas del animador

Son los mismos tras la polera de Jaime Guzmán baleado que recibió de regalo Gabriel Boric.

Son los mismos tras la polera de Jaime Guzmán baleado que recibió de regalo Gabriel Boric.

Las nuevas poleras inspiradas en el fallecido animador, Felipe Camiroaga, que realizó la empresa de serigrafías «Del Mal», han generado polémica

En la prenda se puede ver el rostro del conductor con los ojos en blanco y una cruz invertida sobre la frente, sobre un rayado con tipografía metalera con el nombre de la compañía.

El diseño se ganó el repudio del grupo de fans conocido como «Las Halconas de Felipe Camiroaga», quienes en sus redes sociales manifestaron: «Qué pena más grande ver a estos señores que se creen cultores del mal».

Las seguidoras acusan que desde la empresa de serigrafía «utilizan la imagen de un gran tipo, bonachón, de un corazón gigante, para hacer sus imágenes diabólicas, más aún ocupar un niño que lo más seguro no tiene idea de lo que hace. ¿Dónde están los derechos de ese pequeño? si quieren utilizar una imagen así, en Chile han existido dos rostros que han dividido este país, y que en sus respectivos períodos se mandaron numeritos que al día de hoy nos dividen»

El grupo de fans de Camiroaga le enrostró a los creadores de estas poleras: «¿Ustedes harían lo mismo con un familiar cercano? Estoy segura que no, aprendan a respetar, y ese niño realmente es una pena. Y ustedes lo publicaron y no debiese ser así».

La community manager de Las Halconas, Rina Calcagno, se defendió de las críticas y en conversación con La Cuarta recalcó que «a nosotros nos da lo mismo que nos digan por Facebook ‘viejas culecas’ o nos manden a ver teleseries. Nos podemos defender, pero es feo lo que hacen. Usar su imagen para hacerlo ver como un demonio, no está bien».

Recordemos que las serigrafías «Del Mal» son los mismos creadores de las poleras de Jaime Guzmán baleado que le regalaron al diputado del Frente Amplio, Gabriel Boric.

Compartir