PUNTERO FANTASMA

El estadio del Chago Morning

De la mano de Raúl Toro -primer súper crack de la historia del fútbol chileno- los bohemios habían obtenido el título de 1942...

1944 UE SM
Archivo

Santiago Morning no fue siempre un club microscópico y errante. En los años 40, parecía faltarle sólo un empujoncito para disputar con Audax, Unión y las universidades el cetro del segundo club más popular de la capital.

De la mano de Raúl Toro -primer súper crack de la historia del fútbol chileno- los bohemios habían obtenido el título de 1942. Sus fieles seguidores eran capaces de abarrotar estadios, tanto que el “Chago” disputaba con Colo Colo el llamado “clásico blanco”.

Arriba, por ejemplo, vemos la multitud congregada en el viejo Estadio de Carabineros (el “Fortín Mapocho” de Balmaceda con Cumming) para ver un partido de trámite entre Unión Española y el cuadro de la V negra por el torneo 1944.

A fines de esa década, Santiago Morning concretó la alianza con el gremio microbusero que perdura hasta hoy. Entonces pareció el momento justo para dar el gran paso para su consolidación: construir su estadio. El sitio elegido fue un terrenito comprado por el sindicato de autobuses para su antiguo club -el Bernardo O’Higgins- en la actual comuna de Peñalolén, cerca de la entonces emergente población Lo Hermida.

La noticia fue recibida con genuina alegría por el fútbol chileno. Entonces la Unión y la UC eran los únicos clubes chilenos con casa propia (a decir verdad, la cosa no ha variado mucho hoy: apenas se les han sumado Huachipato y Colo Colo). “Un barrio populoso será beneficiado con la obra. Un sector muy denso de nuestra población tendrá un nuevo pulmón para vigorizar a su juventud y educarla en las sanas prácticas deportivas”, editorializó -pomposa- la revista Estadio.

¿Y qué pasó con el proyecto? Lo mismo que con docenas de otros estadios fantasmas anunciados cada tanto a lo largo de Chile: absolutamente nada.

Fotos: archivo Estadio.

1947-Estadio Santiago Morning

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