PALABRAS SACAN PALABRAS

Una mentira sobre ruedas

Editorial de Freddy Stock, viernes 18 de enero.

«Era una historia perfecta, pero era todo mentira»… así resume su vida, el que era considerado el mejor ciclista de todos los tiempos, Lance Armstrong.

La declaración del que fuera también uno de los más grandes deportistas estadounidenses fue hecha a la entrevistadora Oprah Winfrey. Y  es decarnada, a ratos desgarradora.

Su confesión de haber hecho trampa, de haberse drogado para conseguir su insuperable medallero, provocó todo tipo de respuestas en las redes sociales del mundo entero. Unos pocos le dan su apoyo y el beneficio del arrepentimiento. Pero la gran mayoría declara su desazón ante el ídolo caído, ante el deportista que venció a otros con el engaño, con la estafa.

Uno de los más duros fue Novak Djokovic. Para el número uno del tenis, Lance Armstrong es «una vergüenza para el deporte. Sería ridículo de su parte negar la evidencia ya que había miles de pruebas». Y agregó: «Ha engañado a mucha gente en el mundo entero con su carrera, con su historia. Se le deberían quitar todos sus títulos. Se ha merecido sufrir».

Es lo que llaman un ídolo con pies de barro. El fin de un símbolo y la certeza de que siempre -o casi siempre- la verdad terminará por imponerse ante la mentira. Al menos, en eso, Lance Armstrong nos deja una buena enseñanza…

Compartir