PALABRAS SACAN PALABRAS

La presbicia de la arrogancia

Editorial de Freddy Stock, martes 02 de octubre.

Empezó mal y terminó peor.

La licitación del litio fue un mesa que comenzó cojeando apenas la presentaron.

El ministro de Minería tuvo que dar un paso al costado y en vez de reemplazarlo, el gobierno dejó todo en manos de un subsecretario. Así, empezó un plan hecho como a la rápida, entre cuatro paredes, sin preguntar pareceres, sin involucrar a la ciudadanía, sin explicar, en último caso, cuáles eran los alcances de una estrategia privatizadora sobre un bien considerado estratégico y que nos pertenece a todos los chilenos. Luego, tras la firma, vinieron las palabras bañadas de arrogancia, que hablaron de un contrato sin precedentes, un ejemplo de transparencia. Y el ministro Pablo Longueira, en una afán de zanjar toda inquietud ciudadana, llegó a señalar que el debate era propio de una discusión «provinciana».

Al parecer, la discusión era más de acertada y hoy, la vergüenza de los responsables debe ser total. Fue un grupo extranjero, interesado en el negocio, quien se dio cuenta que la licitación -esa que marcaría pautas- estaba mal hecha. Porque no fue leída la ley que indicaba que una empresa participante no podía tener litigios pendientes con el Estado.  Algo sencillo, fácil de leer. Pero no cuando te ataca la presbicia de la arrogancia…

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