La reconocida actriz chilena Patricia Rivadeneira inicia una nueva etapa artística al asumir por primera vez el rol de realizadora audiovisual. En el marco de la edición número 22 del Santiago Festival Internacional de Cine (Sanfic), la artista presenta su cortometraje titulado El cuerpo como tiempo. La obra, que tiene una duración de 30 minutos, explora la figura femenina como un territorio donde convergen la memoria, la transformación y la resistencia.
El origen del proyecto se remonta a una acción escénica realizada durante el mes de octubre de 2025 en las dependencias del Museo Nacional de Bellas Artes. En aquella oportunidad, la iniciativa reunió a las integrantes del histórico colectivo artístico Las Cleopatras, compuesto por Tahía Gómez, Cecilia Aguayo, Jacqueline Fresard y la propia Rivadeneira. Sin embargo, lo que inicialmente comenzó como el registro de un evento en vivo terminó derivando en una propuesta cinematográfica autónoma.
En este sentido, la realizadora asumió plenamente el liderazgo autoral del material recopilado durante el proceso de montaje. Según explicó Rivadeneira en Palabras Sacan Palabras sobre esta transición técnica y artística: «Tengo que tomarlo como directora porque es mi idea. Cuando fui mirando los materiales y empezamos en la etapa de postproducción, me pareció que estaba bien que yo lo asumiera como una hija propia y me pusiera en el lugar que me correspondía».
Desnudez, tabúes sociales y el desafío de la vejez
Asimismo, el pilar conceptual del film radica en exhibir los cuerpos sin ambages para reflexionar activamente sobre el paso de los años. A través de una propuesta estética donde las protagonistas posan desnudas frente a cuadros clásicos de la colección del museo, la cinta tensiona la mirada social hacia el envejecimiento femenino. Por lo tanto, la exposición física se convierte en una herramienta pedagógica y política.
Frente a la visibilización de la madurez, Rivadeneira plantea una postura tajante sobre los sesgos de la industria y la vida pública. Al respecto, la cineasta enfatizó la necesidad de abordar la sexta década de vida de forma transparente: «Se trata de mi realidad como artista y en mi camino, para no terminar con el homenaje fané. Es un tema que me atraviesa; la pregunta de si te van a dar más trabajo o más bola ahora que tienes 60 es la pregunta de toda la gente que llega al sexto piso».
Rechazo a la desnudez y naturalización de la agresividad
Por otro lado, la directora cuestiona duramente las paradojas culturales que persisten en torno al pudor y la violencia. En sus palabras, existe un contraste evidente entre el rechazo a la desnudez y la naturalización de la agresividad en los medios masivos. Sobre este punto, la actriz criticó: «Nos da vergüenza estar en pelota y no nos da vergüenza ver a nuestros hijos jugando videojuegos a matar gente. Nos da más vergüenza el sexo y la desnudez que la guerra y la violencia». Además, agregó con firmeza sobre las plataformas digitales: «Los algoritmos censuran los desnudos. Si vas a YouTube, está lleno de pelotudos mostrando metralletas, pero te censuran los pezones».
No obstante, la artista aclara que su planteamiento no busca vulnerar la intimidad individual. En consecuencia, puntualizó que «el pudor o la intimidad del propio cuerpo es importantísimo, lo comprendo, lo defiendo y lo protejo», destacando que el propósito central de la obra residía en «poner ese cuerpo que nos acompaña en esta tercera edad».
El renacer de Las Cleopatras y la huella de Vicente Ruiz
En el trasfondo de la cinta late la historia viva del underground chileno de la década de 1980. Las Cleopatras nacieron al alero de las producciones multidisciplinarias encabezadas por el influyente director Vicente Ruiz, reuniendo a creadoras del ámbito del teatro, la danza y las artes visuales. Con el paso del tiempo y tras un largo receso provocado por la maternidad y sus trayectorias personales, el grupo volvió a articularse gracias al interés generado por sus antiguos registros sonoros.
Por consiguiente, el artista visual Iván Navarro impulsó la edición de un disco de vinilo con las maquetas musicales creadas originalmente junto al músico Jorge González. Este hito fue el catalizador definitivo para el reencuentro del grupo. Como recordó la propia creadora: «Parece que nos podemos creer de nuevo la muerte y podemos volver a resucitar a Las Cleopatras».
De manera simultánea, la preparación de la obra estuvo cruzada por el diálogo constante con Vicente Ruiz durante sus últimos meses de vida. A pesar de sus reticencias iniciales, el destacado director acompañó críticamente el desarrollo del proyecto. Rivadeneira detalló esa dinámica de colaboración: «Le encantaba discutir y pelear de esto, eso le daba mucha energía. Él me ayudó con sus preguntas inquisidoras a que yo pudiera dirigir esta performance y esta película».
Coordenadas y estreno de la cinta en Sanfic
Por último, la producción cinematográfica contó con el valioso soporte de diversos artistas visuales contemporáneos como Juana Gómez, Iván Navarro, José Pedro Godoy y Claudia Peña, quienes participaron en la puesta en escena pintando a las protagonistas. Adicionalmente, el cortometraje fue producido por Matías Cardone, fortaleciendo el carácter colaborativo del proyecto.
La presentación oficial de El cuerpo como tiempo tendrá lugar en las salas de Cinépolis La Reina durante el desarrollo de Sanfic. La primera función está programada para este viernes a las 20:30 horas, instancia que incluirá un conversatorio posterior con el equipo creativo. Asimismo, la cinta tendrá una segunda proyección el domingo a las 17:00 horas. Para concluir, la directora hizo un llamado al público a asistir al reencuentro presencial en Palabras Sacan Palabras: «Ahí nos van a ver, pero con ropa, eso sí. Vamos a estar en cuerpo presente».
