La emblemática revista estadounidense Rolling Stone publicó su ranking con las 200 mejores canciones de rock en lo que va del siglo XXI. La selección provocó un intenso debate entre los fanáticos debido a la presencia de artistas ajenos al género tradicional y la omisión de bandas históricas.
En su columna musical de Palabras sacan palabras, el crítico de música Marcelo Contreras analizó las principales claves de este conteo. De este modo, el especialista explicó los criterios editoriales, las estadísticas dominantes y la evolución cultural que define la música en la actualidad.
Un ranking que refleja los cambios de la sociedad
En primer lugar, la publicación fundada en 1967 ha transformado sus criterios editoriales con el paso de las décadas. La revista busca adaptarse a las reivindicaciones sociales contemporáneas. Por esta razón, sus conteos ya no se limitan únicamente a los cánones clásicos del género.
En palabras de Marcelo Contreras sobre la postura actual del medio: «Ellos cada cierto tiempo siempre están publicando estos listados y en el último tiempo se han visto en la obligación, y creo que en buena hora, de dar un contexto y ubicarse un poco más en lo que está sucediendo en la sociedad. Hay un reflejo de todo eso en estos listados».
El podio y el legado retromaníaco de la primera década
El listado está encabezado por el tema Maps, perteneciente al álbum debut del trío neoyorquino Yeah Yeah Yeahs. Asimismo, el segundo lugar lo ocupa Seven Nation Army de la agrupación The White Stripes.
Al evaluar el primer puesto, Contreras destacó la carga emocional de la pieza musical: «No es mi canción favorita del disco debut, pero Maps es un temazo. Es una canción que reúne la emotividad de lo que se puede hablar de lo que va este cuarto de siglo. Hay un crescendo, este trío además liderado por una cantante como Karen O, que es espectacular… No tienen bajista y es una canción que representa mucho esta época».
Por otra parte, respecto al impacto global del segundo lugar, el crítico señaló: «Esa canción se ha transformado en un himno en todos lados, sobre todo en los estadios de fútbol, lo cual para una banda netamente estadounidense resultaba curioso. Se ha convertido en una suerte de himno universal con una línea tan simple pero tan definitiva, no hay manera de que se te olvide».
Además de este podio, el top 10 incluye piezas emblemáticas como Mr. Brightside de The Killers, Good 4 U de Olivia Rodrigo, The National Anthem de Radiohead, I Know the End de Phoebe Bridgers y Last Nite de The Strokes. En consecuencia, esta selección consolida la corriente del rock retromaníaco que definió a los primeros años del milenio.
Por qué cabe Jay-Z en una lista de rock
Una de las inclusiones más comentadas de la lista fue la del rapero Jay-Z con el tema 99 Problems dentro del top 10. Sin embargo, lejos de generar rechazo en el periodismo especializado, esta elección responde a un concepto más amplio de la música.
Por lo tanto, Contreras respaldó la presencia del hiphopero en el conteo: «Este tema es representativo del criterio que ha operado en la Rolling Stone para hacer este ranking, que tiene que ver con entender el rock también como una actitud. Uno dice: ‘Bueno, Jay-Z es un hiphopero, ¿qué hace acá?’. Pero hace largo rato sabemos que el hip hop tiene alianzas con el rock y con el metal que han sido brillantes».
En este sentido, las alianzas históricas entre el rap y el rock —como las de Rage Against the Machine o Public Enemy— demuestran que la actitud rockera trasciende los instrumentos tradicionales.
Cifras, nostalgia y la pérdida de peso del género
Respecto a la metodología, la selección fue realizada por el staff de la revista sin revelar la tabulación exacta. En consecuencia, la lista se sostiene sobre la visión periodística de la propia publicación.
Sobre este punto, Contreras afirmó: «Vota el staff de la revista, ellos organizaron el ranking, pero no hay ninguna revelación en torno a la tabulación. Es la subjetividad que tiene esta clase de periodismo. No existe la regla ni la fórmula para determinar que esta canción es mejor o superior. Es todo bastante subjetivo».
Al analizar la distribución temporal, los datos muestran una fuerte concentración en los primeros años del siglo:
- El 61,5% de las canciones fueron publicadas entre 2000 y 2009.
- El 25,5% corresponde a la década de 2010.
- El 13% pertenece al periodo 2020-2026.
- Asimismo, 16 de los 20 primeros puestos se concentran en la primera década.
Frente a estas cifras, el crítico concluyó: «El 61,5% de este listado corresponde a canciones entre el 2000 y el 2009. Que 16 canciones del top 20 sean de la primera década demuestra una pérdida de preponderancia que ha tenido el rock en términos globales».
La ausencia del metal y el reinado de las voces femeninas
Por un lado, el conteo destaca por una notoria omisión de las vertientes del rock duro y el metal. Agrupaciones emblemáticas como AC/DC, Iron Maiden, Judas Priest y Megadeth quedaron completamente fuera de la lista.
En relación con este sesgo, Contreras explicó: «Ahí está la tradición de la revista Rolling Stone, que nunca ha sido muy amiga del rock duro. Están tratando de abrir el espectro y decir que aquí cabe mucho más de lo que antiguamente se entendía por rock, para comprenderlo como una cultura».
Por otro lado, la lista muestra un avance significativo en la equidad de género. Las mujeres representan el 23% del total del ranking y ocupan el 35% de los puestos en el top 20.
Sobre el protagonismo femenino actual, Contreras resaltó en Palabras Sacan Palabras: «Hay un 23% de artistas femeninas en el total y un 35% en el top 20. Desde 1999 en adelante se vino un reinado que no ha cedido de voces femeninas. En la música popular masiva del último tiempo, las mujeres la llevan».
De este modo, el listado de Rolling Stone refleja cómo el rock en el siglo XXI ha pasado de ser un estilo basado en distorsiones a un fenómeno cultural diverso e incluyente.
